La Mano Ajena : un recital 5 estrellas

Me inscribí en esta experiencia con varias semanas de anticipación, ya que basado en mis anteriores conciertos de esta banda, era definjitivamemnte un imperdible. Lanzamiento de disco  y la promesa de diversos invitados.

La promesa quedó sobrepasada por la contundencia de un espectáculo maravilloso y la presencia de increíbles músicos, entre otros, Joe Vasconcellos y Anita Tijoux.

Es el tercer disco de esta deliciosa banda chilena la cual que conocí hace hartos años atrás en un circuito bastante under, tocando en el Galpón de Victor Jara por ejemplo, cuando eran el ícono de la música rock gitana en Chile y posteriormente teloneros obligados de Kusturica y su banda.

La deliciosa María Fernanda Carrasco en voz, el notable Rodrigo Latorre en guitarra eléctrica, voz y saxo, Gabriel Moyla coros, acordeón y saxo alto, Álvaro Sáez batería y vocero del sindicato 2, Cristian Aquevenque en el bajo eléctrico, la concentrada Danka Villanueva en el violín y Jair Moreno en clarinete y saxo alto.

No solo tocaron los temas nuevos sino que ingeniosamente mezclaron los temas más conocidos y que, creo, todos conocíamos y disfrutamos hasta el delirio. El despliegue de simpatía y alegría de la banda es una marca registrada. Cada evz que los veo en vivo, salgo lleno de energía y contento como un niño después de un buen paseo. María Fernanda es un espectáculo en si misma, llena de carisma y un aura deliciosa, lo cual se combinó muy bien con el alto grado de producción que mostraron en esta ocasión.

Espero volver a verlos muchas veces más, por ahora dejo fotos para el disfrute.

Camarón de Gorbea : rico almuerzo

En el mismo sitio en que estuvo algún tiempo el Don Peyo en barrio Manuel Montt, comenzó hace un par de meses a funcionar el Camarón de Gorbea, un restaurante antiguo del sector centro y que incursiona ahora en Providencia con sus ricos sabores.

Llegamos relativamente tarde por lo que había poca gente y pudimos ubicarnos bien en el comedor del primer piso. Partimos con los habituales kir royal y agua mineral, mientras llegaba nuestra entrada, un plato de locos apanados deliciosos.

Si bien la tentación del lugar claramente son los camarones, igual es posible seleccionar variedades del mar como una albacora sellada y ensaladas de mi partner y mi congrio al ajillo con puré que me devoraría junto a esa exquisita reserva de pinot noir de Montes 2010. reservamos para otra ocasión el disfrutar esas enormes porciones de camarones que sirven en este lugar.

Para los postres, una torta tres leches y un puré de castañas sumados al rico café negro de rigor.

Rico lugar, un potente reemplazo para Don Peyo.

Orquesta típica Fernandez Fierro : tango rockero

Cuando me enteré que venían una vez más a Santiasco, quinta ocasión después de todo, puse en mi lista de imperdibles esta sesión de tango. Tal como rezaba la publicidad es la orquesta de tango más rockera o bien la banda de rock más tanguera. Quizás sea cierto, ya que la orquesta está conformada por músicos muy jóvenes y con un look bastante rockero.

Un teatro Noescafé bastante lleno y que impacientemente esperó que comenzara el espectáculo pues el retraso fue notorio. Finalmente, se abren las cortinas y la tremenda música se hace sentir. Doce músicos,  tres violines, una viola, un violoncello, un contrabajo, cuatro bandoneones, un piano y por si fuera poco, un cantante muy, pero muy argentino.

Son muy buenos, con una puesta en escena moderna y transgresora. Sus temas son de corte clásicon pero con el power de una banda bien afiatada y llena de talentos. El impacto de los bandoneones y la histriónica ejecución provoca el placer del público y los ovacionamos con aplausos tras cada corte.

Un lindo trabajo del sonidista y de la iluminación permitieron que disfrutaramos un gran espectáculo. Dejé unas fotos para el recuerdo.

 

La Ronde des Saveurs : cocina francesa de primera

Había pasado con mi cleta en varias ocasiones frente a este lugar, pero no se había dado la ocasión de visitarlo. Hoy era el día indicado para disfrutarlo.

Una hermosa casona en calle Manuel Montt, un sitio tranquilo a pesar de estar en medio de un barrio universitario. Llegamos con ganas de comer rico y nos instalamos en el comedor principal. Un mozo muy atareado pero no menos atento nos llevó las cartas, con lo cual nos entretuvimos un rato, mientras elegíamos cual sería la cena.

Partimos con una assioete de saumon fume par nos, un salmón ahumado artesanal en cortes generosos que constituyó una exquisita y abundante entrada compartida junto a los respectivos aperitivos.

Animados por el placer, pasamos a los platos de fondo y elegimos un Filet de boeuf suace vignerone, un plato de carnes delicioso y una Quenelle de poisson sauce au crabe et son gratin dauphinois, algo así como un panqueque de pesacado con salsa de cangrejos y gratin dauphinois. Exquisiteces que bien merecían una buena botella de vino. La elegida fue un Chateau Los Boldos syrah reserva estupenda.

Habiendo comprobado la buena mano en la cocina, fuimos por los postres, una tarte tratin y un tradicional creme braulee al amaretto, fantásticos.

La salida, a no dudar, dos tazas de buen café negro y que junto a la deliciosa música francesa completaban la rica experiencia. Realmente este lugar está buenísimo.

 

 

Asia Lima : un retorno inesperado

Salí a buscar un sitio en donde cenar tras una jornada intensa de trabajo y ninguna gana de cocinar en casa. Como me resulta normalmente cómodo, comencé a caminar zigzagueando en las calles del sector Manuel Montt, ponderando historias y descubrimientos en los sitios que iba encontrando. Inesperadamente, la cálida iluminación del Asia Lima fue suficiente seducción para decidir que ese sería mi lugar de cena.

Estaban partiendo la jornada, por lo que tuve que perdonar cierta torpeza al comienzo, pero muy pronto pude pedir un aperitivo, el Inka Atahualpa, un pisco con licor de banana, jarabe de granadina e inca cola, una delicia que por su contundencia requería algo más. Así que pedí, una causa al olivo, esto es, una causa rellena de pulpo con crema al olivo. Una delicia inesperada, ya que acostumbrado a las causas con atún, no sabía que esta variante podía ser tan deliciosa.

Aún hambriento, seguí revisando la carta y me encontré con la versión japonesa de la comida peruana y pedí un Asia Maki Popeye, una combinación de atún y palta envuelta en espinaca y cubierto con un tartar de atún y salsa oriental, un plato delicioso que bien merecía una botella de Matetic Corralillo Pinot Noir.

El lugar sigue siendo cool, solo falta refinar el servicio, ya que se nota mucho la diferencia entre los mozos inexpertos y los con oficio.

 

Bahía Pilolcura : una experiencia disfrutable

Una mañana en que a pesar de esforzarme por dormir más, no me fue posible. Decidí desayunar rico y prepararme para una salida de reconocimiento en cleta.

Partí zigzagueando por las calles de Providencia con la intención de descubrir algún sitio nuevo, tras recorrer hasta Irarrázaval, finalmente decidí recorrer el barrio Manuel Montt en donde habitualmente hay cambios. Varios sitios cambiaron de dueño o de nombre y aparecen otros, por ejemplo ya no existe Don Peyo pasando a ser otro sitio, el peruano Sacsayhuaman se convirtió en otro restoran peruano, enfrente de Don Peyo se está armando una marisquería muy fachosa, por fin comenzó a funcionar el Puchacay y muy cerca del Pub La Luna comenzó a operar un nuevo restaurante. Con este material ya tengo aseguradas varias salidas de disfrutes para los siguientes días.

Completada esta etapa del paseo, me pareció que ya era hora de tomar la ruta  hacia el cerro San Cristóbal y lo hice por Pedro de Valdivia. Hay tramos de esta subida que me hacen recordar ineludiblemente todos los excesos de la semana y el sonido de mis jadeos junto a la deliciosa música que voy escuchando terminan por darme todo el ánimo que requiero para llegar una vez más a la cumbre. El rito no pudo esperar y pedí mi jugo de mote con huesillos helado, el mejor brebaje para premiar el esfuerzo del ascenso. Hoy me repetí el premio porque hacía demasiado calor.

Pronto, decidí regresar y me preparé para ese fantástico descenso, la brisa que refresca el rostro y la sensación de volar. Qué delicia!!

Conecté con el desvío hacia La Pirámide y me fui hasta esa zona en donde tomé el parque que recorre Américo Vespucio hasta llegar a Pocuro. De ahí por la ciclovía hasta conectar nuevamente con Antonio Varas. Mientras pedaleaba comencé a sentir hambre y me pareció un buen día para ir a un sitio que hace mucho tiempo conozco y nunca lo he encontrado abierto. Claramente hoy se rompería la cábala, pues no solo estaba abierto sino que estaba especialmente interesante. Me refiero al pequeño restaurante Bahía Pilolcura ubicado en las Torres de Tajamar.

Mientras aseguraba mi cleta en una reja, conversé la atenta moza quien me comentó con pasión los mejores deleites del lugar. De esa forma, apenas tomaba asiento pude pedir un ceviche de corvina y camarones al estilo chileno y un pisco sour con limones normales pero preparado e el momento. Pequeñas diferencias que son importantes.

Mientras esperaba, pedí una botella de agua sin gas y hielo al mismo tiempo que llegaba una hermosa concha – panera con pan muy caliente y un pote con mantequilla para mi disfrute. Deliciosa música chilota y una atmósfera tranquila me acogió para bajar mis revoluciones.

El plato de ceviche se veía delicioso, adornado con el regalo de unas ostras pequeñas y sabrosas que me regalaron. Cortes de corvina fresquísima, camarones, cebolla y cilantro todo en un mar de limón para ser acompañados con una copa de pisco sour fantástico.

Un sitio encantador para una experiencia muy disfrutable.

La Camorra Tango : un recital homenaje a Piazzolla

Este espectáculo de homenaje al maestrísimo Astor Piazzolla era claramente un imperdible para esta semana. Precedidos de una fama tremenda el quinteto de músicos argentinos llegaba en gira por Chile tras una larga lista de otros países visitados.

Nos esperaba un Teatro Noescafé muy lleno y con bastante gente más bien adulta, pocos jóvenes a pesar que podría considerarse a la música de Piazzolla el principio del afamado tango electrónico de amplia aceptación. En fin, lo que importa es que lo pasaríamos muy bien.

Tengo la idea que Piazzolla hizo del bandoneón un fetiche en su música, su presencia es exultante, deliciosa. En manos de un nuevo integrante, un joven Marco Antonio Fernández el bandoneón sonó maravillosamente. Los integrantes originales de La Camorra que completan el quinteto son Sebastián Prusak en violín, un impecable Jorge Omar Kohan en la guitarra clásica y eléctrica, el serio Hugo Asrin en contrabajo y el notable Nicolás Guerschberg al piano.

Entre los temas más aplaudidos evidentemente estaban los grandes clásicos de Piazzolla como fueron  “Muerte del Ángel”, el increíble “Contrabajísimo” y a no dudar  “Adios Nonino”. La Camorra además aportó sus propios temas al concierto y vaya que son buenos estos músicos.

Un concierto realmente exquisito, el tiempo pasó volando y sospecho que todos quedamos con ganas de escuchar mucho, mucho más.

Volviendo a Pachamama por una buena cena

En uno de esos días en que comienza a sentirse cierto tedio por el calor y la sobrecarga laboral, necesita algún disfrute potente. Mi buena estrella me aseguró además compañía, por lo que esta vez la cena sería compartida.

Llegamos al Pachamama un poco después de las 22 horas y para mi sorpresa, estaba llenísimo. Es increíble como en poco tiempo, este lugar alcanzó la predilección de mucha gente. No obstante ello, muy rápidamente tuvimos nuestra mesa preparada y encargamos los pisco sours peruanos de rigor.

Para amenizar los preparativos nada mejor que un  pulpo al olivo, plato clásico de la exquisita gastronomía peruana, consta de blandas láminas de pulpo con aceite de olivas y una delicada salsa de aceitunas, qué maravilla!!!

Mientras acomodaba progresivamente la sensación térmica en mi cuerpo, pensaba como nadie más tiene esta terrible aversión al calor. En fin, normalmente tardo unos 10 minutos en ambientarme. En ese tiempo, hojeamos la carta para hacer una adecuada selección de platos.

Mi partner se fue por un tradicional ají de gallina y por mi parte, me tenté con un sudado Pachamama, pescado al vapor con vino blanco, cebolla, tomate, cilantro y las típicas especias peruanas. Un plato genial para cena, liviano y sabroso. Cómo es natural, busqué en la carta de vinos algo apropiado para acompañar el disfrute y el elegido fue un Pinot Noir Montes Selection del 2009, frío como corresponde. Igual solicité la cubeta de agua y hielo, para mantenerlo en la temperatura de servicio.

No cabe duda, este restaurante peruano es una delicia!!.

Del Beto, buena comida chilena

Hoy estaba antojado de comer comida chilena, me sale extraño decirlo, pero siempre he pensado que enfrente de nuestros vecinos latinoamericanos, la comida chilena tradicional palidece y resulta bastante fome. Sin embargo, jamás pierdo la esperanza de encontrar y probar posibilidades de sorprenderme.

Una salida con partner, asi es que además de comer rico hay buena conversación. Los pasos nos llevaron hasta un viejo conocido, Del Beto en Manuel Montt. La casona preciosa como siempre y el atento servicio de los mozos, nos recibieron y condujeron hasta nuestra mesa en el salón más fresco, colindante con el patio.

Fiel a mis gustos, partí con una rica vaina mientras una coca light refrescaba a mi partner. La carta abundante, la recorrí un par de veces tras alguna delicia que no hubiese probado antes y aparecieron los dos platos que marcarían la cena. Mi partner eligió una reineta rellena con jaiba y salsa de camarones y para hambrienta humanidad, un cancato de salmón, es decir, un filete de salmón relleno con queso y longaniza, una bomba de sabores.

De la carta de vinos, seleccioné algo con suficiente sostén para los platos, un ensamblaje JBouchon Chicureo de  carmenere y syrah del  2010.

A no dudar, esta fue una cena potente y muy entretenida. Después de todo, en la comida chilena también hay buenos disfrutes.

bikekrrtrekking : una rica experiencia

Hace tiempo que no acudía a este formato de disfrute y fue un acierto. Tomé mi cleta muy temprano, animado o quizás obligado por el calor. Habia que salir al aire libre a desayunar.

Me fui esperanzado hacia el barrio Lastarria, donde muchas veces disfruté un buen desayuno, pero me encontré con una ocupación monstruosa en el café del museo de la plaza Mulato Gil y cerrado mi querido café en calle Rosales

Después de unas vuelta en cleta llegue al cafe Lastarria en donde pedi un rico jugo de mango (primero fue uno de maracuya), ésta fue la primera parada de este viaje de disfrutes

Seguí el paseo zigzagueando por el barrio Recoleta tomando fotografías de los hermosos grafittis que adornan muchas paredes del barrio. Di muchas vueltas atrapando imágenes esplendorosas del arte callejero.

Culminado el proceso me fui a la entrada Pío Nono del cerro San Cristobal y ascendí a marcha forzada por este camino. Resoplando con gusto pude llegar a la cumbre del cerro en donde bebí gustoso un buen vaso de de jugo de mote con huesillos, sin mote y sin huesillos como a mi me gusta.

Tras un breve descanso me dispuse a descender hacia el cruce que lleva hacia La Pirámide. En la plazoleta Antilén aproveché de beber un jugo natural de melón y plátano (cada cual elige la combinación que le apetezca) y continué hacia mi siguiente destino.  Fui a dar una vuelta al solitario camino que lleva al cerro La Buitrera y luego me devolví para conectar con la salida que me permitió llegar a la ciclovía en Escrivá de Balaguer (polémico patrono del grupúsculo opus dei). Una ruta deliciosa que me llevó por la ribera del Mapocho hasta Santa María de Manquehue, un territorio de otro mundo. puros 4×4 y autos de marcas europeas, signos visibles de la personalidad de los chilenos atrapados en su interior,

Regresé por el mismo camino con la idea de almorzar en alguna de las terrazas de Borderio,  pero no me sentí cómodo y  preferí seguir de largo y apuntar hacia el barrio Bellavista. Un lindo recorrido por el parque Bicentenario y algunos senderos que finalmente me dejaron conectado con la Costanera.

Raudamente viajé por el parque y me desvié, animado por el hambre, hacia Providencia en donde recorrí muchas calles en busca de algún buen lugar, idealmente uno nuevo. Para mi desgracia, encontré abierto un Dominó, la máxima tentación frente a mí y me vi obligado a comer un «Italia tomate abajo».

Fueron 45 kilómetros de reconocimiento ciudadano, sano ejercicio y disfrutes por montón!!!