Donosti : una cena a la vasca

Hace años que no venía a mi mente la idea de visitar el Centro Vasco, en especial su restaurante Donosti, pero esta noche decidí que la cena sería allí. Caminamos bajo una noche con amenazante lluvia y llegamos al lugar. Un cambio de temperatura significativo y un claro y hermoso comedor para ubicarnos. En mi básica interpretación de la temperatura, el lugar excedía con mucho el calor de equilibrio y pedí que se regulara de manera que no me muriera en el intento de sostener un equilibrio homeostático decente.

Partimos, como de costumbre con las botellas de aguas que rápidamente fueron acompañadas con pancitos y una salsa de tomate ajo y olivas para untar. Solicitamos además un sorbete de mojito menta fresca y jenjibre para mi personal sed y nos sumergimos en la carta del restaurante.

Las selecciones fueron una corvina crocante en salsa vizcaína sobre un puré de guisantes frescos, cebolla caramelizada y crujiente jamón serrano y una espeluznante merluza austral con tapenade de olivas negras. Exquisiteces!!!

Como era menester, seleccionamos un buena botella de syrah Leyda para acompañar esta exquisita cena, una impresionante muestra de la calidad del vino chileno y el acierto con nuestros platos.

Para los postres, la selección incluyó una torta caramelizada con salsa de queso y suave tofee y una porción de helado crocante, un postre compartido y era imposible comer más.

Qué rico es el Donosti, la atención muy familiar y la cocina excepcional!!

 

Txoco Alavés : un almuerzo exquisito

Hace dos años que descubrí este rico lugar y la verdad es que hace rato que deseaba volver a disfrutarlo. En todo este tiempo, cada vez que me había acercado, se encontraba extraordinariamente lleno, pero esta vez, la suerte me acompañaría.

En mi mente, recordaba un plato y no tarde en encontrarlo en la carta. El mozo, intentó entusiasmarme con un plato de cabrito asado, pero mantuve mi antojo y pedí el congrio al estilo Txoco.

Mientras esperaba me serví una botella de agua mineral sin gas y disfruté unos panecillos con una salsa de mayonesa y ciboulette. También aproveché de solicitar una media botella de Syrah de Chocalán, una exquisita cosecha 2008. La espera se suavizó con la rica música de piano que se escuchaba a prudente volumen.

Al fin llegó mi esperado plato, una maravilla de filetes de congrio adobados con ajo, perejil y aceite de olivas, además de unos toques de ají cacho cabra acompañado de un cremoso puré de papas. Mhhh, delicioso!!!.

Txoco Alavés, un lugar notable del barrio Bellas Artes.