Móvil : una experiencia de danza 2.0
La danza muchas veces aparece como "pariente pobre" en el Santiago a Mil, pero siempre trato de asistir a algunas de las expresiones de esta disciplina pues casi siempre me sorprendo y disfruto.
Entradas no numeradas de manera que además del orden natural de llegada se imponía el azar, al elegir la posición en una sala de negro, con muchos focos y marcas en el piso. Las instrucciones muy simples, pueden ubicarse en donde deseen salvo en las zonas marcadas.
Al ingresar, estudié rapidamente el espacio y me ubiqué en el punto que me pareció con mayor perspectiva. la obra comienza y los jóvenes artistas deambulan por los espacios en diálogos de cuerpo y logos, ponen unas fotografías al azar sobre unas líneas blancas del piso, mientras otro chico las filma. Se filma al público y a los que danzan, mientras avanza el espectáculo. Una chica se retuerce en el suelo, mientras la chica vendada desviste al único chico que danza. Luego lo viste mientras continúa el movimiento eterno de todos en los espacios que el público contiene. La música acompaña los movimientos y de pronto es la proyección de las fotografías anteriormente filmadas las que ocupan las paredes y aparece el mismo público también filmado en la interacción.
Cambio varias veces de posición en la sala, pocos se atreven a jugar (solo dos chicas me siguen), la idea me quedó muy clara, todos somos parte del acto, mientras ocurre somos espectadores de lo que ocurre y de lo que sucedió. A la música se añaden acordes de un sintetizador, con efectos de eco (exquisita tecnología la que tienen disponible), se juega con el aquí y el ahora, aprovechando cada punto de interacción. Los que se mueven verbalizan sus actos, paso, salto, sigo, estoy aquí, evito, sigo y así sucesivamente mientras las imagenes proyectadas en las murallas dan cuenta de la revolución medial, de estar y verse. Música y video en vivo, además de improvisación, claramente una vivencia 2.0!!
Bien por el arte, me gustó estar ahí!!
Arlequín, servidor de dos patrones
Como broche de oro para el Santiago a Mil, reservé una óptima posición en palco para el Teatro Municipal. Fui por una obra italiana de 1745, un clásico en todos sus aspectos y a cargo de una Compañía italiana (Piccolo Teatro di Milano) que usa el formato callejero, festivo y alternativo para sus increíbles presentaciones.
Una obra para cualquier edad, que en casi tres horas divierte, encanta y hace participar al público intensamente. Son tan virtuosos que hacen maña para improvisar y jugar con el público. Sorprendentemente, la lengua italiana no es impedimento para que niños y viejos comprendan la historia y se sientan deliciosamente divertidos, no solo por la destreza actoral o las bellas canciones y muchísimas escenas graciosas. Que gran arte y en un escenario mínimo, la obra se sostiene en el talento.
Magnífico trabajo, Italia se hizo representar demasiado bien.
Tetris : el espectador vivencial
En Santiago a (bastante más de) mil quedan pocos días y hoy comenzó el turno de Israel. La cita en el MAC del Parque Forestal a las 20 horas. Sin embargo, la hora real era a las 20:30 horas, pues para esta obra no puede haber atrasos del público. Es un verdadero ritual. ¿habrán considerado la rigurosa impuntualidad chilena?.
Alas 20:30 horas se abre el primer obstáculo y los que tienen entradas (están vendidas todas las funciones hasta el día 26), quedan frente de las puertas de madera del MAC esperando ser recibidos por los bailarines. Tuve la fortuna de ser el primero que cruzó el umbral y con instrucciones en inglés, me pidieron que me sacara los zapatos y realizara una sencilla prueba de altura en un probador (muy parecido a la prueba de la maleta de mano de los aeropuertos). Con ello, te entregaban el "suple" (una redonda y pequeña plataforma que ajusta tu altura para poder participar del misterioso juego). Sospecho que algún estudio hicieron para poder estandarizar en 4 niveles de plataformas y atender la variopinta altura de los asistentes.
En una mano la plataforma, en la otra los zapatos y pasas tras la cortina negra. Te reciben otros bailarines atentos y simpáticos, quienes te llevan a una posición en una remarcada superficie de líneas punteadas justo al frente del escenario. Te sientas en tu plataforma o pisito y esperas. Lentamente, van pasando uno a uno los asistentes y cuando ya hay un par de filas, siguiente paso. Pasas a ocupar alguna de las posiciones bajo (si abajo de) el escenario, claramente señalizado mientras por parlantes te dan instrucciones en perfecto español. Aquí te ubican justo abajo de uno de los orificios en el escenario.
Una vez que han ingresado los 65 miembros del público, comienza la función. Asomas tu cabeza a través de un ajustado orificio, protegido por una reja y, de verdad, es demasiado divertido, perder el cuerpo, solo ves caras. La obra transcurrirá mientras estás de pié con la cabeza en el escenario, increíble sensación.
De aquí en adelante, se desarrollan las tres partes de la obra. Los bailarines suben y bajan del escenario usando orificios ubicados en los bordes, se arrastran, saltan sobre ti, caen y se golpean una y otra vez en el piso al lado de tu cara, te hacen espectador obligado de sus forcejeos, bailes sensuales y eróticos, enojos y rabias, perversidad, alegrías y penas. un despliegue de virtuosismo y estado físico.
Finalizada la primera parte, bajas y recuperas momentáneamente el cuerpo para que en 5 minutos, vuelvas pero cambiando de posición, momento importante porque cada cual habrá evaluado cual es la mejor perspectiva cuando sube la cabeza al escenario. Mi recomendación es partir en un borde y luego ocupar el centro o viceversa, es genial!!!.
De pronto, estás viendo en una pantalla todo lo que ocurre abajo de tí, es increíble ves en la pantalla lo que no ves de ti. La disociación total, el arriba y el abajo, y la consciencia que sigues completo aunque no lo veas. Sorpresivamente te cubren con una tienda de algodón y continúan los movimientos rápidos y a veces violentos justo sobre tí, enfrente de tus ojos, al lado de tu cara (vi a varias personas cerrar asustadamente los ojos e incluso bajar su cabeza). Delicioso, un estímulo visual y energético, un espectáculo sensorial.
Para la tercera parte, sacas tu pisito y te ubicas nuevamente en la zona remarcada enfrente del escenario. Movimientos sincronizados, perfectos, los cuerpos de los bailarines en su máxima expresión, hermoso.
No quiero contar más, ya es mucho. Ojalá puedan disfrutar este espectáculo extraordinario.
Encarnado : el sufrimiento de los demás
Una calurosa sala fue el espacio elegido para presentar esta obra brasileña. El teatro de la Universidad Católica bien se merece la instalación de aire acondicionado, dos ventiladores no resuelven el problema. El Teatro Municipal también debiera resolver lo mismo.
El calor finalmente no fue obstáculo para gozar de un gran trabajo de danza, coordinación y tremendas emociones.
Comienza con una compleja danza a la que convergen todos los bailarines en una coordinación casi imposible y al mismo tiempo perfecta. Se tocan las manos, se miran, se rozan una y otra vez, entran y salen y finalmente cada cual pasa a ocupar su espacio en los bordes. Cada escena que sigue hace explotar los sentidos, desde un grito desgarrador, hasta el desangramiento de una garganta, el forcejeo de cuerpos desnudos o el acogimiento maternal entre dos seres sufrientes.
Los actores entran y salen, con ropa y a veces sin ella, a veces escapan del escenario otras veces se arrastran dolientemente, explotan en sangre, se pintan con ella, se desfiguran o simplemente retozan en un festín de dolores sanguíneos.
Compleja obra, pero clara en sus emociones y en la complicidad que provoca.
Alaska : los pensamientos del cuerpo
El turno de Argentina en Santiago a (más) de Mil. Ya al ingresar a la sala, los bailarines se encuentran en el escenario. El único texto, cuelga del cuello de uno de ellos y versa "estoy desesperado". Un sonido vibrante, semejante a un poderoso motor, comienza a tensar el ambiente, mientras se acomodan los espectadores. De tanto en tanto, los bailarines cambian de posición en el escenario y observan quietos. Dos músicos en escena, un piano y un violín, anuncian que además de las bases electrónicas, habrá música en vivo.
De pronto comienza, una bailarina aletea y salta, mientras otro comienza a arrastrarse y contornearse. Es el frenesí, cada gesto es como si quisiera decir algo tortuoso, la angustia la ponen los brazos que no responden o que se convierten en sogas que apresan el cuerpo, cuerpos que no responden a las angustiosas órdenes y que al mismo tiempo combinan con los movimientos de los demás. El baile, el deseo, el candor de un beso, la complicidad van desfilando entre cuerpos en movimiento casi permanente. Saltos que son detenidos en el aire, como suspiros, como pensamientos que no deben expresarse. Juegos, solidaridad y ternura, más baile y tamborileos, simplemente extasiante. El acompañamiento musical es vital para reforzar las sensaciones que se comunican. Gran trabajo.
Una obra genial, desbordante de corporalidad, poesía y estética.
Arka : encantamiento público
Este día jueves era el esperado turno de Polonia en el Santiago a Mil. Un espectáculo callejero y gratuito, que como en otros años, atrae y encanta a multitudes. (será por el hecho que es gratis?).
Alrededor de las 20 horas ya había gente instalada en los alrededores del escenario, algunos incluso se sentaron en privilegiadas posiciones frente al escenario. Solo a las 21:15 anuncian, por los parlantes, a un ansioso y algo impaciente público que la obra comenzará exactamente a la hora planificada, a las 21:30 horas. Pues, dicho y hecho, a la hora señalada, los focos apuntaron a un jolgorio que por atrás del cansado público (deben estarlo ya que casi todos estaban sentados en el suelo de la Plaza Constitución), venía un cortejo con la novia. Mágicamente la gente enganchó con la fiesta y acompañó la alegría del festejo, mientras avanzaban entre el público los bailarines lanzando chorros de sus botellas de alcohol (lo apropiado para la ocasión). Cuando llegan al escenario, se inicia un rito de matrimonio, entre los hombres que acompañaban a la novia y las "mujeres" que acompañaban al novio, una contagiosa danza matrimonial con divertidos e insinuantes movimientos. El público baila y celebra el dichoso espectáculo. Cuando ya acaba el baile, el cansado público chileno ya casi todo está sentado. De paso presionan al resto para que lo haga. En fin, me senté.
Unos instantes después, comienza a desarrollarse la tragedia, desde un costado atrás, aparece un carro con guerreros lanzando fuego y aterrorizando a todos, se lanzan contra la gente que presurosa debe pararse y hacerse a un lado (algunos comienzan a entender que deben estar de pié). Dan una gran vuelta y vuelven, los giles que se habían vuelto a sentar, por fin entendieron que no era posible, el escenario era toda la Plaza. Se incendia el pueblo y las ventanas ardientes avanzan, entre medio de todos, hacia el fondo, un Palacio de La Moneda al calor del fuego (metafórico no?). De ahí, el pueblo debe viajar al exilio, maletas en ristre, caras desencajadas, miradas perdidas. Abordarían un barco, si un barco de velas de metal, de cuerpo de metal, un "arka" que los conduciría a un nuevo destino. Todo es tragedia.
El barco comienza su viaje, pasando entre el público con una música triste de fondo y los lamentos de quienes van hacia lo desconocido. Más tarde unos pájaros alados encendidos de rojo, vuelan entre el público (el mar) y las alas terminan incrustadas en el barco que ahora vuela en el mar para ir a un mejor lugar. La música deliciosa recrea la esperanza y el festivo mundo que comienzan a descubrir.
Una obra simple y encantadora, llena de magia, ritmo y complicidad.
La pueden ver hasta el lunes 14 de enero a la misma hora y recuerden estar de pié, ojalá al centro o bien ubicarse en los costados de las torres de sonido e iluminación. Cuidado con los niños pequeños. Que lo disfruten!!!
Sure, shall we talk about it? : ironías, baile y música
En enero y en Santiasco, se concentra la mayor cantidad de actividad artística del año y Santiago a Mil está a todo dar.
Hoy estuve triste, así es que elegí esta obra porque la danza y la música en vivo me llena de alegría y eso es lo que necesitaba.
En el Teatro Antonio Varas, Alemania se hace presente hasta mañana martes 8/01 con esta obra deliciosa. Original en muchos detalles, parte con una declamación musicalizada acerca del valor de las cosas en abierto parafraseo a Carlos Marx, en formato de improvisación con guitarra en el hall de entrada, antes de abrir las puertas al público. Sorpresivo!
Mientras la gente se ubica en sus asientos (ubicación ideal, al centro, filas F y G), una hermosa bailarina hace una perfomance con su gracil cuerpo mientras se proyecta un paisaje urbano "en vivo" en una gigante pantalla al fondo del escenario.
Con buen cálculo, apenas comienzan a silenciarse bocas y celulares, los músicos, una multi-instrumentista (guitarra, batería, vibráfono y diversos instrumentos de percusión), un guitarrista (el único hombre en el escenario) y una chica violinista y de buena voz, comienzan a tocar con un sonido impecable (bien por el sonidista y los músicos) y gran potencia.
De ahí en adelante, un espectáculo vibrante, lleno de gracia y expresión corporal, además de cantos en vivo y textos en diversos idiomas. Se pasean por el universo plástico de los patrones de belleza femeninos y los clichés acerca de sus "preocupaciones". Divertido el uso del micrófono cableado, un verdadero castigo disruptivo, el uso transgresor de la ropa, los tacones altos, las mascotas y los modismos del género femenino. Por cierto, la música es excelente.
Una obra estupenda para ser disfrutada de punta a cabo.
Ballet y pelos en punta
A las 19:30 del viernes 16/11 tenía una cita ineludible con el filete. Teatro de mi querida Universidad de Chile y el Ballet Nacional Chileno, una promesa de disfrute. Con algún retraso, perdonable por cierto, se abre la sesión con premios para ya premiados bailarines de ese cuerpo de baile. (a veces es tarde reconocer lo bueno en alguien, como si se esperara copiar las inclinaciones de otros). Rector incluido, aplaudimos a notables y sus merecidos premios.
Se abren las pesadas cortinas y un tercio del escenario está lleno de músicos y sus instrumentos, al fondo se observa a los bailarines y sube, micrófono en mano, el director del ballet Gigi Caciuleanu a realizar una introducción. Nos habla del movimiento y de las posiciones de los instrumentos (horizontales como los violines, verticales como los contrabajos, la diagonal de los violoncellos) y comienza el espectáculo.
Preciso, moderno, altamente sincronizado y bello. Cada bailarín efectuó una y otra vez las posiciones de los instrumentos mientras volaba la música de la orquesta. Movimientos individuales y grupales, todo fue movimiento. Me encantó la sonrisa en las caras de algunas bailarinas, quienes a pesar del esfuerzo físico, disfrutaban tanto lo que hacían. Un muy buen nombre para lo obrado : Movimientos.
Un intermedio, para cambiar los instrumentos al foso y dejar tiempo de descanso a los bailarines. Ahora aparecen las voces, la Camerata vocal de la U.
Cuando comienzan a cantar la primera composición, solo voces, se me erizan los pelos, es increíble. Solo dos bailarines en escena, luego dos más y finalmente aparecen todos, al son de esa música divina. Sobrecogedor y bellísimo. Sin pausa, se larga la segunda composición y el baile es un contínuo, con bailarines que están con otros y luego son solistas, combinándose una y otra vez. Maravilloso, quiero decir Magnificat
