La Anarquista : una obra compleja e impecable

Llegamos a esta obra por un azar del destino, ya que íbamos ver otra y una equivocación de FITAM nos regaló esta inesperada  oportunidad. Tras percatarnos del error, opté por lo sano y mirando la cartelera elegí la obra que comenzaba en 20 minutos más.

Esta es la historia de una anarquista condenada por asesinato, quien durante toda la obra realiza el mejor esfuerzo que es capaz para obtener,  tras años de cárcel, su libertad condicional en un encuentro, un duelo ideológico formidable. con su carcelera.

Texto sobre texto, se ventilan las estrategias de sobrevivencia de la presa frente al desequilibrio evidente de poderes con su carcelera y sobretodo la contundencia del status quo, lo que es correcto y lo que no lo es. Hay un enfrentamiento ideológico tremendo en donde la religión forma parte del discurso redentor pero que no es aceptado como argumento, no puede haber conversión religiosa de una anarquista.

Paulina García y Coca Guazzini, son las tremendas actrices enfrentadas en este escenario mínimo que rememora una suerte de salón de interrogatorios inmenso, comunicado al exterior por un teléfono de pared y que salvo por algunas sillas, un surtidor de agua y un escritorio, nada más sostiene la historia que no sean los profundos diálogos entre la anarquista presa y la interrogadora implacable que debe definir si la supuesta conversión de la «asesina» es materia de un indulto.

Basada en una historia real de una anarquista condenada por asesinato, que en prisión se convierte al cristianismo. Es un enfrentamiento a golpes de textos con objetivos contrapuestos, salir de prisión versus condenar a una asesina que no merece redención. No hay tregua, cada minuto es la oportunidad de golpear al adversario con una pregunta, con una duda que permita hacer aflorar la «verdad». De hecho, el momento clave es cuando el discurso enfrenta el momento recordado en que la anarquista decide matar al guardia armado, con la reflexión «él pudo usar su arma». La honestidad descarnada concluye la batalla.

 

ProBoca : una sorpresa en Ñuñoa

En la búsqueda permanente de lugares disfrutables, esta noche nos encontramos con un nuevo sitio que ocupa el lugar de un restaurante del cual tengo buenos recuerdos. Me refiero al Doña Inés que claramente desapareció para dar vida a Proboca, lugar que probaríamos hoy.

El espacio físico se mantiene francamente inmodificado, prevaleciendo el color blanco y una distribución espaciosa de las mesas, lo cual es de mi especial agrado. Una rápida atención, lo que siempre agradezco, para iniciar con una cata de los pisco sours del lugar. Buenísimos.

Acompañamos el aperitivo con unos deliciosos trozos de pulpo grillado que estaban de campeonato, mientras nos preparábamos para los fondos. Hay que hacer la reflexión obvia si ya es posible sorprenderse con un nuevo sitio de gastronomía peruana habiendo decenas y la mayoría muy buenos. La verdad es que si me gusta sorprenderme y creo que seguiré probando por un buen tiempo.

Platos basados en pescado y esos deliciosos aderezos peruanos que le dan el toque maravilloso que nos hace volver una y otra vez a disfrutar comida peruana. Una buena botella de pinot noir fue la agradable compañía para esta cena exquisita.

Esperamos volver en otro momento a explorar más sabores ya que el sitio tiene todo lo necesario para seguir sorprendiendo.

Dos filetes que merecen un comentario

Ya iniciada la primavera me sorprendo con tanta oferta de espectáculos que merecen el esfuerzo de vivenciarlos. El primero, una obra de teatro, una reposición que celebra 70 años del Teatro UC y que nos congrega un tibio atardecer de Santiasco en la sala de Plaza Ñuñoa. Me refiero a la obra Versos de Ciego de Luis Alberto Heiremans, obra que tuvo más éxito en España que en Chile de los sesenta. La figura central es un ciego (Héctor Noguera) quien guiará a un trío de músicos ambulantes (analogía a los reyes magos) en un viaje hacia la trascendencia. Muy en la onda de la redención cristiana que supone sacrificios y dolores en un peregrinaje sin fin, la obra fluye en versos en el proceso de transformación de los personajes. Una hermosura!!

Muy distinto fue la cita con unos DJ’s que la rompen de Berlín y que se presentaron una noche en el GAM. Se trataba de Brandt Brauer Frick, un trío increíble de músicos del avantgarde electrónico, de raíces jazzísticas innegables, la música que crean en el escenario pide a gritos bailarla. Es sorprendente que el GAM ponga a este grupo en una sala con asientos cuando debió ser un espacio abierto para bailar y disfrutar la exquisita producción. De hecho, ya avanzada la función los talentosos berlineses  pidieron a la gente que bailara en los bordes de la sala y hacia el final, definitivamente terminaron un montón de gente bailando en el mismo escenario. Fabuloso espectáculo!!

No podía dejar de escribir sobre esto, hay tantos disfrutes que pueden pasar desapercibidos sin que nadie los comente.

Paseando en cleta el mejor krretrekking

Como casi todos los sábados, tras un reparador sueño, tomo mi fiel cleta y salgo a recorrer las calles de Santiasco con el modo caza de graffitis ON y siempre con ganas de disfrutar un buen rato. Comencé por el Parque Forestal para seguir por las ciclovías hacia el centro en busca de unos graffitis dateados, algo que fotografié en detalle. Luego seguí hacia la zona de Plaza Ñuñoa para revisar la oferta gastronómica que por cierto, incorpora una nueva sede del divertido restaurante The Clinic en el mismo lugar en que estaba La Terraza y posteriormente el 35 mm. De ahí me volví hacia la costanera y seguí hacia el Parque Bicentenario, llenísimo de gente con muchos niños y animados disfrutes familiares. Enfilé hacia La Pirámide y subí el cerro San Cristóbal hasta la plaza Antilén en donde aproveché de beber un jugo de mango y arándanos preparado a pedido en el mismo lugar. De ahí hacia la cumbre del Cerro en donde un rico jugo de mote con huesillos, sin mote ni huesillos me regresó la energía para poder volver a mi departamento. Antes aproveché de visitar la exposición de esculturas de aluminio en el Parque de Las Esculturas, una preciosa muestra que también incluí en mis fotografías.

Durante mi regreso, me percaté que algo pasaba en el río Mapocho, las cletas estaban bajando al lecho del río y era legal!!. No perdí un segundo, enfilé por la rampla y realicé mi primer circuito en lo que espero sea una nueva ciclovía en Santiasco. Qué maravilla, correr mi cleta por el lecho de piedras del río Mapocho, algo inesperadamente delicioso.

Lindo paseo, completamente repetible.

 

Santiago a Mil : otra semana de disfrutes

Siguiendo la locura que me provoca el mes de enero de cada año con la masividad de los espectáculos culturales que ofrece Santiago a Mil, inicié otra semana de intensa actividad.

La primera obra de la semana resultó una delicia insospechada. Se trataba de Ícaro, una obra sorprendente en que el director, autor y actor es un virtuoso clown. Esta obra lleva 20 años recorriendo el mundo y el español que habla Finzi Pasca, el maestro responsable de todo esto,  claramente lo aprendió en México. Llena de ternura y caricias al alma, es una obra para todas las edades, para todas las creencias y sobretodo para todos los seres humanos. Demasiado linda!!

Con la maravilla metida en el cuerpo, nos fuimos a buscar un lugar en el boulevard de Plaza Ñuñoa. Allí comentamos y reímos una y otra vez recordando la experiencia vivida en el rico local del Tapas y Birra. Unos tragos y una deliciosa tabla fue el acompañamiento propicio para la tertulia.

La siguiente obra en la selección que hice este año fue Mi Marilyn Monroe,   una obra deliciosa con una actriz legendaria, Carmen Barros, quien pese a sus años es realmente hermosa en amplio sentido. La obra pertenece  al maestro Alejandro Goic, quien sorprendido con la curiosa biografía de Marilyn Monroe, nos muestra ese lado bastante menos conocido de la rubia, mujer reflexiva, inteligente e iconoclasta. Antes de disfrutar la obra, estuvimos un rato en el Bar Mori, actual habitante de lo que fuera el rico Amorío, en donde probamos las exquisitas pizzas a la piedra que ofrecen.

Pronto fue el turno de otra obra notable, también en formato de monólogo y con la extraordinaria actuación de Heidrun María Breie, actriz y directora quien junto a Daniel Muñoz dieron vida a este ángel que quiere ser humano. El rey del plagio, es una obra tensa e inteligente, marcada por el virtuosismo de Breie, quien domina con soltura y controla cada ruido, cada gesto que hay en la sala, para integrar en su actuación la potencia del propósito del personaje. Salimos gratamente sorprendidos de esta notable experiencia.

Por supuesto que en este periplo no podía faltar algo de marionetas y así llegó el día en que iríamos a ver Sobre la cuerda floja, una obra de la Compañía Milagros creada por las actrices Paola Giannini y Aline Kuppenheim y de quienes ya disfruté El Capote. En esta ocasión pudimos apreciar el gran progreso de la técnica y la delicia de los detalles con que cuentan esta triste  historia acerca de la muerte, la pérdida de un ser amado en la incomprensión de una niña y la incapacidad del adulto de comunicar esa cotidianidad que supone morir. Una obra hermosa y llena de magia.

La obra que cerraría mi incursión en el Santiago a Mil fue la maravilla que traía el Theatre du Soleil. Me refiero a Los náufragos de la loca esperanza. Una obra de esta compañía francesa tan famosa por hacer teatro popular de calidad y que fue la cuna formadora del gran Andrés Pérez. Tres horas y 45 minutos de este viaje espeluznante en la aventura de un utopista quien  filma una película muda sustentando sus ideales socialistas y que se basa en una obra inconclusa de Julio Verne. No pudo haber mejor cierre para esta incursión en el arte teatral que disfruto cada enero, quedé profundamente agradecido de haber tenido la oportunidad de hacerlo.

Santiago a Mil me hizo correr, pero también gozar experiencias inolvidables.

 

La Taverna de la Piazza, una cena exquisita

Un problema que existe en Santiasco los días domingo es que resulta muy difícil conseguir un buen lugar para cenar, lo que adquiere carácter de tragedia cuando se tiene un ataque de hambre y se está demasiado cansado como para cocinar. Por suerte, recordé que recientemente se había inaugurado un boulevard en los bajos de la Municipalidad de Ñuñoa y hoy era perfecto para visitarlo. A pesar del hambre, decidí juntar más y me fui caminando desde Providencia hasta la Plaza Ñuñoa. Grande fue mi sorpresa el constatar que todos los locales, lindos por cierto, estaban cerrados o en el punto de cierre y ni siquiera pasaba de las 22 horas. Decepción!!!

No obstante lo anterior, recordé una disfrutable cena en un restaurante muy cercano, me refiero a la Taverna della Piazza. Apenas me instalé en la terraza, pude constatar que estaba bastante lleno y ningún asomo de querer cerrar. Me relajé y pedí la carta y una botella de agua mineral sin gas.

Lenta,mente recorrí la carta hasta que fui seducido nuevamente por un filetto piamontesse, un trozo jugoso de filete, con  cebolla caramelizada, abundante  queso azul sobre una base de puré rústico de papas con champignones al vermouth y queso parmesano. Maravilloso!!!!!!

Mi plato fetiche merecía un vino de textura amplia y de la carta de vinos, muy buena por cierto, seleccioné un Trío, mezcla tinta con  merlot, syrah y cabenet sauvignon. Divino acompañamiento para dar forma a una placentera cena.

Esta Taverna della Piazza es una gran opción dominical!!

La Taverna della Piazza : deliciosa cena dominical

He comentado en varias ocasiones que intentar almorzar o cenar rico en Santiasco un día domingo es toda una proeza. Sin embargo, he encontrado una nueva opción y muy buena.

Tras un día de montaña, subiendo el cerro Conchalí con mis amigos malayos, volví definitivamente hambriento, así es que tras una reconfortante ducha, salí de cacería. Me fui caminando hasta Plaza Ñuñoa pensando en un lugar pensé que podría estar abierto, pero no fue así. De pronto divisé este sitio que había visitado hace unos pocos años y para mi gran sorpresa estaba completamente activo.

Me fui rapidamente a la terraza (bastante ruidosa por la cercanía de la calle), pero agradablemente ambientada, con buena música a volumen moderado e interesante decoración. Partí con mi típica agua mineral mientras hojeaba la carta de comidas muy variada y abundante del lugar. Aunque es un sitio de pastas, tiene una amplia variedad de opciones en otro tipo de comidas.

Me entusiasmé con una entrada de salmone affumicato, que no es otra cosa que unos ricos rollitos de salmón ahumado rellenos con ricotta y ciboulette. Abundante y Delicioso!!

Otra vez recorriendo la carta y con bastante hambre todavía, encontré la solución a mi padecimiento. Un filetto piamontese, es decir, un rico filete de res con cebolla caramelizada y queso azul acompañado de un puré rústico de papas y champignones al vermouth y queso parmesano. Increíble!!

Devoré lentamente cada trozo de mi exquisita cena y la acompañé con una botella de un vino de exótico nombre, Ñuñohue de viña estampa, un reserva 2008 de carmenere, cabernet sauvignon y cabernet franc, un ensamblaje de gran potencia ideal para mi maravilloso plato.

Pero una cena así, merecía un rico postre y yo también. Elegí el Carnevale 51, unos anillos de papayas flambeados en cachaza con un delicioso helado de limón de pica. Gran combinación!!

En fin, cerré la cena y este intenso día con un buen café negro, contento de tanto disfrute dominical.

Doña Inés : rico lugar en Ñuñork

Arriba de mi cleta llegué a Plaza Ñuñoa en búsqueda de un buen sitio de almuerzos. Para mi sorpresa, muchos de los lugares que frecuento, estaban cerrados. Desconozco si cerraron porque era bastante tarde para un almuerzo o simplemente no abrieron, esperando quizás, hacerlo solo por la noche.

Mi instinto y sobretodo el hambre, me llevó a explorar un poco más y así encontré abierto y con varios comensales todavía almorzando, al restaurant Doña Inés. Qué fortuna, no soy el único que almuerza tarde hoy.

Si bien ya he estado antes en este lugar, incluso también cuando era otro restaurant (el rico Madras), siempre mantengo abierta la posibilidad del asombro.

Ingresé a la terraza con mi linda cleta, elegí una mesa y pedí una indispensable botella de agua mineral. Uff, estaba sediento. La música lounge y algo de chillout estaba de miedo. De la carta, lo primero que me llamó la atención fue un inserto con platos típicos chilenos aunque preparados a la manera especial que tiene este sitio. Sin embargo, mi hambre buscaba carne. Mis ojos se ensartaron en un filete de res recubierto con una pasta de aceitunas y acompañado de un pastel de plenta al queso de cabra. Fascinante!!!

Para acompañar la delicia seleccionada, nada mejor que una botella de un reserva cabernet sauvignon de De Martino. Sabroso y corpulento, por lo cual atinaba genialmente con mi plato. Comí lentamente, saboreanmdo cada trozo de carne y solo alterando un poco el sabor del pastel con pimienta fresca, uno de mis vicios en la cocina.

Terminado mi filete, me entusiasmé con un postre que me guiñaba un ojo desde la carta. Una tarta de chancaca al queso crema sobre una fantástica salsa de naranjas con un gratinado de chocolate. Maravillosa!!!

Para el cierre, nada mejor que una pequeña y concentrada taza de café negro. Solo restaba subirme nuevamente a mi cleta y regresar a casa. Excelente almuerzo!

Nuevo krrtrekking : del cerro al almuerzo

Una mañana asoleada, francamente hermosa, me desafió a hacer algo al aire libre y de paso botar tensiones en mi cleta. Preparé una pequeña mochila con algunas cosas incluyendo un par de revistas que seleccioné rapidamente, tomé mi cleta y me dirigí hacia el cerro San Cristóbal.

Poca gente y vehículos, algo muy agradable que pocas veces se da en Santiasco. Pronto llegué al acceso por Pedro de Valdivia Norte, lugar en donde normalmente hago unas pocas elongaciones para prepararme para el ascenso.

La subida bastante en solitario, solo alcancé a 4 ciclistas en mi recorrido y me sobrepasó uno. Un trayecto marcado por la variedad de colores, pues la curiosa lluvia de primavera de días atrás, lavó la mugre y los árboles y arbustos lucían hermosos.

Ya en la cumbre, seguí el rito de comprar un jugo de mote con huesillos (sin mote y sin huesillos, ya que lo que disfruto es el sabor y la temperatura exquisita para matar la sed y el calor). Me instalé en uno de los asientos, con el sol secando mi espalda y me dispuse a leer las revistas. Entretenido proceso, solo interrumpido por un ataque de estornudos que me asoló y que refleja la cantidad de pelusillas  que hay en el aire y que claramente absorbí durante el ascenso. Me parece que estoy inaugurando una nueva etapa de mi vida, estoy francamente alérgico.

Terminada mi lectura, me lancé vertiginosamente hasta el cruce con el camino que lleva hacia La Pirámide y de ahí me fui gozando el camino que da hacia el lado norte de Santiasco. Ya en La Pirámide, retorné por el otro camino para llegar nuevamente al cruce y enfilar de regreso al acceso por donde ingresé al parque.

Rico periplo que decidí ampliar, dirigiéndome en zigzag por las calles de Providencia con destino a Plaza Ñuñoa. Que buen paseo, hoy la ciudad estaba ideal para recorrerla en cleta.

El hambre comenzó a hacer estragos en mi mente, por lo que decidí que en algún buen sitio de Ñuñoa almorzaría rico.

Buen krrtrekking sabatino!!!

Entre gallos y medianoche: extraordinaria sesión de teatro

En la lista de obras que no alcancé a visitar durante el Santiago a Mil de este año, se encontraba este filete y que por azar del destino, se repuso desde fines de marzo por una temporada en el teatro de la Universidad Católica en Plaza Ñuñoa.

El teatro lleno, con gente de todas las edades y con muy buen humor para disfrutar esta obra que a pesar de los años (se estrenó en 1919), sigue fresca e hilarante. Con formato de sainete tiene en el origen la mano de Carlos Cariola  y ahora la magia del gran actor y director Ramón Nuñez.

Impecable en todos sus detalles, con personajes populares y arquetípicos de una época del pasado chileno y esa picardía que todavía se usa en muchas obras que rescatan el lenguaje campesino y las imposturas de la «gente bien».

Con seguridad quien se quedó grabada en la retina de todos fue la excepcional actriz Solange Lackington, con un personaje genial que nos hizo reír a gritos. La obra dura casi dos horas, pero nadie lo nota, pues es un gratísimo tiempo de disfrute. Aplausos!!!

A la salida, una entretenida conversación en el Bigas, mientras disfrutábamos una tabla española (tortilla española, queso de cabra, aceitunas rellenas, jamón serrano y anillos de calamar apanados) y unos deliciosos tragos en la terraza.

Gran jornada!!