4ene/12Off

Le fournil, una cena de madrugada

Tuve un día extraordinariamente ocupado y cuando fui capaz de sentir mi cuerpo, constaté que estaba furiosamente hambriento. El problema era que pasaban la 1:30 horas, es decir una madrugada y yo con mi hambre galopante, extremo en todo sentido.

Una rápida revisión mental y aposté que en el Patio Bellavista debía haber algo operando por lo que rapidamente me desplacé hacia ese lugar. No me equivoqué, había una ebullición de gente, muchos sitios abiertos y me relajé para poder elegir algo rico.

Tras un par de vueltas, claramente mi mejor opción era Le Fournil, un lugar que incluso mejor habría aprovechado más temprano pues tuvo  una sesión de jazz. Sin embargo, tengo buenos recuerdos del sitio y no los dejaría de usar.

Me instalé en la terraza, con fresca brisa a pesar que la temperatura ambiente seguía siendo alta. Mientras bebía mi ritual agua sin gas, revisé la carta y me pareció atractivo un tournedo de filete de res a la pimienta con ratatouille, para el cual encargué, desde la carta de vinos un petit verdot de  Santa Carolina 2009.

Mientras esperaba, se acercó otro mozo, a quien conozco muy bien pues trabajaba en Ambrosía y siempre me dio una atención de primera. Conversamos acerca de su elección de abandonar su trabajo anterior y dedicarse a Le Fournil, no me cabe duda que será un gran aporte pues tengo los mejores recuerdos de su atención de calidad. Rara especie, profresionales del servicio en restaurantes hay pocos y este muchacho es notable.

Me divierte el hecho que él piensa que escribo para alguna revista, pues tomo notas mientras como algo rico, pero le comenté que simplemente soy un gozador amateur, que disfruto comer y que escribo para no olvidar lo que he disfrutado.

A pesar que pude desilusionarlo, me vino a ver un par de veces más para comentarme por ejemplo, que ya iba a estar la programación de jazz del lugar y que le estaba yendo bien en este nuevo trabajo. Me alegré con él, es delicioso poder trabajar en lo que nos gusta y además poder compartirlo con gente que lo aprecia.

Pasadas las 2:30 AM emprendí el regreso a mi hogar, tras una cena deliciosa a pesar de la ruidosa vecindad.

 

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18ago/110

Baco: un lugar rico que comienza a declinar?

Hay lugares que confían demasiado  en lo rico de sus platos, en lo privilegiada de su ubicación y sobretodo en la fama que han alcanzado en años de buen trabajo. Sin embargo, hay detalles que hacen mucho daño al prestigio de un local y me refiero al servicio.

Baco ha sido por muchos años un lugar de referencia en mis incursiones gastronómicas y a no dudar su fama está bien ganada. Platos deliciosos, excelente selección de vinos en botellas y copas, un verdadero privilegio.

Obligado por las circunstancias, pude ir a almorzar bastante tarde y estaba cerca de este restoran, por lo que no dudé un instante en instalarme en su rica terraza interior. Tardaron un poco en advertir mi presencia, pero llegó la acostumbrada botella de agua fresca y la carta. Pregunté por la sopa de cebollas y por supuesto que formaba parte de la rica oferta del lugar, acompañé con una rica copa de pinot noir Amayna, mi preferido. Ya más compuesto, exploré la carta por los fondos y encontré uno de los pocos platos que no había probado, unos pimientos brandade rellenos de bacalao y acompañado con champignones salteados, trocitos de tocino y vegetales verdes al dente. El único problema es que nadie se aparecía a retirar mi plato de sopa y tomar el pedido que me hacía agua la boca.

Perdonando la situación logré hacer mi pedido y una larga espera en que aproveché de revisar algunos informes y chequear mis correos electrónicos. El plato, sencillamente exquisito y que mereció que pidiera una segunda copa del néctar tinto del valle de San Antonio con que partí mi almuerzo.

Terminado mi plato, pedí la carta para gozar un buen postre. Repasé con delicadeza la oferta y me quedé con un Baba au Rhum, pero finalmente me quedé en la más eterna espera, pues nadie apareció en 10 largos minutos, margen suficiente para agotar mi paciencia y me levanté, fui a la caja, reclamé y pagué la cuenta. Este tipo de incidentes son inaceptables y me da pena que un almuerzo tan rico, se malogre por el descuido imperdonable del servicio. Un buen restoran es una experiencia completa y el servicio es una parte crítica de éste.

Espero que corrijan y que haya sido solo una excepción.

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8ago/110

Le Flaubert : un almuerzo muy tardío

Un fomingo como tantos otros cuando no puedo ir a la montaña, pero con el hambre desatada por ser muy tarde y la imperiosa necesidad de hallar un buen lugar para saciar el apetito desatado.

Salí a caminar por Providencia, varias cuadras sin destino, hasta que me acerqué a la zona de Pedro de Valdivia. Allí estaba El Huerto, llenísimo por lo que seguí más allá hasta Le Flaubert, un sitio que me fascina desde siempre.

Era un buen momento para disfrutar un commodity personal, un filete rossini, filete de vacuno  asado en su salsa, una porción deliciosa de pate de foie encima, verduras al dente y esa trozo de pastel de papas al gratín delicioso. Un plato 100% disfrutable, en un lugar especialmente acogedor cuando tengo hambre. Mientras esperaba, disfruté mi botella de agua mineral sin gas y pancitos calientes con mantequilla.

Un plato sabroso como ese, merecía un buen vino y de la carta elegí un Botalcura El Delirio, ensamblaje de syrah y malbec 2009, maravilloso.

Una vez disfrutado lentamente mi plato, elegí un postre que no había probado. Me refiero a un postre de membrillo y queso de cabra, una combinación impresionantemente deliciosa. Solo me quedaba gastar el cartucho final, mi café negro.

Un almuerzo delicioso y sobretodo tranquilo.

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23jul/110

Una deliciosa cena en Le Bistrot

Para cerrar una agitada semana laboral, nada es más propicio que cenar tranquilamente en un lugar probadamente rico. Elegí este restoran francés que me trae buenos recuerdos, sobretodo los gastronómicos.

Pedí un kir royale mientras examinaba la carta y por esas casualidades, decidí consultar si tenían sopa de cebollas ya que en la carta no aparecía. Para mi agrado, claro que había y definitivamente deliciosa. Lo más reponedor que se puede probar una noche fría para calentar motores.

Francamente complacido, volví a revisar la carta para elegir mi plato de fondo. No pude evitar sentirme seducido por un filet de boeuf con salsa roquefort y acompañado por unas papas y champignones confitadas. Una maravilla que merecía un ensamblaje potente, el elegido de la linda carta de vinos fue un gran reserva Toro de Piedra 2009, mezcla exquisita de syrah y cabernet sauvignon de la región del Maule.

Para el postre, un clásico Creme Brulee que acompañé con un potente café negro. Gran cena para un buen cierre semanal.

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29jun/110

Boulevard Lavaud : placeres inestimables

Hace harto tiempo que no volvía por este sitio delicioso y cada vez tenía más ganas de hacerlo. Hoy no pude resistir la tentación y haciendo una ruta inusual llegué caminando desde el centro hasta la Peluquería Francesa.

Bastante lleno el primer piso, por lo cual decidí que era un buen momento de probar el segundo piso (sector fumadores), que nunca en tantos años que voy a este lugar,  había visitado. Me encontré con un lugar delicioso, lleno de historias de fotos, pinturas y objetos, lleno de antigüedades y sobretodo de la increíble onda que este lugar produce. Un mozo que usa permanentemente el monsieur, "misié" finalmente y que además de hacerme gracia me hace sentir muy bien, ya que no solo sabe atender increíblemente bien sino que sabe de vinos como un experto. Da gusto ser atendido por un mozo profesional.

Ya instalado, pedí una botella de agua mineral como acostumbro para prepararme a disfrutar ricos sabores. La carta, en ese formato tan especial de pequeño diario de barrio, me entretuvo un buen rato mientras seleccionaba la combinación de platos que me haría gozar hoy.

Me tenté con rapidez con una Albacora del chef, un plato basado en un rico filete de albacora a la plancha con una reducción de soya y pesto de menta (una pequeña delicia gourmet con cebolla, pimientos y menta)  además de un puré de arvejas ahumadas y trocitos de tocino. Fantástico!!

Para este plato no podía pedir menos que una botella de Syrah Las Niñas reserva 2008, una delicia que estaba en la lista de buenos vinos que tiene el lugar.  Una combinación exquisita con mi plato de fondo, acompañada de la rica música antigua (ni tanto) pero buenondera.

Tras un disfrute lento, tan lento como es posible, me aproximé hacia los postres y en ese momento crucial, me pareció increible optar por la Bombe Richelieu, que gran nombre para un postre basado en un bombón  de chocolate relleno de crema de chocolate caliente y acompañado  de helado de vainilla, un  merengue italiano y bañado en deliciosa salsa de arándanos.

Para cerrar tan rico almuerzo, solicité la magnificencia de un french coffee, café expreso con coñac, vainilla y crema. Un punto de fuga exquisito para el clímax de un buen almuerzo en Santiasco.

La Peluquería Francesa sigue siendo un lugar excepcional!!

24may/110

Almorzando en Ópera : un disfrute clásico

Enfrenté este día con la convicción que si no tenía un buen almuerzo, no habría valido el esfuerzo de levantarse temprano y acometer la intensa jornada que me esperaba. Aceleré a tope para generar una ventana de tiempo apropiada para mi propósito y a la hora adecuada, estaba sentándome en una mesa del rico Ópera en el barrio Bellas Artes.

Confieso que era mi plan B, porque iba a llegar sin reserva a Les Assassins, un lugar esquivo ya que casi siempre está lleno por los asiduos y fieles clientes que posee. Por supuesto, que no había cupo en el pequeño restoran francés y seguí sin problemas a mi segunda mejor opción de este día.

Ubicado en una mesa con vista a ese portentoso edificio en forma de barco que hay enfrente, pedí mi botella de agua mineral sin gas y me dispuse a recorrer la carta. Mi primera tentación fue una omelette de locos, en realidad trozos de locos y trufa, con un cestito de jamón de pierna lleno de hojas de rúcula, que sinceramente combinaban de manera exquisita. De la carta de vinos, elegí un malbec gran reserva Chamán de Viña Santa Cruz cosecha 2006, una delicia que acompañaría mi plato de fondo. Un Lapin farce au pate de lievre, o sea, unos rollitos de finas láminas de conejo, rellenos con un paté de liebre, una guarnición sabrosa de papas dauphinoise, berenjena asada y salsa de ajo chilote. Una maravilla que disfruté lentamente mientras mi mirada se perdía en el ir y venir de tantos transeúntes que deambulan por el barrio en una curiosa danza de colores y gestos furtivos al ritmo de esas baladas francesas antiguas que se escuchaban en el restoran.

Para el postre, no resistí encantarme con un biscuit de arándanos acompañado con helado de durazno, una maravillosa combinación de sabores y preciso cierre, en conjunto con mi infaltable café.

Qué rico es el Ópera!!!

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5abr/110

Normandie : gran opción!

Un viejo lugar que había dejado en el pasado y que hoy se me apareció muy pertinentemente en esas horas tardías en que solo algunos salimos a almorzar y especialmente cuando hemos pasado hasta las 16 horas morfeando en la delicia de los sueños eternos. Un cansancio real y animado por un incidente emocional heavy con sonidos de dos años atrás, con energías que disfruté y que hoy me producen desasosiego.

Tras esa maravillosa ducha caliente, salí a caminar buscando un lugar de delicias y de pronto estuve sentado en el salón de no fumadores del Normandie. Solo dos hermosas muchachas, hermanas a no dudar, eran mi única compañía cincunstancial. Una gran pantalla de plasma mostraba una película que reconocí de inmediato, Insomnia, del gran Christopher Nolan, director de grandes películas como Memento o Inception. Si bien no es una gran película, es tremendamente fiel a las curiosas psicologías del ser humano que Nolan sabe retratar con maestría.

Inicié el disfrute con mi indispensable agua mineral sin gas para sacarme el tedioso calor que sentía y pronto añadí una entrada exquisita, un chevre chaud, traducido como unos cortes de pan baguette con queso de cabra derretido, orégano y aceite de olivas sobre una cama de lechugas. Sabroso comienzo para mi viaje culinario. Mientras veía a Pacino desenvolverse en la película yo me entendía con facilidad con el mozo camerunés que me atendía. me di cuenta que a veces hablamos demasiado rápido y no todos nos entienden de la misma forma que Pacino no entiende que cometió un gran error al matar por accidente a su compañero y que ocultarlo era peor que confesarlo. Quizás un mensaje necesario.

Terminada mi deliciosa entrada, pedí mi plato de fondo, un tournedo (trozo de filete envuelto en tocino) con unas exquisitas pommes  rosti (papas ralladas, cebolla y panceta), delicia que no perdería la oportunidad de gozar con un buen malbec. Elegí una botella de J. Bouchon Las Mercedes 2008, perfecto para esta incursión a la que se añade la deliciosa música noventera que se disfruta al volumen adecuado.

La soledad casi silenciosa del lugar, las imagenes sin sonido de la película y el bonito diseño de paredes me acompañaron perfectamente mientras comía lentamente  mi sabroso almuerzo de weekend al estilo filetario. A la salida, pasé a comprar unas entradas para un filete en el teatro Noescafé.

Normandie, sigue siendo una gran opción!!!

7mar/111

Baco : siempre delicioso

Cuando se vive la canícula espantosa del verano santiasqueño, hay pocos sitios que pueden darte agrado. Mi fórmula probada incluye la terraza exquisita del Baco, un restoran de Providencia que se ha preocupado de hacer agradable el lugar. Mientras me acerco, puedo observar como han montado mangueras aéreas para proveer un rocío húmedo sobre su divina terraza, un detalle que agradezco con aplausos.

Me instalé en una buena mesa disponible y clamé por una botella de agua sin gas para refrescarme. Algo que por supuesto lo tienen previsto, ya que siempre te reciben con una botella de agua helada y delicadamente cítrica, para pasar el calor tremendo de este santiasco. Poco a poco recuperé el control sobre la temperatura de mi cuerpo y fui capaz de escudriñar la siempre disfrutable carta de platos de este rico lugar.

Estuve tentado de probar aves exóticas, algo propio de la cocina francesa, pero por pudor, decidí que comería res. Pedí un plato que he gozado muchas veces y no me cansa, Se trata del filete con salsa bernaise con papas pont neuf, una delicia que siempre me hace delirar. La carne del filete la pedí jugosa (puede ser sellada, jugosa o rosada), lo cual implicó que recibí una maravilla de carne que jamás sangró y que mantenía su sabor y jugosa perfección hasta el final. Acompañada de unas papas fritas a la francesa y esa deliciosa salsa bernaise en un pote y que disfruté hasta que se extinguió.

Un plato de ese calibre requirió dos experimentos con copas de vinos. Primero decidí por un cabernet franc Gillmore 2007 y luego añadí un delicioso ensamblaje de Parcela 7 también del 2007, maravillosas compañías para esta exquisitez.

Extasiado de sabores, me atreví con un buen postre y la tentación fue un Fondant au Chocolat, por favor imaginen un bizcocho de chocolate, relleno de salsa de chocolate caliente y una porción de helado. El contraste de temperaturas es exquisito!!

Por cierto, un buen café negro es un buen cierre para esta ocasión placentera.

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30dic/100

Le Flaubert : una terraza deliciosa

No cabe duda que la comida francesa es sabrosa, tampoco hay problemas en considerar que este restoran francés es un clásico, con calidad sostenida en el tiempo, pero cuando llega el calor, los placeres se agigantan si se puede almorzar en el pequeño patio del local. Eso es disfrute total!!

Fue un día de casualidades, debí ir  a ProviJazz para intentar por cuarta vez comprar entradas para el Festival de Jazz de Providencia (una década asistiendo y no quiero fallar), porque el maldito ticketmaster no funcionaba ya por dos días (ni se urgen, es el mejor negocio del mundo, cobrar el 10% por imprimir una entrada, independientemente del valor de ésta). Por supuesto, que tampoco resultó, pero ahí mi instinto disfrutador, me guió en total inconsciencia, hacia Le Flaubert.

Estoy entrando y me encuentro con una maravillosa persona, una amiga de tantos años que está pasando por un penoso trance relacionado con su padre. A pesar de la hora, ella tampoco había almorzado, por lo que no me costó nada convencerla que su mejor opción era almorzar conmigo.

Nos fuimos directo a la terraza, mi rincón preferido en el lugar y ahí, como casi siempre, estaba mi mesa disfrutable. Una botella de agua mineral sin gas para cada uno y volvimos a elegir platos que hemos disfrutado juntos muchas veces. La verdad es que la carta es la misma desde hace años, pero la calidad no disminuye, una carta segura. Qué curioso como se anclan algunos comportamientos.

Para ella el lomo Robespierre, para mi el filete Rossini, lo que acompañamos con una botella de reserva Chono un ensamblaje de Carmenere y Syrah 2009 del exquisito valle del Elqui. Mientras nos preparaban estas delicias, pedí un paté maison, una terrina casera (carne de cerdo, panita de ave, jamón y delicados condimentos)  maravillosa con tostadas que fue la delicia mientras conversábamos.

Un almuerzo conversado, reído y llorado, pero lleno de hermosa alegría por la vida, aunque sea la eventualidad de la  muerte el tema de conversación.

Es definitivamente adorable almorzar en esta terraza!!!

12nov/105

Le Petit Chateau : rico descubrimiento

En la misma casa de calle Bilbao con Avenida Italia en donde estaba hasta hace poco Sukalde (hoy en Nueva Costanera), me encontré con una grata sorpresa.

En un formato sencillo pero con prestancia, considerando que el lugar es muy pequeño y muchas veces poco visible desde las pistas, este restoran de estilo francés lleva menos de una semana al aire. Necesitaba un nuevo lugar para mis placeres y aquí estaba a la mano.

Pocos contertulios, algo evidente para un sitio en marcha blanca, pero hay una ambientación ecléctica, un restaurant francés, con pinturas muy chilenas en las paredes, con asomos de elegancia en el mobiliario y música variada entre baladas de jazz y disrupciones de rock and roll. Extraña mezcla, pero grata al fin.

Me ubiqué en una mesa que recuerdo con cariño, ya que fue parte de mi vida cuando este lugar era el Sukalde. no alcancé a pedir nada cuando el mozo me sorprende con una copa de espumante de bienvenida. Muy bién, eso me gustó. La carta provisioria es bastante abundante y dificil de leer porque la letra es extremadamente pequeña y a estas alturas la presbicia existe. No obstante ello, pude detectar claramente la entrada que me gustaría probar. Pues bien, un carpaccio de pulpo me apetecía y fue mi elección. Qué gran detalle, la carne de pulpo tibia en ese carpaccio, una delicia!!!

En el intertanto, me llegó un panecillo (trozo de baguette) y una selección de caseras mantequillas con especias. Pude probar mantequilla con merkén, con orégano, con ciboulette y algo más. El regaloneo llegó al éxtasis cuando me llegó un plato de canapés con salmón ahumado y alcaparras, así como camarones con base de mayonesa y verdor. Ciertamente, me estaban seduciendo y estaba exquisito. El detalle mortal fue cuando me ofrecen pimienta fresca y atienden mi petición de no moler sino que cortar la pimienta. Excelente!!!

En la carta encontré varios platos apetitosos, pero me concentré con rapidez en un Pato Olives, una pechuga de pato horneada con aceitunas sevillanas, mantequilla y vino blanco; todo lo cual acompañé con unas papas duquesa cargaditas al queso que fueron disfrutes eternos, además de las verduras salteadas al dente que adornaban esta maravilla.

Me di maña para sortear las carencias en la carta de vinos, ya que mi Marqués de Casa Concha Carmenere se transformó en un Caliterra Tributo  Carmenere, que afortunadamente conocía y venía perfecto a mi plato seductor.

Una cena maravillosa con una atención de primera. Me encanta esta etapa de los restoranes, cuando dedican sus mayores esfuerzos en encantar al cliente para que vuelva y recomiende el lugar. Sin tapujos, el sitio es muy recomendable, fascinante!!!

Al momento de los postres, me dejé entusiasmar con una piña al cognac con salsa de arándanos,  increíble, eso si es un acierto!!!. Solo me quedó espacio para pedir un buen café negro y pagar la cuenta.

Casualmente me convertí en el primer individuo que se chequea en foursquare para este rico lugar, lo que considero un honor, porque seguro que muchos lo van a visitar.