9ene/12Off

Bellavista Sandwich Club : primera visita

Me asomé a este pequeño pero lindo lugar al filo del cierre. De hecho, había pasado varias veces este último par de meses y siempre lo encontraba cerrado, claramente no es un lugar con atención nocturna. Ubicado en la entrada al barrio, pasa desapercibido para muchos, pero si tienes la buena idea de mirar adentro, resulta muy cool.

Instalado en una mesa, cerca del patio interior, fui rápidamente atendido y opté por el sándwich que me pareció más representativo, algo así como el sándwich gourmet de la casa. Resultó ser el Bellavista Burger, una deliciosa hamburguesa de wagyu, con queso cheddar,  tomate, pepinillo y aros cebolla, una cama de hojas de lechuga  y unas papas fritas con cáscara fascinantes, además de un pocillo con una sabrosa salsa. Añadí un schop Torobayo,  1/2 litro de rica y helada cerveza.

Una delicia, bien preparado y presentado, lleno de sabores que disfruté lentamente a pesar que el lugar dejó de atender nuevos clientes mientras yo permanecía solitario en su interior, disfrutando mi plato y la buena música.

Exquisita opción para adictos a los sándwiches.

 

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17ago/110

Una sorpresa increíble en CCPLM: los juguetes de mi infancia

A pesar que el anuncio me había llegado hace ya bastante rato, no había tenido tiempo ni suficiente curiosidad para asistir a visitar la muestra de juguetes que el Centro Cultural Palacio La Moneda (CCPLM) tenía en cartelera.

Hoy robé tiempo al tiempo y bajé al subterráneo del Palacio, compré mi entrada y comencé mi acostumbrado paseo. Primera parada, la galería de diseño (destaco que siempre es gratuita), una muestra de joyería moderna  llamada Quiltro, diseño de joyas de creativos diseñadores chilenos. Me gustó Joya Brava y la jugarreta de 11 artistas visuales que desafían al espectador desacostumbrado por medio de la figura tan común del quiltro, nuestro perro callejero y de los materiales más insólitos. Desde este segundo subterráneo, pasé al tercero, en donde visité las dos alas en que está la muestra de juguetes.

No tenía ninguna idea preconcebida, por lo que a medida que fui recorriendo las vitrinas, me comencé a impresionar y emocionar como pocas veces. Encontré una cantidad insólita de juguetes que tuve alguna vez, ni siquiera los recordaba, pero poco a poco aparecieron, el sporting club, un juego de damas más allá, ese tambor de hojalata que tanto golpeé tratando que fuera música, al igual que ese pequeño xilófono de metal que me encantaba de niño. Más adelante me sorprendí con el Metalin, un mecano de piezas rojas y azules con las que jugué tanto tiempo, así como esos rompecabezas de madera, mi lindo camión de madera, mi osito plástico, mi amada revista Mampato o mi pistola espacial que lanzaba llamaradas (por fricción) e incluso mi tenida de cowboy con cinto, balas de plástico y un gran revolver.

No podía creerlo, visité mi infancia y no sabía cuantos juguetes había tenido hasta que los ví. Una exposición llena de emociones para quienes no conocimos computadoras, videojuegos y nos divertíamos solo con mucha imaginación.

Maravillosa exposición!!!

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7jul/110

La gran ola : nuevo sitio de comida nikkei

Con menos de tres meses de existencia, este lindo lugar del barrio Condell que describí en cleta hace un tiempo, se presentó como una excelente opción en mi búsqueda marciana, es decir, búsqueda en martes de invierno juliano

Esperaba que estuviera lleno, pero me sorprendí con un local vacío, debo reconocer que hay limites culturales torpes y uno de ellos es suponer que si se aleja más allá de Bilbao, puede ser peligroso. A mi me gusta investigar y asumir riesgos, por lo que cruzar algunas lineas "rojas" me viene muy bien.

El local es estupendo, bonito diseño, extraordinaria música, buena atención y sobretodo es una opción que busca diferenciarse del resto y eso la hace power.

Mi cena partió en la terraza (tiene un excelente y acogedor comedor, pero hoy quería tener la libertad de fumar) con un rocoto sour (muy peruano) con un ceviche nikkei, nombre ampuloso para un ceviche que además del pescado del día posee unos deliciosos cortes de pulpo, calamares y camarones. Una combinación extasiante y en un tamaño muy adecuado para permitir seguir el disfrute con otro plato.

Un patio precioso, techado con lonas, con árboles frutales, unas lámparas japonesas maravillosas, lindas cortinas,  y acompañado de la exquisita música lounge que emerge de los parlantes. Me sentí a mis anchas, este lugar maneja con inteligencia los placeres.

Desocupado de mi exquisita entrada, me dispuse a gozar mi plato de fondo, un maki es decir, un Ebi huanca  Maki. Traducido para todos, un sushi a la peruana, camarón tempura con palta, cebollín y salsa huancaína (que rico). Todo lo cual acompañé con una botella de Leyda Pinot Noir 2010, un rico vino de la zona de San Antonio (gran terroir del pinot noir).

El piso de madera y las lámparas de papel, me recordaron la ópera de Madame Bovary de Flaubert, pero estoy seguro que ella no comió tan rico como yo esta noche. Igual, sentí el drama operático, al observar las conversaciones de mozos y cocineros en el local casi vacío. Imagino que a veces es tan difícil conseguir diferenciarse entre tanta oferta y la tendencia cómoda de los chilenos, la mayoría no se atreve a experimentar y hay tanto por conocer!!!

Después de mi riguroso café negro sin azúcar, me alejé del lugar y caminé a casa pensando que la gran mayoría se quedó en cada casa viendo TV, una lástima para el destino de esta santiasqueña ciudad.

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12jun/110

Visitando Zully : divertimento exquisito

Me divierte mucho que un gran amigo me cite a conversaciones de trabajo de vez en cuando, mientras en realidad lo que busca es disfrutar un momento gastronómico especial con base en mis selecciones privadas.

Hoy fue uno de esos días, en que nos debíamos ver para tratar diversos temas y el almuerzo sería la excusa perfecta para adentrarnos en las posibilidades gozosas de la oferta gastronómica. Le ofrecí un par de opciones, pero finalmente hice parar un taxi y lo llevé hacia el barrio Concha y Toro, para visitar el Zully.

Sorprendentemente, mi amigo no había visitado este lugar por lo que tuve la grata misión de acompañarle en su primer viaje al placer de este sitio fabuloso, mostrándole la belleza de la arquitectura, la perfecta armonía de los espacios del restorán y sobretodo la belleza del concepto de servicio

Instalados en el salón negro (hay varios), con sillas, mesas, servilletas y fotos en blanco y negro, partimos con un buen pisco sour  para combinar  con una entrada de surtido de mariscos, mientras que yo preferí una crema de zapallos que estoy seguro superaba con creces mi mejor recuerdo. Estaba demasiado deliciosa. Luego coincidimos en que el mejor plato era el fettuccini de espinacas con camarones y salsa al oporto y queso de cabra, un plato extraordinario que se merecía una copa de delicado merlot.

Para los postres la pannacotta (muy italiana) de vainilla con salsa de frutilla, fue una perfecta compañía para el café negro de cierre. Al cierre, invité a mi amigo a recorrer la hermosa casona, la cava del subterráneo, el patio interior con su fuente de agua y  la terraza del techo, inmejorable para evocar una fiesta maravillosa. Qué gran casa!!!

Exquisito almuerzo para bajar el stress.

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27feb/110

Pocas salas de arte abiertas, pero dos interesantes opciones

No es un misterio, febrero es una fomedad en santiasco en muchos ámbitos y especialmente en actividad cultural, ya que lo comercialmente correcto es trasladarse al litoral costero en donde se hacinan los consumidores. también es cierto que muchas salas de arte aprovechan de remodelarse y prepararse para un año en ciernes.

Casi todas las galerías cerradas, vacaciones o remodelaciones fue la evidencia de un largo recorrido por mis habituales trayectorias territoriales. Como me gusta comentar básicamente solo lo disfrutable, me debo referir solo a dos sitios encantadores. En primer lugar, la sala que se encuentra en el último nivel subterráneo del Centro Cultural Palacio La Moneda (CCPLM), en donde hay una retrospectiva fotográfica del gran cura explorador el salesiano Alberto De Agostini, una treintena de fotografías en blanco y negro que muestran aciertos notables de sus viajes y contactos con etnias, la mayoría hoy desaparecidas, y que ennoblecen su trabajo como explorador en nuestro territorio. Su hermoso trabajo me llena de emoción, ya que retrató con amable paciencia y gran belleza lo que en su tiempo quizás poco importaba y que a nuestra época representa un verdadero legado. Hace un tiempo como Club Malayos participamos en la reconstrucción del refugio que lleva su nombre en el cerro El Plomo, un reconocimiento a este gran hombre.

Si van por el CCPLM, aprovechen de disfrutar el segundo subterráneo en donde está la Galería del Diseño, ya que aún tiene una exposición deliciosa de muebles y artefactos creados por artista, llamada Obra Útil. Aprovéchenla!!

El segundo lugar que puedo destacar en estos días es la exposición de fotografías de Josep Ros Ribas en el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM). Un fotógrafo excepcional con ese raro talento de atrapar un conjunto de emociones en un disparo de su cámara, más aún cuando se trata de obras de teatro o de ópera tremendas. Pocas veces he visto reunidas en un mismo lugar tantas imagenes de obras majestuosas de Shakespeare, Racine, Mozart, Chejov, Pirandello, Verdi, Wagner, Brecht, Beckett, Moliere o Ibsen. Son demasiadas y hermosas las imagenes asertivas y oportunistas de tantas obras maravillosas representadas en muchos sitios del mundo. Me encantó ser parte de esos instantes preciosos de cada una de esas obras que este fotógrafo capturó para el disfrute de todos nosotros.

Del GAM rescato además la increíble librería que se montó en ese lugar, Lea +, de editoresdechile.cl, la variedad y calidad de los textos ahí reunidos bien valen una visita.

La cultura, aunque cueste, sigue ahí presente!!

8ene/110

Arte en América : una refrescante muestra

De vez en cuando, se produce algún pequeño vacío en mi agenda y es cuando aprovecho de darme una vuelta por el entretenido Centro Cultural del Palacio La  Moneda (CCPLM). Casi siempre ha sido una oportunidad de apreciar buenas producciones de arte, muchas veces, muestras únicas y de gran nivel. De hecho, serían imposibles para otros sitios de arte por el nivel de costos que debe significar.

Como ya es parte de mis circuitos desde hace mucho tiempo, tengo una sutil rutina que primero me lleva a la pequeña ala del diseño en el segundo nivel subterráneo. En esta ocasión, la sala de diseño está bajo el título de Obra Útil, en donde renombrados artitas han creado objetos domésticos, distorsionadas y especiales intervenciones. Rescato por ejemplo la cuna asiento y el cofre de los secretos de Pilar Ovalle, el magnífico sillón caballo de Caterina Purdy y ese increíble Retrato Matrimonial de Francisca Nuñez o finalmente el sensual sillón llamado Una mujer cómoda en un sofá de José Balmes.

El plato fuerte, sin duda, es la exposición en dos alas del Centro bajo el paraguas de Arte en América. Unas 200 obras de arte  muy bien seleccionadas de las colecciones del Museo de las Américas de la OEA y del BID. Obras magníficas que incluyen todas las técnicas conocidas, óleos, esculturas, dibujos, fotografías, pasteles, variopintas técnicas mixtas, textiles, etc. Probablemente la mayor diversidad que hemos visto en años en un mismo lugar y de autores de enorme connotación, partiendo desde nuestro Roberto Matta, y siguiendo por Carreño, Guayasamín, Andy Warhol, Lichtenstein, Lam, Claudio Bravo, Siqueiros y Rufino Tamayo.

Es un lujo al cual se puede acceder gratuitamente de lunes a viernes antes del mediodía o pagando miserables mil pesos en otros horarios. Es tan potente la muestra que yo tengo claro que volveré un par de veces más para poder disfrutar más detalles de tantas obras extraordinarias.

La muestra pretende ser un recorrido de nuestra identidad, sueños y realidad, lo que representa a 28 países de esta América sometida al consumismo y las leyes del capital. Como sea, vale la pena verla lentamente y gozar la diversidad y genialidad artística que siempre es un regalo al espíritu sobretodo cuando ninguna obra tiene un billete o una tasa de interés como baluarte.

Viva el arte!!!

19dic/105

Jewel of India : grato descubrimiento

Es primera vez que puedo conocer tanto un restaurant sin que me haya servido nada en él. Todo esto, por mi permanente curiosidad y la amabilísima atención de Rakesh Arora, el dueño y diseñador de lo que podría llegar a ser  un lugar sorprendente en la oferta de comida india en Santiasco.

Una casona de 800 m2, completamente remodelada y ambientada para disfrutar. Guiado por el dueño, recorrí los salones del amor, de los dioses, del baile. cada uno ambientado según el tema con preciosos grabados en madera. Parte del material con que llenó dos containers,  que según me cuenta trajo de la India. Cortinas, muebles, lámparas, cerámicas, adornos y muchas cosas más, forman parte del material importado.

La cocina,  gigante con todo tipo de instalaciones y llamativamente tres tanques acerados para preparar delicias al tandoor. Muy iluminada y espectacularmente nueva. Para operar, 4 cocineros indios (otra importación imagino), para quienes hasta dispone de dormitorios en una planta alta. Increíble detalle.

Para esta época, lo que más me entusiasmó es la enorme terraza en un patio interior que espero ofrezcan desde un inicio, ya que permitiría cenar deliciosamente.

El lugar está adorable y lo único que impide atender público es la entrega de la patente por parte del municipio. En fin, espero conocer la gastronomía del lugar en los próximos días. Promete!!

13dic/100

Pasta e Vino : un placer envidiable

Desde que se instaló este restaurant en Santiasco he esperado el día en que coincidan los astros para asistir a este lugar. Hoy fui bendecido por las casualidades que me encanta constatar, ya que sin mediar reserva alguna, me dejé caer en este palacio (Hotel Boutique The Aubrey) ubicado en un faldeo del cerro San Cristóbal y había una mesa perfecta en la increíble terraza del lugar. Por fin, una cena en Pasta e Vino!!!

La terraza de piedra, rodeada de murallones también de piedra que sostienen el cerro y que con una delicada arquitectura realzada por muy bien ubicados focos, hacen que se sienta un inédito placer por tanta belleza. Se siente caer agua, con lo cual los oídos recogen y suman otro disfrute a la experiencia. El mobiliario de buen diseño (sillas Valdés por supuesto) y una exquisita atención, inician una cena definitivamente increíble.

La vista al interior del hotel agazaja los ojos, impecable, majestuoso y hermoso lugar. Desde mi mesa podía ver todo lo que ocurría en los comedores interiores y en la linda terraza que elegí. Para partir, una botella de agua que prepara mi boca para el placer gastronómico.Mientras leía la carta, llegó un set de panecilllos y un pote de mantequilla y emulsionado de aceite de olivas, como es habitual en un buen restoran italiano. También me regalaron un appetizer de salmón fascinante.

Elegí un plato de gnocchi de roquefort salteado a la mantequilla, con hierbas, nueces y zetas. De solo recordarlo, lo comería de nuevo, demasiado exquisito. Incorporé al placer una botella de vino que seleccioné de la excelente carta disponible, Secretos de Viu Manent reserva carmenere del 2009, delicioso.

Para el postre, no resití las ganas de probar una pannacotta con salsa de berries, un merecido disfrute de cierre.

Maravillosa cena, precioso lugar!!

13dic/100

BikeTrekking: conociendo en mi cleta

Un feriado a media semana es una especial invitación a hacer cosas diferentes y por cierto a disfrutar los espacios urbanos que muchos dejan para permanecer estáticos enfrente de su TV.

El día muy bonito era especial para salir a recorrer en mi cleta y tras un rico desayuno en casa mientras terminaba de leer una revista, me preparé para el disfrute. En primer lugar, me fui hacia el Parque Balmaceda, para luego internarme en el sector del Bellas Artes. Poca gente en las calles y un casual encuentro con un conocido que regresaba en cleta desde el cerro San Cristóbal. Me advirtió que estaba cerrado el acceso Pio Nono y que habían multitudes en la cumbre por la celebración religiosa. Buen dato.

Me interné por el sector de Patronato para comprobar que casi todo estaba cerrado, de hecho pasé por ese exquisito restorán llamado Vietnam Discovery, una maravilla que volveré a visitar otro día. De ahí me fui zigzagueando por las tranquilas callecitas y llegar al sector de Avenida Perú, por donde hice una larga travesía, hasta que el paisaje comenzó a tornarse un poco distinto y tal vez algo amenazador, por lo que rapidamente decidí proteger mi integridad y regresar.

Me metí por algunas calles que me llevaron hacia Recoleta, di una vuelta al Cerro Blanco y luiego de varias incursiones al azar, regresé a Recoleta y me dirigí hacia el Centro Cultural Estación Mapocho (CCEM). Una parada obligada, pues desde los años noventa, este lugar siempre tiene algo atractivo para disfrutar.

Nada mejor para mis placeres, desde el 26 de noviembre hasta el 12 de diciembre, era la sede de la 4° Bienal de Diseño. Gran oportunidad, así que llevé mi cleta al estacionamiento que posee el CCEM y luego de pedir un ticket de entrada a la exposición (gratuita por cierto), dediqué la siguiente hora a recorrer la interesante muestra en la nave central del lugar.

La muestra de diseño, que no se hacía desde 1996,  incluía enfoques académicos, proyectos profesionales y una retrospectiva notable. Para partir uno ve un dinosaurio, me refiero a ese increíble engendro a la chilena llamado yagán, un ícono del pasado automotriz que existió en Chile, asimismo la Motochi, una motocicleta chilena. También admirar una gran cantidad de muebles incluyendo esa fantástica y famosa silla Valdés, un verdadero aporte al mundo del diseño mundial.  En un costado está una especial muestra del MIM (Museo Interactivo Mirador) con una invitación deleitosa para los sentidos. Sensacional!!

Diseños en cerámica, en cartón, en mimbre y hasta revolucionarios productos como el saco de dormir con forma humana de Rodrigo Alonso, el envase biotecnológico de uvas, una iniciativa de alcance mundial, o bien ese dispositivo que se añade a la cleta y guarda energía eléctrica que luego puede ser usada como impulsor de la cleta. Ingeniosos e innovadores productos que abarcan casi todas las temáticas de nuestro Chile, varios de ellos financiados con capitales de Corfo. Linda feria!!

Antes de abandonar el CCEM, me fui al segundo piso a revisar una exposición de fotografías Premio Rodrigo Rojas Denegri, ese joven fotógrafo chileno quemado vivo por los militares en 1986. Fotos de muy diversos géneros con eclécticas miradas sobre el nuestro país y su gente.

Volví a mi cleta para iniciar un lindo recorrido por el Parque Los Reyes hacia la zona poniente. Tan lindo este parque y tan poca gente que lo disfruta. Una vez que llegué al final de dicho parque, comencé el regreso que me llevaría hasta el cerro San Cristóbal por la entrada de Pedro de Valdivia. Una breve sesión de estiramientos y me lancé hacia la cumbre. Sin embargo, solo pude llegar hasta el sector de Tupahue, pues había una cantidad gigantesca de gente que impedía el ascenso. En fin, creo que fue señal precisa para dar por terminado este periplo de 40 kilometros en mi cleta. Gran paseo!!!.

30oct/100

Santería : cena latinoamericana

Un lugar en Bellavista que he podido disfrutar unas cuantas veces, siempre animado por el buen diseño del lugar, la exquisita selección de música que siempre tienen y por lo prometedores platos.

Hace bastantes meses que no me aparecía de noche por este sector, ya que dejé de ir al club de jazz El Perseguidor por la mala atención y precios excesivos. Sin embargo, hoy deseaba probar este tipo de cocina latinoamericana.

Una nocha fría que me impidió quedarme en la terraza, mi lugar favorito en este sitio; por lo que me fui al salón en donde está la barra y en donde se distribuyen unas pocas mesas privilegiando el espacio libre, algo que siempre agradezco.

Solicité un agradable kir royale mientras revisaba la carta en busca de un plato que me sedujera. La carta es breve pero atractiva y tardé muy poco en elegir mi cena. Un camarón bahiano, esto es, camarones ecuatorianos en una salsa de leche de coco con ají piri piri y guarniciones de moros y cristianos (arroz y porotos negros mezclados sabrosamente).  Para acompañar esta delicia, encontré una botella de reserva syrah La Joya que vino estupenda a la cena.

El plato francamente delicioso, muy bien presentado en un plato de fino diseño. El único detalle que le reproché al mozo es que siempre deben sacar completo el exo-esqueleto del camarón, para evitarle la molestia al comensal.

En fin, plato rico y mejor cena, la que concluí con un buen café negro, ya que a esa hora, ya debía estar en otro sitio.

Santería, rico lugar.