26ene/110

Diátriba de la Victoria : un experimento teatral notable

Tres textos, el maravilloso y poético  discurso de la victoria (1970) de Salvador Allende (el presidente poeta que tuvo Chile), un drama en formato de monólogo escrito por el gran dramaturgo social chileno Juan Radrigán y un poema sorprendente de un conocido sicoanalista. La cita en el Teatro de la Memoria, un gran lugar a pesar del terrible calor.

Es una obra compleja para cualquier público, casi no hay diálogos, siempre son superposiciones de monólogos inteligentemente entrelazados para asegurar una unidad temática, el dolor de la esperanza de un pueblo que creyó en la igualdad social, que vivió la carnicería de la dictadura y que sigue sufriendo la vivencia cotidiana de la marginalidad de muchos.

La diátriba como estilo no es lo habitual en un teatro que normalmente busca el humor o el drama como recurso. Sin embargo, sorprende profundamente por la contundencia de los textos y la actuación de las connotadas mujeres actrices.

La obra llega al paroxismo cuando es el público el increpado, definitivamente insultado por su contemplación e inacción ante el drama del desaparecido. Sospecho que hubo más de una persona incómoda ante esa afrenta, pero nadie se movió de su asiento. Dulce arte que hace que nos podamos decir muchas cosas que la cotidianeidad impide o quizás solo es esa acomodaticia inclinación chilena de hacerse el leso.

Un discurso ético potente, una obra llena del poderío de la palabra y de esas verdades que muchos quisieran desconocer.

8may/080

11th Hour : la ética de la responsabilidad

Cuando supe que Leonardo Di Caprio produciría una película acerca del calentamiento global, me dio mucha lata pensar que hasta las buenas opciones del ser humano, del preocuparse por la sustentabilidad, el ecologismo y la vida se transformara en otro objeto del consumismo universal. Algo así como el consumismo ético en el cual inevitablemente debo reconocerme inscrito, pero con el malestar que mis opciones valóricas pueden caer en un nuevo nicho del sistema consumista.

No obstante lo anterior, la película documental es sorprendente no solo por su calidad visual sino por la contundencia de sus argumentos, la presentación de hechos concretos y el aporte de pensadores éticos que aún quedan en el mundo. Me gustó y la recomiendo a todos!!!

En este documental queda muy claro que más allá de la responsabilidad de los gobiernos, especialmente los depredadores del mundo como eeuu (en minúsculas claramente), la china moderna, japoneses y otros tantos, en donde ni Chilito se salva, entre otros lamentables desaciertos, con su política energética profundamente equivocada (Patagonia sin reservas ahora!!!!!); finalmente, todos, todos nosotros, tenemos responsabilidad en hacer o no hacer, nuestra opciones de cada día hacen la diferencia para el bienestar universal o bien cooperan en la destrucción de nuestra biósfera, de la vida y de nosotros mismos, no solo como individuos sino como humanidad.

Resalto el hecho que no son pocos los que piensan que finalmente nos destruiremos y la maravilosa naturaleza que hay en este planeta sabrá abrirse paso de nuevo. No se si ello debe alegrarme o entristecerme, pero tiene mucho sentido. La vida, que es mucho más que los humanos, se abrirá paso indeclinablemente.

Que lástima, si no estamos para disfrutar el filete prodigioso que es la naturaleza.

Vean www.11thhouraction.com para más detalles