Sobredosis de teatro en SantiagoaMil 2015 y bonus track

Otro enero llega a mi vida y, por supuesto,  decidido a disfrutarlo a tope. Este es el mes de los festivales de teatro, danza, poesía y jazz., lamentablemente todo junto y revuelto, lo que me obliga a decidir que ver y que perderme.

Como ya me resulta habitual, compré con mucha anticipación las entradas para aprovechar descuentos y definitivamente programar los disfrutes del mes.

La primera obra era una sorpresa, una obra clásica de Shakespeare representada por una compañía india y hablada en Hindi. La verdad no sabía que íbamos a encontrar en el teatro de la UC, pero ya estaba decidido. Piya Behrupiya o Noche de Reyes en Hindi (India), se inicia con tardanza, pero desde el primer momento sorprende por lo divertida y colorida. Cada actor es un universo de virtudes expresivas, al punto que el idioma deja de ser un obstáculo y todos nos sumergimos en la juguetona puesta en escena que nos hace reír y disfrutar cada minuto que duró. Al salir del teatro, conversamos que la vara había quedado demasiado alta en la primera ocasión, fue demasiado bueno!!!

Siguiendo el programa, la siguiente ocasión era otro clásico, los textos de Homero para la Iliada, mágicamente en manos de una compañía griega y hablada en griego. Qué atrevimiento el representar el teatro de la guerra correspondiente a los 24 libros o cantos de Homero, tres horas y 15 minutos de teatro moderno, con un look a lo Mad Max y hablada en griego. Fue impresionante la Iliad no solo por la potencia de sus actores, el inteligente guión, sino también por hacernos notar que esta tragedia es mucho más moderna de lo que cualquiera puede pensar. Maravillosa!!

Días después el turno fue para Alemania con una extraña obra Ohne titel N°1 (Sin Título N°1). A primera vista, una representación freak, en donde no hay textos, solo expresión, sonidos y corporalidad. Poco a poco entendimos que ese era el punto del autor, demostrar que el lenguaje estrictamente no es necesario, pues el arte visual puede transmitir y ser interpretado con igual claridad. Fue una obra de emociones, de conexiones sin textos, solo la capacidad de los actores para transmitir sin palabras. Notable!!

La siguiente sorpresa vino en manos de una compañía australiana. Carnival of the animals que resultó ser una obra de teatro circense exquisita, que nos transportó a la niñez, a lo simple y lúdico, sin dejar de ser bello y talentoso. Las chicas y chicos del elenco derrochan habilidades y nos hacen sentir niños en la fascinación del circo cuando teníamos 10 años.

Como era infaltable, había seleccionado una obra de danza para un buen contrapunto. Se trató de ¡Ay! (España), flamenco profundo en manos de una diosa, Eva Yerbabuena. Qué maravilla su capacidad de transmitir emociones, con una precisión matemática en cada movimiento, en cada instante en que su presencia domina el escenario. Acompañada con unos cantores de antología y un par de músicos, nos deleitó por casi hora y media.

Una obra que me llamó definitivamente la atención el día que compré entradas es la que nos tocó ver este día. Se trataba de Spam de Argentina. No solo me resonaba el concepto sino que la idea fuerza de la obra me parecía especialmente interesante. No me equivoqué, fue un disfrute pleno de la inteligencia y el talento de Rafael Spregelburd y su increíble músico acompañante Zypce. Dos monstruos del escenario que no me dejaron un instante en sosiego, ya que cada detalle era sorprendente, cada giro verbal un universo de significados, una epopeya paroxística y fantástica en clave de documental de TV. Impresionante en cada segundo, una ópera de la modernidad cibernética.

Finalmente, se me acabaron las entradas y el turno sería una obra chilena, la que consideré imperdible. Se trató de la epopeya mapuche, el eterno conflicto de nuestro país que se resiste a admitir que antes de Chile existían los mapuches y que la problemática no termina a pesar de cientos de años. Leftraru es el nombre de Lautaro pero como los mapuches le reconocen, obra basada en el texto de Isidora Aguirre, aborda el conflicto mapuche-chileno de manera inteligente e informada, nadie puede dejar de sentir que hay razones más allá del territorio, más allá de la verdad oficial. Imperdible!!

No podía concluir este mes de teatro sin ver la reposición de las mágicas obras de La Troppa, en manos de Teatro Cinema en un ciclo de teatro en el Museo de la Memoria. Esta compañía formada por los geniales Zagal y Laura Pizarro, otrora los 2/3 de La Troppa. Confieso que la maestría de La Troppa llena todos mis sentidos y los sigo considerando el grupo más talentoso que ha tenido la escena nacional. El tercer y formidable integrante, Jaime Lorca, también sigue activo con su compañía Viaje Inmóvil.

La primera obra que revisité fue Pinoccio, con actores de Teatro Cinema, pues Juan Carlos Zagal y Laura Pizarro, ahora dirigen y forman actores notables como corresponde a los maestros. Esta obra basada en un libro clásico «Las aventuras de Pinocho» es una buena excusa para llenar de ternura y fascinación a grandes y chicos. Con música en vivo, una simplificada escenografía y el derroche de virtudes de los actores, resultó una experiencia lúdica y delirante para mi partner, quien nunca conoció esta maravilla antes.

Al siguiente día, la reposición de  Viaje al centro de la Tierra, nos permitió conocer la faceta más divertida y genial de la compañía a 20 años del estreno. Actualizaron varias escenas manteniendo la formidable adaptación del texto de Julio Verne y aprovechando la ingeniosa idea de una multifacética locomotora que resume el escenario en donde ocurre toda la historia. A pesar de los años, me sigue pareciendo sorprendente la concepción de escenificación que La Troppa construyó y que hoy, Teatro Cinema reimprime con delicioso talento.

Me encanta enero lleno de teatro, pero sigo pensando que debiera ser todo el año.

 

 

El disfrute de filetes nunca acaba : Resumiendo un mes

Como a veces ocurre, me pasa que el tiempo transcurre demasiado rápido y no me resulta viable escribir mis aventuras disfrutables con la frecuencia que ocurren y así, destempladamente, me enfrento a una acumulación severa de experiencias vividas y que no es fácil recordar en detalle y mucho menos comunicarlas a otros para sientan esa infinita tentación de salir de su comodidad y vivir la vida un poco más intensamente, un poco más completa de disfrutes y quizás, un poco más llena de intensidad.

Lo primero que recuerdo es una cita poco habitual con un arte milenario, se trata de ver danza japonesa kabuki en el GAM, partiendo con la más impresionante demostración de ritmo electrónico de tres bailarines japoneses en un drama solemne y trágico llamado Sambaso. Con los códigos de la modernidad, es difícil sospechar lo sagrado y ancestral de la representación, pero estoy seguro que nadie quedó indiferente. Tras un pequeño intermedio, se dio inicio a una obra mucho más compleja para nuestra cultura, una verdadera danza kabuki  de nombre Musume dojoji. Compleja y bella, no deja de impresionar en cada momento con la sutileza y la profundidad de la tragedia.

Unos días después, me puse de acuerdo para un rico almuerzo con Carlita, mi querida amiga y asistente de tantos años, con quien acordamos juntarnos en el Park Lane, un restaurante de hotel exquisito que me sigue encantando a pesar de los años. Partimos con unos frescos kir Royales, para seguir con los fondos, un filete bordado y  un medallón de jabalí, que acompañamos con un delicioso carmenere Tres Palacios 2007. Una puesta al día amenizada con los ricos sabores y esa rica sensación de atemporalidad que vivimos cada vez que nos juntamos. Nuestra cita concluyó con un buen postre, texturas de chocolate compartidas y, pos supuesto, buen café negro.

Algunas noches más adelante, me junté con otra entrañable amiga para ir a probar la cocina del Opera Catedral, un sitio que siempre me ha resultado delicioso. La partida fue innovando en tragos, un bitter batido y un Gin Hendrick, deliciosos. De ahí fue natural pasar a disfrutar una Queue de Lotte y un exquisito Turbot, acompañados de un indispensable pinot noir tabali, una delicia del valle de Limarí, helado como debe ser. Para los postres, nada mejor que un  volcán de pistacho y un  rhubarbe, una crema de queso cubierta con ruibarbo. Deliciosos!!. El cierre predecible fue con unos cortos de café ristretto.

La cartelera de danza del mes se venía nutritiva y así elegimos revisar una obra llamada A dance Tribute to the art of football en el  GAM. Esta obra noruega sorprende por lo ajustado y prototípico comportamiento de los masculinos representantes jugadores de fútbol. Todos los arquetipos se dan espacio en el escenario. Los machos desatados en la pasión por la pelota y las búsquedas de sentido de la damisela, poco a poco revelan los estereotipos tras la farsa masculina y que alcanza su clímax cuando uno de los machotes se revela por descuido que es una mina exquisita infiltrada en esa corte masculina. Buen humor y sobretodo desmitificación de los patrones culturales que hacen posible este deporte de multitudes.

Pocos días después, decidimos ir a ver una obra simpática e inquietante, Mens&Mahler, en donde más allá de los representantes masculinos está la pesquisa de una damisela por entender que hay detrás de este comportamiento rudo y normalmente considerado masculino. La chica se interroga una y otra vez si esa masculinidad es un comportamiento o una pose que oculta los verdaderos deseos de los personajes. La narradora es un gran personaje que hace claridad entre tantos gestos superfluos.

Seguidamente, una cena merecida en el Mulato Restaurante, nos condujo por un maracuyá sour y un kir royale. Luego elegimos unas chuletillas de cordero y un lomo de res, que serían deliciosamente acompañados de un syrah tabali, mientras comentábamos nuestras impresiones acerca del espectáculo de danza que habíamos disfrutado antes. Para los postres, nada mejor que unos canelones de manzana compartidos y buen café.

Pronto llegó el día de la ópera, y ahí estábamos viendo esa maravilla titulada El Barbero de Sevilla en el Teatro Municipal de Santiago. Lleno total para esta avant premiere que cada cierto tiempo nos invita a disfrutar este antiguo arte de música vocal, teatro, coros y belleza inigualable. Un clásico imperdible para todas las edades.

Aunque más frías, las noches de Santiasco merecen ser celebradas y esta noche nos fuimos a conversar al Casa Lastarria. Allí partimos con unas copas de champaña Valdivieso Brut, para acompañar un gratin de machas. Seguimos con mineral y una copa Botalcura El Delirio, con un compartido pollo picante. Finalmente, un sabroso crumble de manzana y  café, cuando la hora ya pasaba para el otro día.

La última aventura que tengo hoy tiene que ver con uno de mis fetiches, la Compañía de Teatro Cinema, herederos de la magnífica Compañía La Troppa. El nuevo estreno se llama Historia de amor y fue el gancho para visitar el Teatro de la UC en Plaza Ñuñoa. Nuevamente, esta virtuosa compañía con la segunda generación de actores en escena, nos deleita con la magia del cine aplicado al teatro, aunque con una historia escalofriante, un tanto perversa y sobretodo intensa. Observé que mucha gente se retorcía en sus asientos de forma impaciente en la medida que la trama se agudizaba y ponía en relieve la potencia emocional y discutible de la obra. La verdad es que sigo disfrutando la impecable técnica, que me parece impresionante, pero el tema es duro, muy duro.

Bien, no fue fácil resumir tantas experiencias disfrutables considerando el tiempo transcurrido, pero me siento contento de saber que siempre hay algo nuevo que vivir en Santiasco.

Teatro en el GAM : dos obras disruptivas

Un par o más visitas al teatro o danza es ya una costumbre que me deleita y acompaña por años. El disfrute comienza siempre con el acto de seleccionar las obras que sean prometedoras en el mes, una eficiente compra por internet y esperar el día de la función.

En el Centro Cultural Gabriela Mistral (GAM) he visto ya una buena cantidad de funciones filetes y felicito el «buen ojo» de quienes seleccionan la cartelera, ya sea en teatro, música o danza, hasta la fecha he salido ampliamente reconfortado del exquisito espectáculo. Pues bien, vamos con este breve relato de dos obras que vi este mes.

La idea fija, es una obra montada en un escenario mínimo, oscuro y hasta frío. Los actores, la mayor parte del tiempo, completamente desnudos, mantienen relaciones sexuales imaginarias en una sucesión interminable, el sexo solo por el sexo, sin amor, sin consecuencias, como un acto de consciencia, la certeza de una soledad completa, en donde el acto sexual es la conexión con el otro, cualquiera, pero solo como un acto de reconocimiento del yo. No hay otredad, solo cuerpos.

Por momentos, la obra traduce cierta angustia incluso en las pocas escenas en que hay cierto humor, quizás sarcasmo, cuando lo más femenino en el escenario es un travesti. Compleja esta obra argentina y poderosamente cuestionadora. Puse atención a las conversaciones entre el público al finalizar, solo para constatar que a nadie dejó indiferente.

La siguiente selección, fue la obra Medusa, parte de la Trilogía Bestiario destinada a conmemorar los 40 años del golpe militar en Chile. En este caso, el escenario es un departamento de un edificio de la Remodelación San Borja, justo enfrente de la que fuera sede de la Dina en calle Marcoleta. Tres mujeres reales, tres ex miristas doblegadas en la tortura y devenidas en soplonas de sus compañeros. Ahí están Marcia Merino (más conocida como la flaca Alejandra), Luz Arce Sandoval y María Alicia Uribe (en realidad González Gómez, la Carola), mujeres destrozadas, llenas de miedo y sin más sentido en sus vidas que ser instrumentos de la cruel represión  de la dictadura chilena en contra de los militantes de izquierda.

Esa supuesta normalidad en que viven las tres, se quiebra cuando la flaca Alejandra, en uno de los paseos habituales a que la sometían para detectar por sus involuntarios temblores a sus compañeros de partido, delata a su ex novio. Es un hecho que la trastorna y que conduce a la crisis en esta forzada convivencia de delatoras profesionales.

Medusa es una obra muy triste, la que recoge muchos datos reales para dibujar la monstruosidad que un aparato terrorista de estado es capaz de hacer a personas que alguna vez amaron la vida y que querían un mundo mejor. Definitivamente, el ser humano puede ser capaz de cosas horrorosas y construir excusas que le den sentido.

Aprendizajes acerca de las profundidades del ser humano, eso queda tras estas obras.

 

Dos obras para comenzar la temporada del Santiago a mil

Comienza Enero después del fallido fin del mundo y comienza el mejor carrete cultural de Santiasco. Me refiero a la increíble programación de teatro, danza, ballet y música que trae el Santiago a Mil. De hecho, hoy voy a comentar dos obras que marcan mi inicio en esta versión 20 (veinte años!!!) de esta fiesta cultural.

La primera obra corresponde a a una adaptación de Alfredo Castro de la obra original de Eugene O’neill llamada Distinto, que se mostró en el  Teatro Municipal de Las Condes. Llegamos sin grandes pretensiones pero convencidos que sería una buena obra dada nuestra experiencia con el trabajo de Castro. Extraordinaria la obra, la tensión sexual de los personajes y las volteretas estúpidas de la mente y del comportamiento humano se evidencian de manera muy clara. Una historia de amor marcada por la brutal incapacidad de Emma de amar y la torpeza imperdonable de su amante que la espera 30 años para que aparezca la madurez que jamás llegaría. De alguna forma me hizo pensar en que muchas veces esperamos de la pareja cosas que jamás serán capaces de dar y malgastamos la vida en dicha espera. Definitivamente la obra me gustó, me mostró que en actos de amor podemos ser demasiado enfermos.

La siguiente parada fue una obra de danza moderna, Travelogue I Twenty to eight (Diario de viaje I – veinte para las ocho) en el Teatro Municipal de Santiago, una pieza de la heredera de Pina Bausch, llena de erotismo y sensualidad en donde los objetos cotidianos se transforman en artefactos de significados como correlato natural del virtuoso despliegue físico de los artistas. Hay mucha histeria y convulsión erótica no resuelta que los bailarines hacen notar en cada momento y que finalmente hablan de la cotidianidad humana y con todos sus defectos.

Santiago a Mil, comienza y promete mucho. He elegido 14 espectáculos que me ocuparán todo el mes de enero y que espero sean puro goce.

 

La Fierecilla Domada : un ballet de lujo

Hace mucho tiempo que no tenía la oportunidad de disfrutar un buen ballet y en particular uno cuya coreografía la diseñara el gran John Cranko. Pero este año, retomé mi abono en el Teatro Municipal y seleccioné las obras que no he visto nunca o hace mucho tiempo.

Hoy fue la oportunidad de ver La Fierecilla Domada, una fina comedia de Shakespeare que Cranko transformó en un portento para el ballet y en particular para Marcia Haydeé, hoy directora artística del Ballet de Santiago.

Una historia simple pero especialmente divertida por el papel de Katharina, la fierecilla y para un Petrucchio, el gentilhombre y domador de ésta. En contrapunto está la historia de la hermana de la fiera, Bianca y sus tres enamorados. Todo confluye de tal manera que genera un espectáculo delicioso y vertiginoso, con el talento exquisito de Andresa Randisek y Rodrigo Guzmán, aunque sin desmerecer al resto del cuerpo de baile quienes hacen un trabajo fantástico e impecable.

Un reencuentro con el ballet y con esos disfrutes del arte universal que traen calma a mi ser. Me encanta la programación del Municipal!!!

 

 

Disfrutando imperdibles en el Municipal

Comencé a utilizar mi abono del Teatro Municipal con una seguidilla deliciosa de espectáculos, los cuales me han brindado un tiempo inolvidable de goce.

Partí con una sesión de danza contemporánea a cargo del Trisha Brown Dance Company, un grupo especialmente talentoso y al mando de la famosa coreógrafa y artista visual Trisha Brown.

La presentación incluyó 4 seleccionadas  piezas, Le Yeux et l’ame que puso muy alta la vara con un despliegue formidable de coordinación y bella coreografía acompañada de una música fantástica. Minutos después le siguió una pieza en extremo perturbadora, tuve la sensación permanente de que nada calzaba con nada y sin embargo el baile era bello por su virtuosismo. Esta danza llamada Foray Foret, fue el preámbulo para ir a un intermedio.

Al regresar de mi reflexivo intermedio, una maravillosa pieza de una bailarina solista, quien hace un acto de magia corporal, ya que jamás muestra el rostro manteniéndose de espaldas al público. Todo un desafío para poder expresar armónicamente sus exquisitos movimientos. Notable!!

Para el cierre, Set and Reset, una pieza vertiginosa, llena de geometría y movimientos rápidos, el nivel de coordinación de los bailarines es sorprendente, un continuo de energía en el escenario. Preciosa obra!!

Unos días después, me tocaba disfrutar Ravel y la Apoteósis del Vals, un nombre que solo sirve de excusa para que el director israelita Rani Calderón haga una demostración de lo que es capaz de sacar a una inspirada Orquesta Filarmónica de Santiago. Partió con una pieza maravillosa de Claude Debussy, Jeux Poeme Danse, sonidos envolventes, una verdadera ensoñación poética.  Le siguió el concierto para violín N°5 en La Mayor de Mozart, con un tremendo violín solista Emmanuele Baldini, un prodigio de interpretación que erizaba los vellos.

Vino un intermedio, claramente necesario para el descanso de la orquesta y para que el público sopesara la deliciosa oportunidad de esta sesión de buena música. Al retorno, dos piezas magníficas de Maurice Ravel, Alborada del Gracioso y La Valse, la primera una exquisita pieza para piano y la segunda una compleja pieza de vals que poco a poco deja de serlo en una estructura de disipación que finalmente termina siendo nuevamente un vals tradicional. Formidable!!

Una nueva espera y pronto llegó el día en que se presentaba el afamado pianista chileno Alfredo Perl. Consciente de su sobresaliente talento, se comporta como un divo durante toda la función, llegando incluso a cortar una pieza porque había gente tosiendo. A pesar de su ego desatado, su talento es sobrenatural y las piezas de Beethoven, Ravel y Liszt, nos dejaron boquiabiertos y alucinados. Un pianista de quien debemos sentirnos orgullosos.

Tendré que esperar unas semanas para volver al Municipal, que cada vez me gusta más.

Santiago a Mil : recuento de mi primera semana

Enero es el mes más vertiginoso de mi existencia, cada año pone a prueba mi versatilidad y sobretodo mi paciencia pues concentra la mayor actividad cultural del año en  pocos días, haciendo imposible la ubicuidad. Ciertamente me da vértigo enfrentar este primer mes del año, a sabiendas que es imposible asistir a todas las actividades filete que ofrece la cartelera.

Armado de mucho valor y humildad para poder renunciar a algunas opciones mientras disfruto otras, partí el periplo con una obra imperdible.  Gladys, un drama sistémico  sostenido con las actuaciones increíbles de magnos actores (Catalina Saavedra, Sergio Hernández, Coca Guazzini, Ignacia Baeza, Antonia Santa María, Álvaro Viguera) y que a pesar del calor insoportable del Teatro El Puente, resultó ser una pieza magistral, intensa, deliciosa e inolvidable.

A la salida, pasamos a servirnos una exquisita tabla y vino a un lindo lugar, el Magno Club Lounge en Bellavista. Un sitio de delicioso diseño y estupendo servicio. Esta primera visita va a tener que repetirse para explorar mejor la carta de platos y la interesante carta de vinos que ofrece.

La siguiente obra, fue un monólogo protagonizado por Brontis Jodorowsky, hijo de Alejandro y que colaboran para crear El Gorila, una obra sorprendente con una reflexión profunda e intensa de la existencia humana. A la salida, decidimos probar el restaurante Mar Abierto, un decepcionante lugar por lo lento de la atención y la casi inexistencia de  lo ofertado en la carta. Prácticamente todo agotado y ni siquiera lo advierten. A pesar de todo, lo que probamos estaba sabroso. Tras el «incidente», nos dirigimos a una buena sesión de jazz en Thelonious, que tenía a Felipe Riveros Trío para nuestro deleite.

Una obra extraña y no por ello menos disfrutable fue Lo que es posible hacer con alguien, una suerte de reflexión acerca del poder del lenguaje y la educación como moldeadora del ser humano. A ratos inquietante por su rudeza, es una obra compleja y un poco agotadora. Para la hora de los comentarios, nos dirigimos a  Casa Lastarria, en esa deliciosa terraza que posee.

El siguiente filete fue una obra argentina, Estado de Ira, un sorprendente montaje lleno de humor e inteligencia y que muestra la complejidad de las relaciones humanas. Es tan rápida que hay que estar 100% atento para poder seguir la genial trama. Imperdible!!!

Para el cierre de esta semana, fui a ver Lo que puede un cuerpo, un impresionante montaje coreográfico individual de Claudia Vicuña con música de Carlos Cabezas y vídeos  del cineasta José Luis Torres Leiva. Extraordinaria pieza de arte escénico y extasiante  el dominio del cuerpo de la bailarina. Para un sabroso cierre, decidí pasar por la vieja Fuente Alemana y servirme mi sandwich preferido en ese lugar, una frica palta mayo con una deliciosa cerveza.

Santiago a mil, está realmente bueno!!!

 

 

 

 

 

 

Un buen krrtrekking para cerrar la semana

Tras una semana definitivamente alocada y tremendamente trabajólica, necesito una inyección de placeres que me reconcilie profundamente con los disfrutes del cuerpo y así hacer descansar mi mente.

Partimos con una sesión de danza moderna, la Sinfonía Fantástica del BANCH, una obra musical francesa bien premiada adaptada ala coreografía por  el talentoso Gigi Caciuleanu, presentada en el Teatro Baquedano, el Teatro de la Universidad de Chile.

Una obra curiosa, con una lenta  partida y una hermosa bailarina solista, con textos poéticos en francés mezclados con algunos poemas en castellano. Poco a poco, va apareciendo el resto del ballet y la música y el baile comienza a fluir. Un sencillo escenario, con escasos recursos de escenografía, pero suficientemente efectivos para ir transformando los espacios y no estorbar el despliegue de los notables bailarines. Es una obra que crece progresivamente en intensidad y nos lleva al paroxismo hacia el final. Es sin lugar a dudas la historia de amor que inspiró al compositor francés Berlioz. Hermoso espectáculo!!!

Hambrientos, decidí ir a buscar un nuevo sitio en Bellavista y los pasos mágicos nos llevaron al Republicano, un sitio que desde enero 2011 reúne una cantidad importante de clientes en esa casona enorme y preciosa, con un diseño ecléctico pero brillantemente armonioso.

A nuestra llegada, la música excelente y a un volumen atinado, un buen lounge y ambient ideal para estimular una buena experiencia. Bastante lleno y aprovechando lo friolentos que son los chilenos, encontré espacio en una terraza del segundo piso que da hacia el rico restobar La Mordida.

Pedimos unos buenos kir royale de aperitivo y de la carta, por cierto abundante y sabrosa, elegimos una plateada a la greda, deliciosa!!!. Sin embargo, el hambre continuaba en altos grados, así que pasamos a explorar los sandwiches, ya que no queríamos cenar. Muchas mesas y pocos mozos, lo cual comenzó a impacientarme ya que el servicio comenzó a ser sensiblemente lento.

Pedimos unos sandwiches enormes, basados en marraquetas (que rico) y que ocupaban un tremendo plato y acompañados con unas papas asadas deliciosas. La Nación y el Republicano, fueron los elegidos y exquisitamente acompañados por un ensamblaje de cabernet franc y merlot de Oveja Negra. Gran combinación!!

Mientras disfrutábamos los ricos sandwiches, se produce un cambio lamentable en la música, suben el volumen y ponen cumbias, baladas sesenteras y una combinación rarísima de música tropical que rapidamente me molestó. Esa no es música para cenar, ni siquiera para beber unos tragos. Pedí cuatro veces la cuenta, hasta que finalmente pudimos salir del lugar.

El detalle de la música, me hizo conectar rapidamente con un buen filete de jazz, por supuesto, nos fuimos directo al Thelonious para disfrutar una sesión de jazz en vivo. El notable Erwin me saluda en la entrada de su boliche, como él lo llama y nos instalamos en mi mesa habitual, mientras comenzaba una maravillosa sesión con Andrés Pérez Quinteto y su obra Santiago Vivo. Acompañado de Cristián Gallardo en saxo alto y flauta traversa, Mauricio Rodriguez en guitarra, Carlos Cortés en batería y Marcelo Córdova en bajo, hacen un despliegue talentoso de buen jazz.

Mientras escuchaba la música que llenaba el local, cerrando los ojos  imaginaba como sería una coreografía de danza con una base musical así. Maravillosa de todas formas.

Gran krrtrekking!!!

Móvil : una experiencia de danza 2.0

La danza muchas veces aparece como «pariente pobre» en el Santiago a Mil, pero siempre trato de asistir a algunas de las expresiones de esta disciplina pues casi siempre me sorprendo y disfruto.

Entradas no numeradas de manera que además del orden natural de llegada se imponía el azar, al elegir la posición en una sala de negro, con muchos focos y marcas en el piso. Las instrucciones muy simples, pueden ubicarse en donde deseen salvo en las zonas marcadas.

Al ingresar, estudié rapidamente el espacio y me ubiqué en el punto que me pareció con mayor perspectiva. la obra comienza y los jóvenes artistas deambulan por los espacios en diálogos de cuerpo y logos, ponen unas fotografías al azar sobre unas líneas blancas del piso, mientras otro chico las filma. Se filma al público y a los que danzan, mientras avanza el espectáculo. Una chica se retuerce en el suelo, mientras la chica vendada desviste al único chico que danza. Luego lo viste mientras continúa el movimiento eterno de todos en los espacios que el público contiene. La música acompaña los movimientos y de pronto es la proyección de las fotografías anteriormente filmadas las que ocupan las paredes y aparece el mismo público también filmado en la interacción.

Cambio varias veces de posición en la sala, pocos se atreven a jugar (solo dos chicas me siguen), la idea me quedó muy clara, todos somos parte del acto, mientras ocurre somos espectadores de lo que ocurre y de lo que sucedió. A la música se añaden acordes de un sintetizador, con efectos de eco (exquisita tecnología la que tienen disponible), se juega con el aquí y el ahora, aprovechando cada punto de interacción. Los que se mueven verbalizan sus actos, paso, salto, sigo, estoy aquí, evito, sigo y así sucesivamente mientras las imagenes proyectadas en las murallas dan cuenta de la revolución medial, de estar y verse. Música y video en vivo, además de improvisación, claramente una vivencia 2.0!!

Bien por el arte, me gustó estar ahí!!

Beige: complejidad

Esta obra audiovisual, presume de complicidad. Una música de piano extraordinaria sirve de preludio para el sumergimiento de los personajes. Una atmosfera húmeda, el agua, el océano tal vez nos une, pero nos muestra la precariedad del ser humano.

Todo conduce hacia los laberintos complejos del ser humano, mucho movimiento y mezclas de componentes audiovisuales. Extraño y al mismo tiempo atractivo el montaje, pienso que requiere algo de entrenamiento en las claves de la danza moderna.

Dos artistas en escena en una carrera alocada y simbólica. Recomendable.