Pasto Seco en Jazz Bellavista
Esta es una banda muy especial y que conocí una noche de jazz en Thelonious. El hecho que sus bases rítmicas sean mapuches o cuequeras, les hace representantes legítimos de un estilo de jazz muy chileno. Si a eso se añade que los músicos son bastante veteranos, asombra el despliegue de energía y vitalidad en el escenario. Prohibieron tirarles agua, porque incluso así se prenden, como dijo el gran Ernesto Holman, bajista consumado y recordado ex- Congreso, quien se acompaña con Jonathan Gatica (maestrísimo saxo tenor) y Moncho Pérez (poderosa batería).
Un grupo con una simpatía y alegría desbordantes, que entusiasma y hace disfrutar con ganas con sus temas de raíz étnica. Llama la atención con Jonathan hace sonar en ocasiones el saxo como una verdadera trutruca, mientras la batería simula un cultrún. Gran ritmo y belleza para esta versión tan chilenísima de jazz.
Incansables, todos los temas son de larga duración incluyendo uno que duró casi 20 minutos. Una proeza de ritmos y buen gusto.
Gran recital!!
Una gran noche de jazz por casualidad
Cada viernes de febrero se programó una noche con jazz del bueno en el Centro Gabriela Mistral (GAM) y en esta oportunidad, una de mis bandas favoritas, Contracuarteto.
He estado sumergido en unas semanas de muchísimo trabajo y falté a una de mis reglas, esto es, no compre entradas con anticipación. Craso error.
Cuando llegué al GAM las entradas estaban agotadas y no había nada que hacer, excepto esperar que alguien me vendiera una entrada o no llegara alguien y dejara su sitio. Habíamos 5 personas en similar situación, así es que me armé de paciencia y cuando los primeros aplausos daban la bienvenida al presentador, una mirada suplicante al portero y bingo!!. Nos dejaron pasar a los cinco y gratis, porque la boletería había cerrado hace rato porque no había entradas.
La sala 1 del GAM es una belleza con sofisticado diseño acústico y recubrimientos de madera en techo y paredes, un equipamiento de sonido de primer nivel y unas butacas muy cómodas para más de 250 personas. De verdad que se escucha muy bien.
Ubicado en mi afortunada posición, vi ingresar a los maestros, Roberto Lecaros en contrabajo, su hermano el prodigioso baterista Félix Lecaros, el saxo alto y flauta del talentoso Cristián Gallardo y una sorpresa, en vez de Andrés Pérez y su saxo tenor, apareció el gran guitarrista Mauricio Rodriguez.
Partieron con un tema del nuevo disco (aún no lo lanzan) llamado El Profeta, notable!!. Después un temazo que seguro va a ganar premios, se trata de Febrero 27, en directa alusión al terremoto del 2010. Otro tema que me encantó fue Elegía y uno que no retuve su nombre pero contiene un solo de batería en donde Félix demuestra porque es el mejor batero en el circuito del jazz. Impresionante!!!!
El hecho de reemplazar los acordes de saxo de Andrés Pérez por la guitarra sutil de Mauricio Rodriguez fue un acierto inesperado, no imaginé que pudiera hacerse algo así. Un resultado delicioso.
Terminado el show, nadie quería irse así que a fuerza de pujas con aplausos y pifias, aparecieron nuevamente los maestros y tocaron un tema del primer disco de la banda.
Sintiéndome terriblemente afortunado de haber disfrutado esta presentación, me dispuse a vagar un rato sin rumbo por santiasco y una nueva casualidad me puso en la entrada del Pub La Máquina, justo cuando iniciaba su show la banda Afluente, una guitarra maestrísima, un buen bajo y una poderosa batería, para desarrollar un show de jazz muy especial, muy acústico y con un bajo de reminiscencias a lo Jaco Pastorious.
Instalado en la barra, ya que el local estaba bastante lleno, disfruté mi afortunada noche de jazz.
Lecaros Quartet : jazz latino y fusión
Juntar a tres hermanos portentosos por su producción musical y acompañarse con el hijo de uno de ellos, para constituir un cuarteto de jazz extraordinario, es definitivamente una gran hazaña.
En la hermosa Sala Arrau del Teatro Municipal, el veterano Roberto Lecaros al violín, Pablo Lecaros al bajo, el maestro Mario Lecaros al piano y el virtuoso baterista Félix Lecaros, armaron un grupo de campeonato para esta sesión.
El sonido con algunas dificultades al comienzo, pero luego solo fue un fluir de la talentosa música de la familia Lecaros. Un paseo por sonidos latinos con bases de cueca, boleros e incluso algunos ritmos más tropicales. La Cueca del Retorno, formidable y superada por ese tema de Pablo Lecaros llamado Tonadas para la Pacha Mama, un tierno bolero La Vela, cantado por el propio Roberto que solo fue comparable con el otro tema que cantó, Flores para tí. Ambos temas que aparecieron en famosas películas del cine chileno.
Por momentos, el sonido asemejaba un concierto de Los Jaivas, sin dejar de anotar que las claves de jazz seguían presentes. Una presentación deliciosa y de un caracter tan familiar que fue natural aceptar la presencia de inquietos niños que pululaban en la sala como si fuera parte del espectáculo.
Jazz Latino y after
Santiasco perece lentamente en el verano de febrero y los que no han salido a vacacionar, se preparan para hacerlo. Efecto indeseable, comienza a escasear la oferta disfrutable en las poco frescas noches del periodo.
Partimos algo tarde hacia el Thelonious, la banda de Jazz Latino ya había iniciado el show, no obstante, habían mesas vacías y una de mis preferidas. Franz Mesko, saxofonista y un cuarteto "ampliado" formado por batería, contrabajo, piano, trompeta y unas percusiones notables.
La música con bastante personalidad, con esa deliciosa mezcla que da el ritmo latino y los ritos sónicos formidables del jazz.
Aprovechamos el intermedio para servirnos unas ricas bocatas, esos sandwiches fascinantes que venden en este local y que permanecen siendo exquisitos a pesar de los años que llevo eligiéndolos. Es todo un tema el hecho que Erwin, el dueño y maestro de ceremonia de Thelonious, nunca haya modificado la carta desde la inauguración.
La segunda parte del show, nuevamente deslumbró por la vivaz y entretenida mezcla de sonidos y ejecuciones solistas impecables.
Acercándonos a la una de la madrugada, fue un momento adecuado para dirigir nuestros pasos hacia el Raza, el after hour gourmet, como le han llamado. Una linda casona blanca al costado del Centro Mori, ofrece un conjunto de ambientes bastante bien logrados, con una decoración moderna, prudente iluminación y una oferta de música estupenda. Más cerca de la calle, se encuentra un comedor, en la zona del centro una increíble barra soberbiamente diseñada, también un par de mesas, una de las cuales nos apropiamos. La música invitaba a quedarse en ese lugar para disfrutar unos tragos y alguna tentación gourmet. Hacia el fondo, deslizándose por un pasillo hay otros ambientes más electrónicos, con DJ incluido y unos privados en donde se celebraba un cumpleaños aparentemente.
Tras una espera un tanto exagerada (los mozos en la barra, a tres metros, no se daban ni por aludidos), pedi un trago especial, un mojito molecular, vaya que nombre!!!. En esencia, un mojio pero con una presentación completamente distinta que incluía unas pequeñas y blancas bolitas en el vaso. estuvo rico aunque al acabar el líquido descubrí que la mitad del vaso estaba compactamente llena con todos los elementos que habían incluido en la presentación del trago. Comimos una tabla deliciosa
Un detalle relevante por mejorar, además del servicio, es que solo aceptan efectivo o cheques, que absurdo!. En todo caso, un gran lugar.
Jazz latino : La batahola
A pesar que es poco común que en el Thelonious se pongan nombres de grupos cambiantes, esta noche estaba programado Multilatina, un grupo de jazz latino y terminé viendo a La Batahola, un grupo de música cubana.
Mi estimadísimo Erwin, dueño del local, debe haber pensado que Buena Vista Social Club, podía ser un buen candidato a jazz latino. La verdad es que fue una rica sesión musical, pero era dificil reconocer el jazz, el son cubano, de manos de unas tumbadoras, una guitarra tres cubana, un bajo y trompeta, dieron un sonido definitivamente cubano al ambiente. Disfrutable, aunque no pedí ron (era lo correcto) sino que una buena botella de carmenere para acompañar la rica bocata de vacuno que engullí gustoso.
Me acordé varias veces que no le he devuelto un CD de Keith Jarrett a Erwin, pero la verdad es que las últimas veces que he ido no lo he planificado del todo y he ido desde otros sitios (no es como para andar cargando un CD). De hecho fui solamente porque mi compañera validó el dato.
Un detalle, hay una chica nueva atendiendo el local, se nota inexperta así es que le enseñé a servir el vino. Un favor que espero aprecien otros comensales.
En fin, una noche muy disfrutada
