Teatro Cinema : maravillosa experiencia
Por tantos años fanático de La Troppa, no pude evitar ir al estreno de la segunda obra de Teatro Cinema, continuación natural del grupo. Aunque Jaime Lorca siguió su propio y notable camino en el arte de marionetas, que sigo y admiro, claramente Laura Pizarro y Juan Carlos Zagal continuaron con esa increíble búsqueda de fundir el cine y el teatro en un todo virtuoso.
En el pasado comenté cuanto me maravilló la obra Sin Sangre y ahora era el turno de disfrutar el estreno de la obra El Hombre que Daba de Beber las Mariposas.
Llegué con más de una hora de adelanto para asegurar las posiciones óptimas para ver esta obra. Oficio de obsesivo, pero es la forma de garantizar que nada quede al azar cuando se trata de ver algo filete. Desde el momento que formé la fila, cientos de personas comenzaron a sumarse y faltando media hora para el inicio de la función, ya era posible ver que la fila daba vueltas alrededor del anfiteatro del Matucana 100. Mis acompañantes disfrutaron la ventaja de estar al comienzo de la fila y poder elegir la posición ideal, al centro y entre las filas cuarta y sexta. Seguro que en las otras filas se ve bien, pero en las que elegí están las mejores.
Estábamos ansiosos, asi que cuando se da inicio a la obra, nos arreglamos en nuestros asientos como si fueramos a partir en un viaje espacial. La obra parte como si fuera una película, con una proyección que de pronto muestra a los actores jugando con un escenario 3D formado por las prodigiosas proyecciones por delante y detrás, de ahí en adelante fue un vértigo de sucesiones de escenas que siendo propias del cine, nos daban claros signos de la presencia de esos actorazos de la Compañía. La obra transcurre como una sucesión interminable de escenas de una película, pero en donde claramente los actores de Teatro Cinema desplegaban un extraño y virtuoso talento, confundirse en las imagenes 2D y 3D que se proyectaban en vertiginosa secuencia. Los tiempos de la obra son los tiempos de una película, por lo que la rapidez y la precisión son fundamentales para mantener el hilo conductor de la obra. Maravilloso arte, son tan perfectos, que incluso el escuchar sus movimientos tras la pantalla hace que sea más admirable su arte.
El ensamble de las imagenes, la increíble música, los efectos especiales y la maestría de cada actor, hace que no pueda dejar de mantener mi boca abierta, de asombro, de encantamiento y admiración. Son increíbles, cada movimiento, cada palabra, cada gesto, está trabajado con perfección y en dos horas de duración, nadie notó como pasó el tiempo.
Esta obra de Teatro Cinema los pone a la vanguardia absoluta del teatro chileno, los más innovadores y maestros dignos de ser imitados hasta el hartazgo.
Solo Teatro Cinema puede superarse a si mismo y esta obra es una maravillosa oportunidad de demostrarlo. Idolos!!!
Cinema Uttopia : una maravilla aún vigente
Ramón Griffero, estrenó el año 1985 esta obra con la Compañía El Trolley y deduzco en la obviedad que la dictadura vigente en la época no fue capaz de entender la profundidad y genialidad de lo presentado. Por cierto y afortunadamente, Griffero y su obra gozan de muy buena salud.
Santiasco a Mil habría sido en extremo injusta si no hubiese seleccionado esta magistral obra para esta versión de bicentenario, ya que es magnífica. No solo por los contenidos sino por la forma de la representación teatral. Si muchos nos maravillamos en este siglo XXI con la obra Sin Sangre del Teatro Cinema (con ex miembros de la maravillosa agrupación La Troppa), es imposible no darse cuenta que Griffero es el padre de estas técnicas teatrales, en donde juega con los planos visuales, donde varias historias paralelas se tejen en la profundidad virtual de un escenario. Un teatro con nosotros el público, un teatro de los años 40 en el escenario donde exhiben películas por capítulos (entregas), una película que es asimismo un nuevo escenario donde otros actores representan otra historia fílmica y presencial e incluso un último plano en donde hay otras escenas que complementan el fondo. Tanta complejidad para hacer una preciosa e imprescindible magia!!
Las historias en escena, cuentan una misma y triste historia, la de un país bajo una cruel dictadura. cada cual puede elegir en cual plano se ubica, el público del Teatro Valencia, en sus mediocres vidas haciéndose los locos con lo que ocurre, la mortificada vida del exiliado en Paris atormentado por los fantasmas de su novia detenida-desaparecida o las vidas distorsionadas de los otros personajes que pasean entre el fondo cotidiano y la locura de quien sufre y se revela ante el "orden" impuesto.
Gran reestreno, absolutamente imperdible!!!
Teatro Cinema Sin Sangre
Esta noche he vivido una experiencia increíble, gracias a una inesperada invitación a una función privada de pre- estreno de Sin Sangre.
No es casualidad que la obra se presente en una sala de cine, porque lo que uno ve es básicamente una película, con todos los recursos que son propios de este género visual. Sorprendente, un trabajo de precisión, de joyería. Cada movimiento, cada plano de imagen estudiado hasta el hartazgo para producir el máximo efecto.
De verdad, que estos actores han logrado algo notable, como espectadores sabemos que es teatro, pero vemos cine y de repente estamos en una película pero hay actores de carne y hueso actuando presencialmente. Es loco y virtuoso a la vez.
Habría sido una noche perfecta si mi compañera hubiese estado presente. En su dolorosa ausencia lleve a alguien querido capaz de apreciar el arte desplegado.

