25ene/12Off

Santiago a Mil : otra semana de disfrutes

Siguiendo la locura que me provoca el mes de enero de cada año con la masividad de los espectáculos culturales que ofrece Santiago a Mil, inicié otra semana de intensa actividad.

La primera obra de la semana resultó una delicia insospechada. Se trataba de Ícaro, una obra sorprendente en que el director, autor y actor es un virtuoso clown. Esta obra lleva 20 años recorriendo el mundo y el español que habla Finzi Pasca, el maestro responsable de todo esto,  claramente lo aprendió en México. Llena de ternura y caricias al alma, es una obra para todas las edades, para todas las creencias y sobretodo para todos los seres humanos. Demasiado linda!!

Con la maravilla metida en el cuerpo, nos fuimos a buscar un lugar en el boulevard de Plaza Ñuñoa. Allí comentamos y reímos una y otra vez recordando la experiencia vivida en el rico local del Tapas y Birra. Unos tragos y una deliciosa tabla fue el acompañamiento propicio para la tertulia.

La siguiente obra en la selección que hice este año fue Mi Marilyn Monroe,   una obra deliciosa con una actriz legendaria, Carmen Barros, quien pese a sus años es realmente hermosa en amplio sentido. La obra pertenece  al maestro Alejandro Goic, quien sorprendido con la curiosa biografía de Marilyn Monroe, nos muestra ese lado bastante menos conocido de la rubia, mujer reflexiva, inteligente e iconoclasta. Antes de disfrutar la obra, estuvimos un rato en el Bar Mori, actual habitante de lo que fuera el rico Amorío, en donde probamos las exquisitas pizzas a la piedra que ofrecen.

Pronto fue el turno de otra obra notable, también en formato de monólogo y con la extraordinaria actuación de Heidrun María Breie, actriz y directora quien junto a Daniel Muñoz dieron vida a este ángel que quiere ser humano. El rey del plagio, es una obra tensa e inteligente, marcada por el virtuosismo de Breie, quien domina con soltura y controla cada ruido, cada gesto que hay en la sala, para integrar en su actuación la potencia del propósito del personaje. Salimos gratamente sorprendidos de esta notable experiencia.

Por supuesto que en este periplo no podía faltar algo de marionetas y así llegó el día en que iríamos a ver Sobre la cuerda floja, una obra de la Compañía Milagros creada por las actrices Paola Giannini y Aline Kuppenheim y de quienes ya disfruté El Capote. En esta ocasión pudimos apreciar el gran progreso de la técnica y la delicia de los detalles con que cuentan esta triste  historia acerca de la muerte, la pérdida de un ser amado en la incomprensión de una niña y la incapacidad del adulto de comunicar esa cotidianidad que supone morir. Una obra hermosa y llena de magia.

La obra que cerraría mi incursión en el Santiago a Mil fue la maravilla que traía el Theatre du Soleil. Me refiero a Los náufragos de la loca esperanza. Una obra de esta compañía francesa tan famosa por hacer teatro popular de calidad y que fue la cuna formadora del gran Andrés Pérez. Tres horas y 45 minutos de este viaje espeluznante en la aventura de un utopista quien  filma una película muda sustentando sus ideales socialistas y que se basa en una obra inconclusa de Julio Verne. No pudo haber mejor cierre para esta incursión en el arte teatral que disfruto cada enero, quedé profundamente agradecido de haber tenido la oportunidad de hacerlo.

Santiago a Mil me hizo correr, pero también gozar experiencias inolvidables.

 

30ene/110

Días Felices : el absurdo genial de Beckett

Una obra muy esperada para esta versión del bicentenario del Santiago a Mil, era esta presentación de Robert  Wilson, estadounidense, de la compleja ironía del dramaturgo Samuel Beckett. Precedida por su gran éxito, fue capaz de llenar el Teatro Municipal de Las Condes, a pesar de inscribirse en el género del absurdo.

Un sonido tremendo y una iluminación exagerada ponen en el escenario a una mujer (Winnie) de mediana edad enterrada (atrapada) en la cima de un montículo de asfalto oscuro, en donde permanecerá dignamente durante los dos actos de la obra. En los bajos, las catacumbas de dicho montículo vive el marido (Willie), una suerte de reptil humano que se comunica con ruidos y monosílabos, en contraste con la verborrea grandilocuente e impresionante de la dama.

En francés, traducido en la pantalla sobre el escenario con varios defectos de sincronía, es un clásico del teatro del absurdo formidable. Sospecho que muchas personas con matrimonios de suficientes años de duración, se habrán cuestionado si su realidad es muy distinta o no a la obra en cuestión.

Con un humor elegante e inteligente, ella celebra el "viejo estilo" mientras él prefiere el anonimato y la erótica postal que nutre su podredumbre y silencio de catacumba. Ella digna en todo instante, bajo unos focos de luz terribles, intenta convencernos de su felicidad aunque solo espera el timbre que le indica que ha pasado un nuevo día feliz y que puede ir a dormir, hasta que otro timbrazo la despierte para vivir la pantomima de la felicidad al día siguiente.

Impresionante la obra, Un trabajo impecable de teatro.

24ene/111

Karmen final feliz : gran ópera gitana

La clásica ópera Carmen de Bizet pero reformulada bajo los cánones festivos y deliciosos de Goran Bregovic y su banda de Bodas y Funerales, era definitivamente un filete imperdible de la versión bicentenario del Santiago a Mil.

Llegué unos 10 minutos antes para confirmar lo que ya adivinaba, el Teatro Municipal de Las Condes estaría llenísimo y mucha expectación entre los asistentes.

Con algunos minutos de retraso, aparece en el minimalista escenario Vaska Jankovska, Kleopatra en ese momento y también Karmen posteriormente. Explica en su particular lengua la historia triste de su enamoramiento de Bakia (el barrendero cantante y trompetista). Bakia también aparece entre el público para contar su parte de la historia y así sucesivamente van apareciendo por distintos puntos del teatro el resto de los músicos. Todos en dobles roles de la doble historia de Keoplatra y Bakia y de la ópera Carmen imposturada.

La hermosa voz de Vaska, los coros de dos dasmiselas, Ljudmila Ratkova-Trajkova y Daniela Ratkova-Aleksandrova y el extraordinario desempeño del baterista, acordeonista y fantástico cantante Alen Ademovic (Ceausesku el proxeneta), hacen las delicias de esta creativa y divertida obra. Goran Bregovic de religioso traje blanco y parche negro en el ojo izquierdo, impecable en su bajo y en voz, todo un personaje.

A medida que avanza el guión, se suceden las canciones gitanas y la fiesta se arma inevitablemente. ya al terminar, nadie quería irse y se exigía un bis tras otro. Claramente la música gitana es deliciosamente bailable y el espectáculo era encantador.

Final felíz, muy felíz!!!

16ene/110

Daddy’s always right : preciosa obra

Cuando compré mis abonos para Santiago a mil e incluí esta obra no me percaté que eran los mismos actores de la obra El Capote, mágica casualidad ya que ellos me encantaron y esta sería una mejor oportunidad de disfrutar su arte.

El caluroso Teatro UC repleto, sospecho que había corrido la voz acerca de lo buenos que son esta pareja de actores búlgaros. Maestros del clown teatral, usan lo mínimo como escenografía, unos rollos de algodón para crear la nieve, otros para vestir, unos ingeniosos objetos de genero, cuerdas y varillas y todo lo demás es el extraordinario  desempeño de ellos para llenarnos de ternura y hacernos ver cosas que no existen y que cobran vida ante nuestros emocionados ojos.

Basada en una obra de Hans Christian Andersen, estos maravillosos actores nos llevan en un viaje fantasioso por las torpezas de "papy" y la encantadora forma en que "mamy" logra darles sentido. Al final de cuentas, el mensaje es muy sencillo para cualquier pareja, si amas al otro lo debes aceptar tal y como es, incluso y sobretodo cuando no es tan perfecto y hace las cosas mal.

Preciosa obra, para todo público.

25ene/090

Exprimiendo Santiago a Mil o casi

Contrario a mis costumbres, este año no realicé la compra adelantada de las entradas a los espectáculos que ofrece la megaproducción Santiago a Mil, que dicho sea de paso, cada vez está mejor. Este desafortunado impasse me dejó afuera de varias obras notables que quería ver y cuyas entradas se agotaron rapidamente, demasiado rápido para mi pesar. (Igual tengo una lectura positiva de esto, pues significa que mucha gente ha comenzado a apreciar el buen teatro y el arte en general y eso significa que en Santiasco hay esperanza)

Quemando los últimos veleros, me fui a ver Filoctetes al Goethe, para sorprenderme de un escenario vacío pero lleno a tope de talento teatral. Esta es una obra clásica de la mitología griega (una tragedia de Sófocles) que inesperadamente se hace moderna en el lenguaje y en la representación. Que gran actor es Daniel Muñoz, un orgullo nacional. A dicho talento se suman dos excelentes actores y dos payadores, cantores de fonda, cantantes de cueca en décimas populares que son una delicia de oportunismo y sabiduría. fascinante el resultado, una obra revisitable muchas veces.

Necesitaba complementar con algo de danza y me pareció importante ir a ver Guerra. esta obra del Colectivo La Vitrina, que me condujo a un galpón en calle San Ignacio, algo perdido en la ciudad, me deparaba una gran sorpresa. Todo comienza con las instrucciones, nadie puede salir una vez que se ingrese (uuuuhhh), reciben algunos una frazada (fue mi caso) otros reciben un paquete e instrucciones. Tanto misterio me comenzó a inquietar. Una vez adentro, fue una caminata en fila india por una suerte de bodega, que de pronto se transforma en un laberinto de paredes (de plástico) negras con pequeños cuadros que muestran escenas de represión, de hambruna y de dolor humano. Al terminar el laberinto, me encuentro en una sala con un conjunto de personas (los actores) en paños menores, botados en el piso, mientras el público que recibió instrucciones debe vestirlos (ropa, eso contenían los paquetes!!). Me ubico sobre mi frazada y observo, algunos debieron vestir a esos cuerpos de mujeres y hombres indefensos, botados en el piso, un fuerte inicio. Una vez vestidos (no tan bien, ya que los chilenos seguimos siendo analfabetos funcionales), parte la representación. Es una secuencia interminable de dolores, torturas, fusilamientos y violaciones de DDHH, que sobrecoge. La obra crea una atmósfera aterradora (al menos para mí), el dolor transhumante, la cara menos linda del mundo, el abuso, las dictaduras, la represión como lenguaje. Fue una experiencia intensa, me llené de emociones dolorosas y al mismo tiempo increiblemente reparadoras, pues la obra termina con todo el público bailando un bolero, "bésame mucho". Exquisito arte!!!!

Finalmente, cayendo del tablero, me dejé caer otro día en la obra argentina Sucio. Una obra con tres actores y una gran sala de lavado de ropa. Una excusa para disponer de un escenario cotidiano para desnudar la realidad de seres humanos en su soledad extrema. Un matiz interesante, la soledad de los hombres, machos de testosterona en ristre que lloran su vida y que finalmente la sustentan solo en recuerdos, en sus errores y finalmente, aceptando sus pequeñeces en comportamientos jocosos pero patéticos, como hacerle el amor a un peluche. Fuerte la reflexión, la soledad finalmente hace terriblemente indefensos y ridículos a los seres humanos. Que sociedad, que familias, que parejas podemos construir desde esos dolores????

Bien por la organización, un lujo para Santiasco!!!

8ene/090

Agustinian Melody : atmósfera intensa

La compañía de teatro italiana Societas, ya nos asombró en la versión anterior del teatro(casi)amil con la obra BR#04 Bruxelles (pueden ver el posteo que hice el 10/01/08) y esta vez su capacidad transgresora de los moldes del teatro nos lleva a la música electrónica, los textos recitados y los ruidos en una perfecta, calurosa y oscura sala.

Imaginen un sitio completamente sellado, lleno de humo y sin luces con excepción de cuatro lámparas de pié (esas típicas lámparas con pantallas de tela blanquecina y ampolletas de baja luminosidad. En la medida que se ingresa, solo se escucha como se rasgan unas extensas telas negras en manos de 4 mujeres completamente vestidas de negro. A medida que pasan los minutos, a los rasguidos se añaden algunas vocalizaciones y de pronto comienza la música electrónica (ahi muchos recién se percataron de la presencia del DJ). La música va subiendo de intensidad hasta hacer vibrar los cuerpos presentes.

Luego se acompaña el rasgar de telas con un recitado en italiano, quejidos, frases recortadas que se repiten una y otras vez, creando una atmósfera un tano angustiosa. De pronto las mujeres comienzan a botar desde la mesa cubierta de telas rasgadas, piedras y quiebran diversos objetos, lo que suma inquietud entre los espectadores, quienes mudos y de pié asisten a esta extraña obra.

Las mujeres se retiran y es el turno del DJ para recomponer la tensión provocada, poco a poco usando la música aquieta todo y finalmente concluye la performance.

Nuevamente estos italianos nos provocan con su novedosa mirada del teatro y su capacidad transgresora.