Una disfrutable noche de jazz y otros placeres

De las pocas actividades culturales que presenta febrero, una que sin duda se convertirá en un acierto es el ciclo de jazz en el GAM. Han aprovechado esa sala 1, que es una maravilla técnica y que espero que muchos grupos musicales aprovechen cada vez más. Durante todo el mes han habido recitales deliciosos y esta noche era el turno de Daz Cuarteto. Una formación muy peculiar, ya que reúne a dos músicos notables que reconozco con facilidad, me refiero a Diego Manusevich envientos y a Roberto Lecaros en Contrabajo, ambos acompañando la guitarra y composiciones de Diego Aguirre y un extraordinario batero que  lamentablemente no recuerdo su nombre.

Una sesión de jazz intensa, con mucha improvisación virtuosa, algo que por cierto es poco habitual en el circuito local y que tiene por portentoso exponente a Diego Manusevich, a quien sigo hace algunos años.

Esta deliciosa noche continuó con una buena cena en Paladares (otra crónica) y un remate en la Fuente de Providencia, un lugar nuevo en el barrio Manuel Montt que ocupa el lugar que dejó el local Entremundos y que espero tenga mejor suerte, Aquí terminé una noche deliciosa, tomando unos tragos de ron mientras veía en una pantalla la exquisita actuación de Los jaivas en Viña. Odio ver TV pero disfruté la casualidad de encontrarme en un sitio que mostraba este espectáculo inesperado en una pantalla de alta definición.

Gran noche de disfrutes!!

Regreso a Paladares : gran cena de degustación

Hace mucho tiempo, tal vez dos años, que no regresaba a este lugar del Barrio Italia. Por extrañas razones cada vez que me interesaba visitarlo, el local (muy pequeño por cierto) siempre estaba lleno. Como soy aplicado con mis disfrutes, intenté una vez más y conseguí una mesa al lado de una ventana, que es una de las mejores ubicaciones del sitio.

El formato gastronómico de este restoran es el menú de degustación, periódicamente inventado por el dueño y connotado chef Juan Pablo Moscoso. A él se une un equipo estable de colaboradores que lo acompañan por varios años y que hace posible que uno sienta que todos están involucrados y comprometidos con el resultado.

Partí con mi aperitivo, un kir royale, fresco y adecuado, para enfrentar las entradas conformadas por un carpaccio de res a la mostaza Dijon y berros, seguido por un ceviche de champiñones y camarones. Una copa de carmenere reserva fue un ameno compañero de la degustación. Debo añadir que al comienzo pusieron unos ricos panecillos, mantequilla y un fantástico paté de foie, que por supuesto saboreé.

Seguí con mi elección, entre tres opciones, del blanquillo relleno de queso de cabra, jamón y puerros con una salsa de pimientos asados y acompañado de papas asadas y verduras al dente (un bouquetiere exquisito). Nuevamente acompañado de otra copa del rico carmenere sugerido.

Para los postres una combinación de crema catalana (creme brulée), suspiro limeño y frutas con crema, una delicia que se acompaña con un buen café negro.

Que rico es Paladares, lo extrañaba!!