Il Siciliano : disfrutando pastas y vino
Es un viejo lugar de la zona taquillera de Bellavista y que por diversas razones inexplicables pocas veces he visitado. Confieso que la mayoría de las veces me tiento más con otras comidas o lugares alrededor de este restoran.
Llegué temprano a cenar tras un agitado día en cleta y compromisos varios, lo que me permitió elegir una buena mesa sin tener que haber hecho reserva. El lugar es bonito y se han preocupado de mantener un buen look a pesar de los años, la barra del bar es estupenda y el diseño de los espacios está muy bien logrado.
Partí con mi habitual agua mineral sin gas, momento que siempre aprovecho para hurgar en la carta y dejarme seducir. Me interesé prontamente con un Carpaccio alla Ducale, una maravilla que no había probado antes. Son unos finos cortes de filete sobre los cuales se distribuye un conjunto de rollitos de prosciutto, queso parmesano y cortes de champignones. Solo tuve que poner algo de limón, aceite de olivas y conseguir pimienta fresca para esparcir unos cortes pequeños de pimienta sobre el plato. Exquisito!!!
Exploré la sección de vinos de la carta y le apunté justo al que no tenían, sin embargo, habían buenas opciones y terminé eligiendo una botella de carmenere Reserva de La Joya 2009, que me acompañaría el resto de mi entrada y los fondos que luego pediría.
De la carta elegí un plato que desconocía, un Fazzoletti Siciliani, pasta rellena de mariscos con una salsa de champignones, mozarella sobre espinacas a la crema, todo cubierto con salsa de tomates y gratinado con parmesano. Nada que añadir, un plato 100% disfrutable y hermosamente presentado en un plato de fierro muy caliente.
No podía dar por terminada la incursión sin pedir un buen postre y el elegido fue un Suspiro di Sicilia, un bizcochuelo relleno de crema limón y cristales de merengue. Postre que se dejó acompañar maravillosamente con un buen café negro.
Deliciosa cena y espectacular partida de una noche de jazz. Esta noche en Jazz Bellavista (club de jazz de Le Fournil) se hacía la despedida del maestrísimo pianista y compositor Felipe Riveros, quien junto a Sebastián González en contrabajo y Carlos Cortés en batería, daría una sesión imperdible de buen jazz.
Felipe migra una temporada a Paris, según me confiesa sin ningún proyecto específico y solo a visitar a su novia. Como sea, la sesión musical fue fantástica con un recorrido por temas de algunos de sus discos. Le pedí que tocara Santiago, un tema maravilloso que me recuerda siempre a E.S.T. y que lamentablemente no lo tenían ensayado. Tendré que esperar el regreso de Felipe para que cumpla mi musical anhelo en una próxima tocata.
Gran noche!!
Jazz ecléctico : gran noche en Thelonious
Sentía la necesidad urgente de escuchar jazz en vivo en una noche demasiado calurosa de Santiasco y sin dudarlo me dirigí a mi club favorito, el Thelonious por supuesto.
Ya estaba advertido que el primer show estaría en manos de un talentoso improvisador del saxo, Diego Manuschevich acompañado de otro virtuoso del contrabajo, Carlos Arenas. Antes de las 22 horas ya estabamos instalados en mi mesa habitual y contrario a lo que pensaba, el sitio casi vacío. La verdad es que con la temperatura tan alta, imagino que mucha gente estaba intentando refrescarse en la tina de su casa o metiéndose en el refrigerador quizás.
El dúo virtuoso inició su espectáculo de impro-jazz con un único e increíble tema que nos deleitó con sus variaciones instrumentales mostrando todo el talento de ambos músicos. Notable, cuanta energía y habilidad en despliegue mientras el local poco a poco comenzaba a poblarse de más fanáticos de esta maravillosa música.
Concluido el show de Diego Manuschevich Grupo, aprovechamos de conversar con el gran anfitrión, Erwin, quien entusiasta me comentaba del libro que devoraba en estos días. Una autobiografía de Miles Davis, que me prestó para que le "tomara el gusto". De paso me indicó que podía conseguirlo en la bien dotada librería Metales Pesados. Anotado!!!
El plato fuerte de la noche era la jam session que iniciarían Rodrigo Galarce en bajo, la guitarra increíble de Federico Dannemann y la batería de Daniel Rodriguez. Poco a poco se fueron añadiendo músicos, Felipe Riveros en piano, Manuschevich en saxo. Luego reemplazos en el contrabajo por Carlos Arenas, en el piano Joel Holmes y Pancho Molina en batería. Hasta apareció un cantante impresionante que robó muchos aplausos. Qué buen espectáculo!!!
Una fiesta del jazz nacional, gracias Thelonious (ver fotitos)
Brad Melhdau : jazz con bis múltiples
El imperdible del fin de semana sin duda alguna, era el recital de este prodigioso pianista norteamericano. Llegué muy cerca de la hora de inicio y me sorprendió la gran cantidad de gente. Todo en contra, día con lluvia, un partido de fútbol de esos que arrastran multitudes y un artista que no es demasiado conocido, al menos para mí (salvo por Google)
Un escenario simplísimo, solo un piano de lustroso color negro y una banqueta. Y aparece Melhdau, también vestido de negro y sin preámbulos, comienza a tocar. Tema tras tema me van sumergiendo en un relax impresionante, comienzo a soñar despierto, como estar en éxtasis. Solo con la interrupción de los estridentes y merecidos aplausos, vuelvo a la realidad. De pronto, a la mitad del recital, Brad Melhdau inicia Teardrop de Massive Attack, increíble, para mi lo más extraordinario que escuché. Todos los vellos de punta, sonaba demasiado hermoso. Filetazo!!
Siguió con más versiones de piano sobre diversas composiciones universales de Antonio Carlos Jobim, composiciones propias y de otros autores extraordinarios. Al terminar el show, el público enloquecido como yo, hicimos salir más de seis veces al pianista, la verdad perdí la cuenta, pero es todo un récord.
Brad Melhdau toca sin pauta y con los ojos cerrados, es increíble como sale la música desde su tranquila humanidad. Me recuerda a Felipe Riveros, quien por cierto estaba en primera fila disfrutando esta maravilla de música.
Brad Melhdau, ídolo!!!!!
Camila Meza Quinteto : deliciosa despedida
La hermosa Camila Meza termina un ciclo en Chile, adonde regresó a mostrar su nuevo disco (Retrato) y esta noche de viernes, era su última presentación, la despedida pues viaja de regreso a Nueva York acompañada de Pablo Menares, el gran contrabajo chileno.
Pequeña y con su linda voz y virtuosa guitarra, Camila se hizo acompañar de portentosos músicos del jazz nacional. Un inspirado y notable Felipe Riveros en el piano, una batería precisa con Andy Baeza, el contrabajo imperdible de Pablo Menares y el admirable saxo de Claudio Rubio. Un gran quinteto sin duda.
La cita en el Thelonious fue bien recibida ya que estaba completamente lleno a la hora en que comenzó el espectáculo (algo más tarde de lo acostumbrado). El repertorio muy variopinto incluye standars del jazz, música de autores angloparlantes, brasileños y chilenos, todo lo cual se contamina delicadamente con el talento de Camila quien hace los arreglos para sacar el máximo provecho de su voz y de sus músicos acompañantes.
Un punto muy alto de la actuación fue para mi la interpretación de Camila de una canción basada en el poema 15 de Neruda (Me gustas cuando callas....). Delicioso!!!
Antes mostró arreglos exquisitos de Bjork, Led Zepellin y el brasileño Ivan Lins que van de maravillas con su voz y estilo.
Gran despedida, regresa pronto Camila!!!
Aniversario Thelonious : el mejor filete del jazz a la parrilla
Es increíble que mi querido Club de Jazz Thelonious cumpla 6 años y que la celebración sea tan concurrida, deseada y sobretodo disfrutable.
Si bien el comienzo estaba planificado alrededor de las 22:30 horas, la verdad es que se retrasó mucho. Sin embargo, es una espera siempre amenizada por la hermosa música que el gran Erwin programa.
Llegado el momento, aparecen en el escenario Claudio Rubio, el virtuoso saxo tenor, un inspirado Lautaro Quevedo al piano, el "piolita" Eduardo Peña en su contrabajo, el magnífico Félix Lecaros, la mejor batería del circuito y por supuesto, Nicolás Vera en guitarra y composiciones.
Una secuencia genial de temas en donde cada uno pone su talento en exposición, especialmente los solistas, Rubio y Vera. El local llenísimo, como era obvio, yo tomé la precaución de reservar un día antes y así tuve la mejor mesa del club para mi grupo. Erwin, generoso, me regalonea incluyendo la excelente opción que tiene de vinos mendocinos fuera de carta, lo cual aprovechamos intensamente.
Tras el intermedio, la actividad en el Club bullía, muchos músicos venían con intención de tributo. La verdad es que Thelonious es muy querido en la comunidad, ha sido por seis años un verdadero baluarte del jazz y un refugio para muchos talentos en formación.
La segunda parte fue un remolino de opciones, una salida de Paz Court haciendo sus deliciosos covers de radiohead, con músicos como Mauricio Rodriguez (La Marraqueta, Congreso) y Julio Denis, luego también en la jam session estuvo el gran maestro del bajo Roberto Lecaros y la sorprendente y genial improvisación de Tea Time. Filete!!!!
Una noche mágica que se extendió largamente e incluso dejó músicos afuera del escenario como fue el caso de Felipe Riveros, quien también estuvo en la barra.
Seis hermosos años de jazz se cumplieron, bien por Erwin, maestrísimo anfitrión y por la miriada de talentos jazzísticos que existen en Chile.
Le Fournil Bistró y jazz : rico pero,…
Celebrar con una buena cena el cumpleaños de mi querido viejo fue el desafío que nos llevó a este restorán del Patio Bellavista. La idea, cenar rico y seguir luego con un buen espectáculo de jazz en los bajos del local.
Bastante puntuales, partimos con unos aperitivos, pisco sour, bellini en espumante, Kir Royale y un cóctel llamado Bellavista Jazz Club, muy agradable. Todos muy bien hechos y que nos dieron compañía para disfrutar una exquisita terrina de Morcilla y un Vol au vant de camarones y ostiones.
Mienras disfrutábamos estos comienzos, no pude dejar de notar lo hacinado de la ubicación de las mesas. Un detalle a veces imperdonable ya que nada es más desagradable que cada persona que pase tras tuyo te roce la espalda. Mal por eso!!!
Los platos de fondo, abundantes y ricos, incluyendo Entrecot corte francés con gratín de papas, Atún y Lasaña de berenjenas, todo acompañado con un Cabernet Franc reserva de Chocalan, fantástico. Debo destacar que digerir el atún solo sellado a veces puede tomar muchas horas, pero es tan rico que se puede soportar.
Tras los postres, bajamos al club de jazz en donde nos esperaba nuestra reserva para escuchar a Paz Court, una chica de linda voz aunque algo exagerado su afán de mostrarla incluso haciendo bases de su propia voz. Acompañada de Nicolás Vera en guitarra, realizó unos lindos arreglos de temas de Radiohead. El punto culmine fue el acompañamiento en piano que Felipe Riveros realizó con lo cual cerró el show de manera brillante.
Un buen lugar, buena comida pero deberán mejorar la distribución de las mesas. Los clientes merecemos más espacio.
Bellavista Jazz Club : un nuevo sitio para el jazz
En la reciente ampliación que se hizo al Patio Bellavista, el Bistrot Le Fournil incorporó en la planta baja un lugar destinado al jazz. Esa si es una gran idea!!!
A pesar de los espectáculos de blues que eventualmente se aparecían en el Backstage del mismo Patio Bellavista, hacía falta un sitio que de verdad pudiera alojar a quienes gustamos de una buena sesión de jazz en un lugar adecuado. El club está muy bien logrado, pequeño pero muy funcional. Aire bien acondicionado en temperatura y extracción de humos, una grata iluminación con control central así como un centro de sonido bastante profesional y muy bien distribuido. El escenario se ve desde todos los ángulos y acoge un bienaventurado piano (algo indispensable en cualquier sitio que quiera ser parte del circuito de jazz). El escenario tiene suficiente madera y recubrimientos para que el sonido nazca bien y se proyecte a la audiencia.
La atención ágil y atenta, una carta con buenos cócteles y tragos diversos, además de picadillos y tablas. Además de unas mesas altas en los extremos del local, hay una apreciable cantidad de mesas pequeñas y silloncitos bajos, al estilo de muchos pubs elegantes.
Averigué que el mentor musical es el gran Felipe Riveros y por cierto, la miriada de amigos notables que posee. Esto se adivina terriblemente bueno. De hecho hoy fue el turno de Sebastián Jordán.
Un detalle exquisito es que la casa ofrece una copa de vino o champaña al entrar. Ojalá sea un estándar permanente, ya que el club promete mucho. Gran filete!!!
Festival de Jazz Providencia 2009
Estos tres días de enero de cada año en los últimos 8 años, se ha convertido en una maravillosa oportunidad para disfrutar buen jazz y en toda su increible diversidad.
El primer día, mientras atardecía lentamente, los acordes mágicos del piano de Felipe Riveros junto al contrabajo de Pablo Menares y la notable batería de Félix Lecaros presentando el trabajo Santiago (grabado en Thelonious) dieron un inicio de calidad premium al Festival. Esa música me trae al recuerdo a la increible banda E.S.T. (el trío sueco de jazz Esbjorn Svensson Trio), un jazz suave, moderno y exquisito. Tras el intermedio, el intérprete de jazz y compositor brasileño Ivan Lins dió una lección de corte internacional con ritmos de bossa jazz y más de un tema famoso.
Para el segundo día, el italiano Emanuele Cisi nos brindó una gran performance de jazz de calidad, preciso y profesional, mientras que después del intermedio, aparece ese portento jazzístico chileno, la chilena radicada en Nueva York, Claudia Acuña, gran voz y un desempeño maravilloso en la fusión de lo latino e incluso chileno en el jazz.
El último día, el cubano Yosvany Terry, un saxofonista de campeonato con una banda de latinoamericanos virtuosos hizo bailar a más de un asistente. El colombiano percusionista se robó la película, jamás había visto unas manos más rápidas tocando los tambores, formidable!!!. El cierre estuvo a cargo de una agrupación extraordinaria, los mejores jazzistas chilenos jovenes reunidos en el grupo Quintessence, un deleite para los amantes del buen jazz.
Esta fue la versión más latinoamericana del Festival y quedé con la sensación que fue un acierto. En este lado del mundo también se hace jazz de primera y es increiblemente disfrutable.
Agustín Moya Quinteto : filete en grabación
Tras una especialmente pesada semana laboral, no iba a dejar de disfrutar algo bueno que cerrase el viernes.
La grabación de un disco de Agustín Moya Quinteto era un filete imperdible. Llegué a tiempo al Thelonious para pedir mi cena favorita y que ya la conocen de memoria en el local, basta que me digan "lo mismo de siempre" y ya está hecho el pedido.
Una noche genial, Agustín Moya en saxo soprano y composiciones, seguido por el maestro Felipe Riveros en el piano, Nicolás Vera en guitarra electrónica, Nélson Arriagada en contrabajo y Daniel Rodriguez en batería.
Tratándose de una grabación de disco, está claro que todo el filete se puso a la parrilla. Disfrutamos piezas extraordinarias, de larga duración y con el genio adentro.
Además del saxo increíble que toca Agustín, hubo un piano acompañante delicioso y en el penúltimo tema, una impro de contrabajo realmente extraordinaria.
No solo calmé mi voraz hambre con ese sandwich de lomo increíble, sino que saturé todos mis sentidos con la maravillosa música de Moya y equipo.
¿cuando sale al mercado esta maravilla?
