Restaurantes revisitados mientras huíamos del calor

Noche calurosa a pesar de ser casi medianoche, camino en búsqueda de algún sitio en donde cenar encontrándome de pronto sentado a una mesa en las afueras del Normandie dispuesto a probar alguna delicia francesa. Es curioso cuanto tiempo ha pasado desde que vine por última vez y sinceramente no tengo objeciones para este restaurante. Partí con mi necesaria agua mineral y de la carta elegí un bien recordado plato, Tournedos de filete acompañado con unas papas risti. Sumé una media botella de cabernet sauvignon de J. Bouchon para disfrutar una tranquila cena.

Otra noche canicular nos sorprende en las inmediaciones del Maldito Chef y la tentación fue irresistible. Partimos con unos pisco sour además de las botellas de agua de rigor. Acompañamos el aperitivo con un ceviche de culto y seguimos con esos sandwiches descomunales, una hamburguesa del chef y un chacarero además de una rica botella de malbec Botalcura. Fantástica conversación hasta el café negro de cierre, cuando ya era muy tarde.

Pensando en un sitio que mi partner no conociera, decidí volver al restaurante Su Merced enfrente del Parque Forestal. Las botellas de agua, seguidas de pisco sour y un vodka con sabores de berries, mientras dudábamos acerca de cual plato saciaría el hambre de una larga jornada. Una albacora con cous cous al limón salteado con almendras y manzana y para mí un arroz frito al estilo oriental con camarones al jengibre, salsa de soya, aceite de sésamo, dientes de dragón y cebollines. Delicias que acompañamos con un petit syrah Carmen reserva. No fuimos capaces de agregar postres por lo que fue bienvenido el buen café.

Un imperdible para cualquier noche es el Capperi y esta noche se nos antojó como la mejor opción para cenar. Instalados en la rica terraza, las habituales botellas de agua fueron seguidas con un pisco sour normal y uno con albahaca que es mi predilección. En esta ocasión decidimos un formato para compartir y pedimos un exquisito suppli al ragú romana y una provoleta y camarones, acompañados de un carmenere Tabalí reserva. Una noche fantástica de sabores que cerramos con el café negro acostumbrado.

Un almuerzo de fin de semana nos llevó al Huerto, restaurante que visito por décadas y que sigue gustándome. Partimos con unos pisco sour receta de la casa exquisitos con una porción de guacamole para compartir mientras llegaban los platos de fondo. Una enorme ensalada Islas Griegas y el contundente Nuevo México que acompañamos con una botella de syrah Chocalán selection.

La siguiente parada para una rica cena fue el maravilloso Peumayen, una verdadera delicia. El viaje ancestral comenzó con Sour palta piña y un Sour Huacatay, sorprendentes. La panera como siempre tan original y deliciosa que dudo que alguien se resista a comerla toda. Para los fondos, un plato de róbalo con salsa de mariscos ahumados y charquicán y para mí un garrón de cordero con papas nativas bien acompañados por una botella de Lagar Aluvión, un ensamblaje de syrah y cabernet sauvignon maravilloso. Para los postres una degustación de las especialidades de la casa, placer por doquier!. Solo nos quedó beber el rico café prensado para despedir esta incursión deliciosa.

Otro almuerzo que casi olvidaba fue en el Mulato del barrio Lastarria. Mi partner y su habitual pisco sour colegial, en cambio yo preferí el aperitivo de la casa llamado Mulato para acompañar un buen ceviche del mercado. Luego unos calugones de congrio y otro plato con blanquillo, el pescado del día, que lo acompañamos con una helada botella de pinot noir Tabalí. Para los postres compartimos un sabroso cheese cake y los cafés correspondientes.

Muchos sabores y ricos lugares nos permitieron salvar esta parte del verano, que afortunadamente ya comienza a refrescar.

 

Liguria : siempre disponible

Una larga mañana de trabajo con mi gran equipo de proyectos especiales y que se extendió entretenidamente hasta media tarde, se tradujo en que dos de nosotros llegamos a almorzar casi a las 17 horas a uno de los pocos lugares que nunca cierra su sabrosa cocina. Por supuesto que me refiero al Liguria de Manuel Montt.

Instalados en una de las mesas al exterior del local, nos preparamos a disfrutar un buen almuerzo mientras una creciente brisa nos liberaba del calor de la mañana. Partimos con unos kir royale y habida cuenta del hambre y la hora, pedimos una plancha de queso de cabra fundido con rúcula, una contundente y sabrosa entrada para compartir, mientras decidíamos que almorzar.

La selección de un buen plato de fondo nuevamente favoreció a esa mechada extraordinaria con spaghetti y ricota, que con seguridad debe ser el plato que más veces he probado en este sitio. Delicioso!!

Acompañamos el placer gastronómico con una botella del genial ensamblaje Botalcura El Delirio, un reserva de los mejores e ideal para este plato. Fantástica y probadísima combinación.

Para los postres, considerando la hora y la animada conversación, decidimos cambiarlos por un buen ron. Gran idea!!

Asian Bistro : rica terraza en tercer piso

Cuando es inevitable ir a un lugar, relájate y disfruta. Ese fue el lema que seguí hoy porque tuve que ir a renovar parte de mi closet, ya suficientemente usado y manchado (un malarte que heredé de mi padre).

El Asian Bistro sigue siendo referencia en el patio de comidas del Parque Arauco. Esta vez fui a un inexplorado tercer piso, una terraza lounge, que no conocía. Siendo un día especialmente caluroso en Santiasco, la brisa que se sentía en el lugar auspició una rica experiencia.

En la potente carta, tras mi botella de agua mineral, elegí el Curry Beef, un plato basado en cortes de carne y verduras (deliciosos trozos de pimentón verde y rojo, zanahoria y zapallo italiano al dente) en un caldo picante exquisito. Una delicia thai notable!!!.

Un ensamblaje de syrah y malbec, Botalcura El Delirio completó la experiencia de sabores, mientras leía un interesante libro sobre psicogenealogía y constelaciones familiares que me tiene pegado estos días. Apareció en gloria y majestad mi lindo viejo, a recordarme que hace tan poco que se fue a viajar por el cosmos con un ticket non stop y no me ha escrito para contarme como es eso.

Para los postres, una exótica combinación, cortes finos de piña, helado y una salsa de almíbar de cilantro increíble. Que maravilla!!!

Un café negro cerró esta rica experiencia en donde además de los sabores, rescato la extraordinaria atención. Lo mejor del lugar!!

Asian Bistro, gran restorán!!

RAI : delicioso reencuentro

Hace casi un año que no visitaba este restorán de cocina de autor, una verdadera exquisitez en Santiasco.

Venciendo algunos juicios ampliamente fundados acerca de mi compañía habitual en estos disfrutes, me dejé llevar por mi capacidad de gozar una buena cena y me encontré con un lugar que mantiene su espíritu original, sencillo, acogedor y claramente orientado a ofrecer una experiencia singular y recordable.

Me recibió una chica que me reconoció antes que yo lo hiciera, ya que nos habíamos topado en otro lugar. Atenta y oportuna me dejó elegir a mis anchas los placeres de esta noche. Partí con un mojito a la RAI, que para todos los efectos fue un tradicional mojito «contaminado» virtuosamente con ají verde, una sorpresa deliciosa.

Mientras revisaba la carta, ya bastante madura en la prueba constante del mercado, pase de una corvina a la palta (corvina con salsa de palta con un salteado de papas a las finas hierbas) hasta un atún con costra de mostaza (ese exquisito atún de Isla de Pascua apanado a la mostaza con croquetas de risotto con salsa de maracuyá) para fijar mi atención en una pasta. Un raviol isleño, una pasta verdaderamente casera rellena de centolla y queso azul acompañada con una salsa de espárragos y tocino, una maravilla de aromas y sabor. Cabe destacar que la presentación es descomunal (un acierto del chef), un plato hermoso, de forma rectangular pero en la forma de una alfombra mágica que ondulada al viento dejaba un centro redondo de irregular profundidad para contener la delicia que comería. Un plato extasiante!!!

La música al volumen preciso en un lounge y house bien elegido, mientras elegía en la carta de vinos algo apropiado, a pesar que me gustaba la carta anterior de vinos, ésta no estaba mal y encontré un reserva de Botalcura El Delirio 2006, un ensamblaje de Syrah y Malbec que estaba preciso y delicioso para acompañar mi plato.

Tras el éxtasis de este increíble plato de pasta, pude aprovechar de revisar la carta del local, una delicada y acotada selección de carnes, pescados, pastas, ensaladas y algunas opciones de picar para dos, interesantes y excitantes. Me fui con los postres y elegí un mousse de pistachos y chocolate blanco, un plato cuadrado con un cuadrado excéntrico en donde estaba la exquisitez a servirse, con pistachos enteros de adorno en una sinfonía visual y de sabores deliciosa. La música de Thievery Corporation dió el marco perfecto para terminar el postre y beber un buen café negro para el cierre.

RAI sigue siendo una gran opción a la hora de la cena. Exquisito!!!

Fábula : delicioso restaurant

Hace mucho tiempo que quería visitar este lugar y solo me detenía el poder ir con la única persona que yo quería de compañía. El milagro ocurrió y puedo confirmar que la experiencia de disfrute es única.

Llegamos a la hora de mi reserva, para ocupar una privilegiada posición, al lado de la terraza, en el segundo piso de la preciosa casona de calle Marin. Un kir Royale, es un estupendo aperitivo, por su neutralidad solo vaticina un buen desenlace.

Para comenzar el disfrute, una trilogía de ceviches, un plato delicioso para compartir, ostiones co una salsa de maní, corvina en leche de tigre y unos choritos con salsa atomatada, deliciosos.

En los fondos, sabroseamos unos ravioles de ciervo, braseado con frambuesas y emulsión de avellanas duraznos y verduras salteadas, lo que fue una delicia en mi boca. Mi compañera decidió por un pollo “Tandoori”, un exquisito pollo cocido con tandoori masala “ tabouleh” con chutney de mango y salsa de curry. Magnífico, debo confesar que me gustó más que mi propio plato.

El vino fue un ensamblaje delicioso de Syrah y Malbec, El Delirio de viña Botalcura, un manjar que combinó perfectamente con nuestra cena.

Para los postres, sin duda alguna el premio lo obtiene, Aromas, un parfait de lavanda con un vaso de hielo de lemongrass y Crocante de Earl Gray con una galleta de maní.

Una cena extraordinaria con una atención de primera, bien por Fábula, es una delicia!!