El Tablao : cena y buen flamenco a la chilena
Llegamos a este sitio un poco antes de que comenzara el show, ya que el plus es la música flamenca en vivo, algo que obviamente queríamos disfrutar.
Para partir pedimos un Almogrote, un delicioso paté de queso, con una buena porción de turradas para acompañar nuestros kir royales.
Seguidamente, de la carta seleccionamos unas berenjenas gratinadas para mi partner y una merluza austral tablao para mí. Dos platos de delicados aromas y que bien hicimos acompañar con un William Cole Columbine pinot noir.
Una cena que comenzamos casi en sincronía con el grupo que haría la presentación en vivo. Una curiosa mezcla de lírica chilena con acordes de flamenco, lo que bien podría llamarse flamenco a la chilena. Un espectáculo con buena ejecución y virtuosos zapateos, que fueron la delicia de todos quienes estábamos en el lugar cenando.
La cena, abundante por cierto, merecía un buen postre y fue elección obligada la crema catalana junto a un buen café
Entretenido el Tablao!!
Magno Club : una cena sorprendente
Esta noche tenía un propósito claro, saber que tal era la cocina de este lugar que visité unos meses atrás. Esa primera incursión fue más bien superficial y era necesario algo más profundo para formarse una opinión.
Ingresé al enorme comedor para elegir una mesa enfrente de un ventanal con vista a la calle y que al mismo tiempo me permitía mirar los lindos reflejos de las llamas de una gran chimenea.
Partí como suele ocurrir pidiendo una botella de agua mineral sin gas mientras hojeaba la interesante carta. Platos diversos, desde unos muy chilenos, pasando por platos típicos de la cocina peruana y otros de la tradición thai. Mis ojos quedaron pegados en lo que sería mi entrada, un timbal de locos.
Me entretuve un rato con los panecillos y la salsa de untar hasta que apareció mi entrada. Un plato enorme y sobretodo delicioso. Me adelanté a ordenar mi plato de fondo, una albacora a la pimienta rosada junto a una botella de Syrah Nimbus Estate 2007 que me pedía a gritos ser elegida en la carta de vinos.
Comí lentamente disfrutando cada bocado, extasiado en los sabores, la delicada música lounge y los reflejos parpadeantes de las llamas de la chimenea. Una cena sorprendente no solo por la buena cocina sino por lo disfrutable del ambiente.
Cerré esta incursión con un buen café negro mientras recorría con la mirada este lindo lugar.
La Boheme : cocina francesa a la chilena
Un sitio en barrio Bellavista que confieso nunca me atrajo lo suficiente como para ingresar. Sin embargo, hoy me pareció un buen momento para probarlo.
A pesar de declararse como de cocina francesa, me costó notarlo y ya veremos por qué. Parti con una vaina mientras revisaba la carta de platos. En el intertanto, llegó a la mesa pebre, mantequilla y pan calientito de la casa. Un comienzo bastante tradicional.
Me costó decidir, pero finalmente pedi un filete del chef con puré picante que acompañé con un delicioso Morandé Terrarum 2009. Aunque el servicio siempre fue atento y oportuno, no pude dejar de notar la curiosa manera de descorchar la botella, claramente una improvisación graciosa por la cual nos reímos en conjunto.
Así como la comida no fue francesa, la música era totalmente chilena chilena, discos de illapu y Quilapayun me acompañaron en mi cena.
Curioso sitio, bueno el servicio y la comida bastante sabrosa.
La Pescadería : nueva visita disfrutable
Habiendo pasado ya un tiempo desde que visité este lugar, esta noche parecía una buena oportunidad para disfrutar en compañía.
Agua mineral y una coca light fue el comienzo mientras revisábamos la carta. Sin previo aviso, nos llegó de regalo un aperitivo de la casa, una pequeña taza de caldillo, exquisita!!
Para los fondos, la tentación claramente fueron platos basados en albacora. De hecho, mi partner se inclinó por una albacora con salsa de mariscos y ensalada de lechuga y palmitos, mientras que en mi caso, decidí por una albacora con salsa roquefort y papas salteadas.
El vino de acompañamiento preciso fue una botella de Queulat pinot noir gran reserva 2009, una maravilla.
Cuando solicitamos el café de cierre, llegaron de regalo unos deliciosos chocolates. Realmente nos regalonearon muy bien.
Estupendo servicio y fantástica gastronomía.
De Tapas y Copas : disfrutando comida española
He venido tantos años a este sitio que a veces pienso que ya no podrá sorprenderme. Sin embargo, esta noche junto a mi partner decidí volver a probar y claramente no me equivoqué.
Claramente se ha modernizado, de hecho la moza con tablet en mano tomó nuestro pedido WiFi incluido. Fuimos por unos pimientos del piquillo rellenos con carne de res y cerdo con aceitunas, adobados y rebozados para constituir una rica entrada mientras saboreábamos la sangría de especial preparación del lugar.
Terminada la entrada, fuimos por los fondos, un congrio a la vizcaína, es decir un congrio al sofrito de cebolla morroni y tomate con un rico puré de papas al oliva, mientras yo me matriculé con una merluza envuelta en jamón serrano y gambas, asada en aceite de olivas y vino blanco. Unas maravillas sabrosas que amplificamos con un exquisito syrah, a falta de un pinot noir.
A pesar de los años, este sitio sigue brindando una gastronomía rica y a pesar de los cambios, el servicio se mantiene en buen nivel. Todo un mérito en una ciudad con tan alta rotación de restaurantes y de ofertas.
Cenando en El Ancla : una experiencia probada
Buscábamos un buen lugar para cenar mientras caminábamos muy tarde por las cercanías del barrio Manuel Montt, cuando de pronto vino el recuerdo de un sitio que sabíamos atendía hasta tarde y que era una experiencia disfrutable sin contemplaciones.
Rápidamente nos fuimos a la pequeña terraza del segundo piso con la esperanza que hubiese espacio, pero la fortuna no estuvo de nuestra parte. En cambio, encontramos una mesa en una zona en que circulaba una rica brisa y nada que decir, estaba perfecto.
Nos matriculamos de inmediato con un buen pisco sour y pedimos una delicia que este lugar ofrece, una fuente con locos y papas mayo sobre una cama de lechugas y unos finos cortes de pimiento. Es una delicia imperdible!!
Para los fondos, sabiendo que había una partida de lenguado fresco, seleccionamos un lenguado a la mantequilla negra y ensaladas palmito palta para mi partner y en mi caso un atrevido lenguado con salsa de naranjas y papas provenzal. Para acompañar estas delicias, pedí una botella de un consagrado Pinot Noir Cartagena de Casa Marin, el cual mantenido en su cubeta con hielo y agua nos brindó grandes placeres.
Nos tuvimos que olvidar de los postres en consideración al nivel de satisfacción, por lo que fue bienvenido un buen café negro.
El Ancla es una maravilla!!
La Hacienda Gaucha : deliciosa cena
Por esas cosas curiosas que no tienen explicación, conocí primero la sucursal de este restaurante en la Plaza Pedro de Valdivia antes que el local inicial en Vicuña Mackenna. Sin embargo, habiendo disfrutado la calidad de las carnes y el buen servicio, lo consideré una opción segura.
Llegué al lugar, dejando atrás una jornada de más de 12 horas de trabajo intenso pero contento con los resultados obtenidos. En ánimo de celebración, decidí que sería una cena lenta y sabrosa. Partí entonces con mi agua mineral sin gas, mientras repasaba las opciones de la carta. Claramente, la especialidad son las carnes y con preparaciones muy seductoras.
Tras confirmar el calibre de mi hambre, seleccioné un plato llamado Lomo Principado, un delicioso lomo bordeado con panceta, champignones, salsa de 4 quesos acompañado de papas rostik. Al paso, también solicité la carta de vinos que sorprende por su gran variedad de cepas, en donde encontré un Montes Classic Series Malbec.
Un plato abundante en cantidad y sabores, una verdadera delicia y que además quedó enaltecido con la delicia del malbec. Esta cena exquisita solo me permitió un cierre de café negro, definitivamente no era posible un postre.
Caminando de regreso a casa, terminé de despejar mi mente y completar el disfrute de esta noche de verano con algo de brisa.
5to Cheers : un café transformado en restaurante peruano
Dado que soy frecuente paseante en cleta por el Parque Bustamante, conocía este sitio por ser un café bastante llamativo. Sin embargo, esta noche en que buscaba una opción para cenar descubrí una rara transformación, ya que de café no quedaba nada, era simplemente un restaurante peruano y algo más, muy latinoamericano. Es posible que siempre haya sido lo mismo, pero no lo había notado.
Como soy proclive a la experimentación, me instalé en la rica terraza enfrente al parque y me dispuse a disfrutar. Partí con un pisco sour, bastante normal debo decir. El personal de servicio un poco distraído, lo cual impacienta al menos a mí.
En la carta bastantes opciones peruanas y mi selección fue un plato de Camarones Tropical, una delicia de camarones envueltos en pollo a la plancha y bañados en salsa de maracuyá sobre un puré cremoso. Lo fatal, es que el plato llegó frío y debí devolver. Vaya que son importantes los detalles!!! (regresó bien caliente y sabroso, por suerte)
Para acompañar mi plato, en la carta de vinos - bastante interesante- descubrí un Tabalí reserva Syrah que vino de maravillas para esta exquisita cena.
Esta noche no estaba para postres, así es que cerré la incursión con un café negro.
