31Dic/160

Km 0 : disfrutable conversación

Habían pasado algunos meses sin ver a una gran amiga con quien suelo conversar un rico almuerzo y compartirnos historias. Nos coordinamos para encontrarnos en el barrio El Golf y caminamos por Isidora Goyenechea hacia el W en donde esperábamos encontrar alguno de los restaurantes con espacio para almorzar.

Instalados en la terraza del KM0 para recibir algo de brisa en un caluroso día en los bajos del Hotel W, iniciamos la conversación con copas de Kir Royale mientras disfrutábamos una porción de foie gras.

Para los fondos, ella fue por un asado de tira con puré de zapallo (se veía notable) y para mi placer elegí un risotto de locos y azafrán, lo cual acompañamos con una botella de carignan Orzada de Odfjell (valle del Maule), un vino fresco y frutoso que nos hizo disfrutar. Debo destacar que recorrí más de una vez la enorme carta de vinos en el tablet que me ofrecieron y fue verdaderamente difícil seleccionar una botella, pero quedamos felices con la elección.

La conversación continuó con el negro café y unos bombones de chocolate deliciosos, hasta la inevitable despedida.

 

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31Dic/160

Estilo Milá : un sitio sencillo pero muy ondero

Solo por casualidad pasaba por ahí y de no ser por la guapa anfitriona no habría mirado hacia el interior del restaurante. Fue una sorpresa visual, me encantó el estilo decorativo -muy industrial- y de una oferta muy moderna.

Atienden rápido, con menú en tablet, un recetario fresco y nada de alcohol, pero muchas limonadas y brebajes frutosos. Me entusiasmé con las milanesas, aunque habían pastas y ensaladas además de bastantes frituras que no me agradan.

Solicité una limonada de mango, exquisita y seguí con una milanesa rockefort con puré y nueces, que a pesar de su sencillez no estuvo nada mal y quedé bastante satisfecho.

Mientras bebía mi café, noté que en solo media hora había logrado almorzar bastante rico en un agradable lugar que el azar había puesto en mi camino.

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31Dic/160

99 : arrogante pero bueno

Hace tiempo que venía escuchando comentarios acerca del restaurante 99, ubicado en la calle Andrés de Fuenzalida mismo número y no había tenido ocasión de visitarlo por lo restringido de sus horarios. Abren solo al almuerzo y a la cena por un par de horas. De hecho, incluso el sitio web 99restaurante.com solo existe para reservar, lo cual pone de manifiesto su estilo.

Prometen una propuesta gastronómica de autor diferente cada día, que puede traducirse en que cada día la creatividad del equipo de cocina produce algo distinto y que los comensales asisten un poco a ser sorprendidos. Ciertamente, crear platos lo considero maravilloso aunque al mismo tiempo arriesgado, ya que no hay paladar para todo. No obstante ello, fui gustoso a la prueba.

Ubicado en la terraza (imposible encerrarse en estos días de canícula desatada) y la chica me sirvió una copa de agua, mientras elegía mi entrada. Puso en la mesa unos cortes de pan y mantequilla negra con sal marina, buen acierto!. Partí entonces con un carpaccio de res con queso de mani, palta y rúcula que constituyó un buen comienzo, especialmente porque acompañé con una copa de reserva carignan Villalobos, un vino adorable. Para el fondo, seleccioné un puré de porotos pallares con verduras asadas (coliflor, champiñones), unos cortes de los mismos porotos y una porción de papas rústicas fritas. Acompañé con una copa de ensamblaje de cabernet sauvignon con syrah (de una viña boutique que no conocía y cuyo nombre no retuve). Muy rico, solo habría dejado fuera la coliflor.

Para el postre, algo inesperadamente simple, un helado de plátano con manjar suave de leche y crocante, seguido de mi habitual café expreso.

Honestamente prometía más por lo que se habla, no me logró fascinar y como me trae reminiscencias del Boragó, debo confesar que no queda primero en mi lista, pero sin duda en muy buena posición.

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31Dic/160

Entre cavas y ladrillos : rito, almuerzo y cleta

Entusiasmé a mi hermano para visitar en cleta a nuestro padre en su séptimo aniversario de su viaje eterno. Un paseo que me retornaba a los krrtrekking en dos ruedas tras demasiado tiempo sin poder hacerlo. Con algo de temor por la posibilidad que mi columna reclamara el esfuerzo, partimos este periplo hacia el cementerio en La Florida.

Sin percances, fluimos por las calles y mientras más avanzábamos más mejor se sentía el viaje. Compramos bonitas flores e hicimos una sesión de hermoseamiento de la residencia además de una buena cantidad de fotos del parque, el cual estaba lleno de colores y se veía especialmente lindo.

Después del rito, comenzamos a buscar un sitio en donde almorzar y continuar el disfrute. De pronto, un sitio que no conocíamos y que se presentaba interesante. Un buen nombre, Entre Cavas y Ladrillos, que de hecho me recordó un lugar homónimo que vi en San Miguel hace un tiempo. La presentación muy normal, decoración mínima pero de buen gusto, aunque elegimos quedarnos en la terraza para tener vista de nuestras cletas.

Partimos con unos frescos chilcanos de mango y maracuyá mientras saboreábamos un sorprendente ceviche Cavitas, con ostión, pulpo, camarones ecuatorianos y ricos cortes de pescado deliciosamente macerados. Con esta entrada, ya habíamos superado el calor y pudimos pasar a los fondos.

Mi hambre estaba a la altura de un lomo saltado, tremendo plato!,  mientras mi hermano optó por un seco de cordero, todo lo cual acompañamos con una botella de Las Mulas reserva cabernet sauvignon orgánico. Impecable!

Si bien no se distingue mayormente de los restaurantes grandes del sector La Florida - Cajón del Maipo, ni es por cierto la mejor comida peruana (o algo más) que he disfrutado en Santiasco, el lugar es bastante recomendable.

31Dic/160

Moderat : concurrido concierto

Había pasado tanto tiempo desde la última vez que con mi hermano no disfrutábamos de un concierto de música electrónica, así que cuando descubrimos que este grupo alemán venía a Chile y todo indicaba que habría una fiesta electrónica de esas inolvidables, nos inscribimos sin dudar.
Nos juntamos más temprano para aprovechar de cenar tranquilamente y juntar energías para esta noche bailable. Nos fuimos a un viejo conocido, el Sport Café en Apoquindo, del cual guardábamos buenos recuerdos ya que por un buen tiempo fue nuestra fuente de alimentación de fin de semana cuando vivíamos juntos 15 años atrás.

Tras unos sandwiches potentes y unas frescas cervezas, caminamos hacia la Sala Omnium (en los bajos que la mayoría ubica como la discoteque Gente de décadas pasadas). La primera sorpresa fue encontrarnos con una interminable fila de gente y un verdadero laberinto para ingresar. Conversamos que parecía raro tanta gente si este grupo no era muy conocido y además practica un tipo de música electrónica poco habitual en nuestro medio. Sin embargo, pronto caímos en la cuenta que todos estábamos en lo mismo.

El Club Fauna estaba repleto, no solo en la sala más subterránea en donde tocaba un trío telonero muy interesante (Matanza), sino que en pasillos, niveles intermedios e incluso en el nivel calle. Nos compramos unos tragos (en esos vasos plásticos tan poco elegantes) y tomando una buena aspiración de aire, decidimos bajar al epicentro musical. El lugar vibraba con los potentes bajos amplificados a tope, pues claramente no se iba a conversar sino a bailar. Llegamos en la etapa final del teloneo y de los preparativos para Moderat. Un gran aviso en pantalla anunciaba que era un espectáculo oscuro y que se agradecía no usar flash en cámaras (guarden sus celulares!!) mientras seguía ingresando a la sala un contingente cada vez mayor de entusiastas amantes del ambient y del techno minimalista.

El grupo alemán era muy esperado, especialmente tras el lanzamiento de su último disco. Maestros en conseguir un viaje melódico, una atmósfera hipnótica y llena de efectos visuales. Desde el primer tema, los asistentes fuimos encantados con el excelente trabajo y de ahí en adelante solo fue disfrutar el viaje. Tremendo show!!

2Oct/100

Ambrosía : un sitio de culto

Hace tantos años que me dejo caer en este lugar, pasando fantasmasgórico por esa Casa Colorada, un museo de portada, y disfrutar la deliciosa cocina de esa chef que define ese lugar de dioses. Este es un lugar muy rico!!!

Partí por mi habitual botella de agua mineral sin gas, mientras verificaba la oferta que la carta presentaba. Me encanté con una entrada cuya base era una tarte tatin de manzana cubierta con queso de cabra fundido acompañado de hojas de lechuga y rúcula con un molido de nueces fantástico.

Amenizado con esa entrada, me pedí una suprema de pollo, una pechuga de  pollo relleno con queso camembert y champignones. Acompañada de una porción de quinoa con una salsa de champignones salteados resultó una maravilla. Un toque de romero casi invisible me hizo extremadamente disfrutable este plato. Lo acompañé con un reserva de cabernet sauvignon y merlot, un delicioso vino para esta genial combinación de sabores.

Me encanta este lugar, Ambrosía es un sitio muy disfrutable!!

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2Oct/100

Bar The Clinic : disfrutable evento

Cómo resulta habitual, inventé una buena excusa para celebrar y el día mundial de la rabia tenía la potencia significativa suficiente para que se movilizara toda la energía del equipo Internet. Decidimos que el lugar debía tener esa marca iconoclasta e irreverente que nos gusta, por lo que llegar al bar The Clinic no tenía mayor sorpresa.

En el mismo palacio en que funcionó por un buen tiempo el Café Abarzúa (y el Partido Radical) hace unos pocos meses está este taquillero sitio, que todos los días se llena y que crea recuerdos deliciosos a sus comensales.

Más de la mitad del equipo salimos a las 19 horas de la pega para llegar a este sitio a hacer soberanía y comenzar a disfrutar preparados sencillos pero llenos de personalidad.  La tabla The Clinic es un hallazgo, delicias chilenas con gran gusto, empanaditas, brochetas, choripanes, sopaipillas, increíble, se disfrutan al máximo.

Me encantó la carta (todavía la guardo) pues es un trozo del pasquín que es The Clinic en donde se mezclan frases graciosas y el listado de precios. Como no reir  cuando Bielsa declara que intento saludar a Piñera pero sus brazos eran muy cortos o cuando Solabarrieta alaba a Amaro porque le ayudó con el acento. Muy gracioso!!!

Estuvimos conversando anécdotas hasta casi medianoche en una entretenida  jornada de celebración.Este equipo  cada vez se pone más exigente. Más diversión, más disfrute, para poder dar más.

Rica celebración, dejamos toda la rabia y nos fuimos llenos de energía!!!

20Mar/100

Le Flaubert : siempre exquisito

Hoy necesitaba un buen lugar para un almuerzo con una gran amiga, quien enfrenta un grave trance médico en su vida. Tenía que ser un sitio en Providencia y con una buena y tranquila terraza. La decisión fue certera, nos fuimos a Le Flaubert.

Este sitio tiene muchos años y muchos fans y lo tiene merecido, es una cocina francesa breve, precisa y en extremo sabrosa. Fue divertido ver en la misma terraza al escritor Skarmeta y al ex banco central Carlos Massad, cada uno en su mesa en animadas charlas con sus invitados.

Una vez instalados, agua mineral sin gas para refrescar las gargantas y un plato de tostadas para disfrutar un paté de foie de pato, extraordinario.

La carta llega, como siempre, en una linda pizarra y atril que podemos observar desde la mesa y dejarnos tentar con sus delicias. Un lomo Robespierre (cortes de lomo en sal entera, especias y alcaparras con un acompañamiento de verduras salteadas) y un filete Rossini (fantástico filete en salsa al vino y especias, un trozo de pastel de papas a la crema y verduras salteadas), todo lo cual lo acompañamos con uno de mis ensamblajes preferidos, Parcela 7 de Von Siebenthal, un verdadero manjar.

Intensa y emocionante conversación, estoy seguro que el placer gastronómico también contribuyó a la energía positiva que mi amiga necesitaba en este momento.

Le Flaubert, un restoran premium!!!

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17Mar/100

RomaSanta : almorzando en Santiasco Centro

Una reunión de trabajo me dejó cerca de la zona de Tribunales Civiles en Amunategui con Huérfanos y solo fue asunto de instinto el localizar un nuevo lugar para almorzar en día laboral.

Este sitio de pastas se presenta muy espacioso y con una decoración y distribución del espacio muy adecuada; llama la atención por su buen gusto y sobriedad, además de un acondicionamiento de la temperatura ambiente perfecto (un plus que no todos ofrecen).

Se puede elegir a la carta de una reducida lista de opciones, pero inmediatamente los ojos se van al menú del día, dos opciones de primer plato, dos opciones de segundo plato y una interesante variedad de postres.

El primer plato, algo simple y sabroso, un trozo de pizza napolitana con brotes de rúcula, exquisita. El segundo plato, una sorpresa deliciosa, una merluza austral frita sobre papas chaucha al romero y una salsa de salmón ahumado. Estuve tentado en pedir vino, pero esta vez decidí que pasaría, no obstante existir  la opción de vino por copas.

Los postres a elección entre unas 8 variedades, me incliné sin dudar por un mousse de mango y salsa de naranjas al que añadí un buen café negro. Excelente!!

Notable lugar, sencillo, rico y muy bien atendido.

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16Mar/100

Sabores del Ají Seco : picada peruana en Santiasco Centro

Aunque mi búsqueda probablemente no se detendrá, sigo esperando nuevos lugares en el centro de Santiasco que sean un acierto gastronómico para un almuerzo en días laborales. Por suerte, aunque sean pocos, igual existen nuevos sitios para disfrutar.

Ubicado en una zona poco atractiva del centro, este sitio fue una grata sorpresa. Nada hace esperar que en su interior hay una oferta deliciosa y de muy buen nivel.

Llegamos a buena hora y en el segundo piso, pillamos una mesa libre, habida cuenta que parece ser un sitio muy concurrido. Como es de rigor, pisco sour peruano y un ceviche mixto (dados de pescado, camarones, camote, choclo y rocoto) para compartir, gran combinación!!.

Los platos, muy variopintos, partiendo por una excelente albacora con salsa haucaína con ostiones, camarones y champiñones junto a un risotto al apio, también unos Fetuccinis con mariscos y un seco de pescado con salsa de ostiones, todos aromáticos y deliciosos. Acompañamos este banquete con un vino seleccionado de una brevísima carta de vinos (el defecto del lugar), un merlot Santa Digna de Miguel Torres, que afortunadamente estuvo a la altura de los sabores y de la rica experiencia.

Para los postres, Tiramisú y Suspiro Limeño fueron las mejores opciones.

Gran picada!!

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