25abr/12Off

Mulato : el recambio del R.

Había detectado el casi imperceptible cambio de nombre, ya que el local es esencialmente idéntico al viejo R. Una casa hermosa ubicada en la Plaza Mulato Gil en donde por muchos años (mejor no recordar cuántos) había estado el R., luego que se trasladó de su original ubicación (hoy un sitio baldío que nadie sabe porque sigue así).

Tras un disfrute de teatro delicioso, junto a mi partner, caminamos en búsqueda de un sitio de cena  y por supuesto que llegamos al Mulato.

Las partida, siempre simple y cautelosa, fue con una botella de agua mineral  y un pisco sour especiado, aunque no ofrecían el rico pisco sour con albahaca que se cuenta entre mis preferidos, las opciones eran múltiples.

Revisamos con la tenue iluminación, la interesante carta para construir la experiencia. Los platos de fondo ameritaron ser una merluza austral y una corvina del indico, delicias que combinamos con un Tabalí pinot noir a la temperatura correcta que resultó maravilloso.

Estaba tan rica la cena que el mozo al notar nuestro placentero disfrute, en un acto espontáneo nos trajo al chef, con quien comentamos la rica experiencia vivida y nos desafió con los postres, en donde nos dimos el gusto de modificarlos un poco. El mismo chef los preparó y nos trajo a la mesa una albakita y un panqueque de membrillo con porción de helados que maximizó nuestro placer gastronómico.

Tanta amabilidad es congruente con un sitio que se abre paso en régimen de salvaje competencia en el barrio Lastarria. Bien por eso!!

Cerramos esta exquisita cena con un negro café.

Este restaurante Mulato promete ser un sitio notable en Lastarria, no solo por su privilegiada ubicación sino porque tiene personalidad, exquisita música y buena cocina.

 

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18oct/080

Boulevard Lavaud : cenando en la Peluquería

En el barrio Yungay se han instalado varios sitios interesantes para disfrutar y uno de los mejores está en un costado de la vieja Peluquería Francesa, en Compañía esquina Libertad. Se trata del Boulevard Lavaud, un restorán de muebles eclécticos, decoración de épocas ignotas y una estética variopinta y agradable.

Llegamos poco antes de las 21 horas, para beber unos tragos y conversar. Pronto acompañamos con unos camarones ecuatorianos al pilpil, fantásticos; los que rapidamente nos tentaron a solicitar la cena.

Dos de nosotros pedimos el tentador filete al oporto con papas rosti, mientras que otro se entusiasmó con el filete al camembert. Añadimos una deliciosa botella de cabernet sauvignon de Viña Tabali, para completar una cena genial.

Los platos bien presentados, fragantes y sobretodo exquisitos. La carne de primera y los sabores nitidos en toda la construccion. Hay oficio de buena cocina en este lugar!!

Para el postre me di un gusto con las papayas con helado y crema, un contrapunto dulce que nos ayudó a cerrar la entretenida tertulia en la Peluquería.